Richardson se reunió con exiliados antes de ir a Cuba
Antes de viajar sorpresivamente a La Habana el lunes, el gobernador de Nuevo México y ex candidato presidencial demócrata, Bill Richardson, se reunió con exiliados cubanos en Miami, según supo El Nuevo Herald de fuentes familiarizadas con la reunión.
"El gobernador se reunió con un importante recaudador de fondos republicano y miembros del exilio tradicional cubano'', dijo una de las fuentes.
La cita se extendió por un par de horas en los alrededores del Aeropuerto Internacional de Miami, después de Richardson arribara de Nuevo México. Ninguna de las fuentes quiso abundar sobre los temas que se trataron.
Oficialmente, el viaje de Richardson ha sido presentado por miembros de su entorno como una iniciativa de promoción de productos agrícolas de ese estado, en el marco de las regulares ventas de alimentos a la isla, aprobadas en el 2000.
Sin embargo, la duración anunciada del viaje --cinco días-- ha llamado la atención de los observadores.
"En cinco días sobra el tiempo para promover la agricultura de Nuevo México, conversar sobre intercambio culturales y hablar con funcionarios del gobierno'', comentó a El Nuevo Herald Phil Peters, vicepresidente del Instituto Lexington, de Virginia.
Habitualmente, precisó Peters, las misiones agrícolas de Estados Unidos a Cuba suelen ser más cortas. Además, el hecho de que el viaje no haya sido anunciado con anticipación sino revelado momentos antes de que Richardson abordara el avión es, por lo menos, "intrigante'', consideró Peters.
Este es el tercer viaje de Richardson a La Habana. En 1996 regresó de la isla con tres ex presos políticos.
Esta visita sucede una semana después de que un grupo de obispos católicos norteamericanos abogara en la isla por el final del embargo económico.
Asimismo, durante su campaña presidencial, Richardson se manifestó favorable al embargo económico contra Cuba, aunque precisó en varios debates que Estados Unidos debía "reevaluar'' esa herramienta de presión política.
"Richardson tiene mucha experiencia en misiones diplomáticas difíciles. Y, sin duda, la capacidad para conversar con altos funcionarios gubernamentales [cubanos], con los cuales puede tener conversaciones fructíferas'', añadió.
De momento, la Casa Blanca no tiene comentarios sobre el viaje, dijo un portavoz de la Casa Blanca que pidió el anonimato. Tampoco el Departamento de Estado se ha pronunciado al respecto.
"No creo que el gobernador necesite de un permiso del presidente Obama para viajar a Cuba o conversar con funcionarios cubanos'', dijo Peters. "Su experiencia en conversar con Corea del Norte, por ejemplo, demuestra eso. Ahora, al regreso puede llamar a la Casa Blanca y decirles que conversó con los cubanos''.
La semana pasada, Richardson sostuvo una larga conversación con diplomáticos norcoreanos. El lunes, Pyongyang anunció su disposición a recibir "en lo inmediato'' al enviado especial para Corea del Norte, el embajador Stephen Bosworth, a fin de conversar sobre el desarme nuclear.
Hasta el momento, la prensa cubana no ha publicado nada sobre la visita de Richardson.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de agosto de 2009, 7:07 a. m. with the headline "Richardson se reunió con exiliados antes de ir a Cuba."