GUILLERMO I. MARTÍNEZ: No eliminen la Ley de Ajuste Cubano
Hay muchas personas en el exilio que quieren que se elimine la Ley de Ajuste Cubano. Hablan de los abusos que muchos de los recién llegados cometen.
Yo no estoy de acuerdo con ellos.
No niego que hay un buen número de recién llegados que se aprovechan de la ley aprobada en 1966 para hacer trampas. Ellos no son refugiados y al año y un día de estar en Estados Unidos empiezan a ir a Cuba a llevarle cosas a parientes, amigos o cuentapropistas.
Otros, ya mayores de 65 años, se ponen de acuerdo con algún amigo, para que cuando le depositen el cheque del Seguro Social en su cuenta bancaria, le manden parte del monto a Cuba, donde ellos viven cómodamente, y se quedan con una parte de lo recibido por hacer la trampa.
A ellos hay que castigarlos. Hay que identificarlos y llevarlos ante los tribunales.
Lo que no creo es que deben pagar justos por pecadores.
La mayoría de los que llegan de Cuba –la mayor parte de ellos jóvenes– vienen a buscar una mejor oportunidad económica. Vienen para vivir en libertad, donde pueden estudiar o trabajar en lo que quieren sin tener miedo a decir algo que ponga en peligro su libertad.
A los que abusan de la ley hay que juzgarlos, condenarlos a años de cárcel y una vez cumplido el castigo deben ser devueltos a Cuba, dejando constancia que nunca más van a poder venir a vivir o siquiera a visitar a nadie en este país.
Esto no se hace porque el Departamento de Justicia y la Casa Blanca no se han decidido a hacerlo. El presidente Barack Obama está muy entusiasmado en ser el presidente que abrió de nuevo las puertas a Cuba, tal como Richard Nixon lo hiciera con China. Pero hay diferencias.
En China los norteamericanos han podido hacer negocios con chinos que no representan al gobierno. En Cuba todo negocio grande tiene que hacerse con un representante del gobierno de los hermanos Castro.
Pero hay más. Son muchos los cubanos que vienen legalmente a Estados Unidos. Washington rifa 20,000 visas al año para que cubanos sin vínculos en Estados Unidos puedan venir a este país. Además los que ya están aquí y son ciudadanos o residentes legales de este país pueden reclamar a sus parientes en la isla.
Lo que no se puede hacer es impedir la entrada a este país a jóvenes cubanos que vienen buscando la libertad y mejores oportunidades de trabajo.
Ya han pasado 10 meses del día en que Obama y Raúl Castro decidieron restablecer relaciones diplomáticas. Obama le ha dado un sinnúmero de beneficios a los cubanos en pro de buscar la normalización entre los dos países.
Castro por su parte lo único que ha hecho es repetir hasta la saciedad que Cuba no va a hacer cambios. Allí seguirá en el poder los representantes del partido único, los comunistas. Toda empresa que quiera contratar empleomanía cubana tiene que contratarla y pagarle por medio de una agencia del gobierno que se queda con la mayor parte del sueldo del trabajador, al cual le dan sólo 20 pesos al mes.
Ah, y Estados Unidos tiene que devolverle a Cuba la base de Guantánamo y pagarle por todos los daños que el embargo –o el bloqueo como le dicen en Cuba– le ha ocasionado a Cuba.
O sea, Obama cede y Raúl está parado bonito.
Desde que le firmó el restablecimiento de relaciones Cuba ha más que duplicado el número de disidentes perseguidos, golpeados y encarcelados.
Pero ya Obama se ha dado cuenta de que con Cuba no hay acuerdos posibles. Por eso, a la hora de votar en las Naciones Unidas sobre si el embargo debe ser levantado, Estados Unidos votó en contra.
Eliminar la Ley de Ajuste Cubano sería un regalo a un país que está perdiendo a su juventud que busca tener un futuro mejor.
Hay que ver que van a hacer los comunistas cuando vean que la mayoría de su población está compuesta por personas mayores de 40 años y por aquellos en la tercera edad que ya no pueden trabajar.
Guimar123@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de octubre de 2015, 2:04 p. m. with the headline "GUILLERMO I. MARTÍNEZ: No eliminen la Ley de Ajuste Cubano."