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Disidentes cubanos viajan por el mundo, pero pierden protagonismo en la isla

Los opositores cubanos pudieron viajar libremente al exterior en 2013 por primera vez en medio siglo, favorecidos por la reforma migratoria del gobernante Raúl Castro, pero perdieron protagonismo en la isla, alejados de los problemas cotidianos de la gente.

Yoani Sánchez, Guillermo Fariñas, Berta Soler, Elizardo Sánchez y otros disidentes cumplieron una agenda sobrecargada en el extranjero, fueron recibidos con honores en Estados Unidos, España y otros países; e incluso dos de ellos estuvieron con el presidente estadounidense Barack Obama.

Pero en Cuba prácticamente no hubo expresiones opositoras en 2013, a diferencia de los años previos, cuando huelgas de hambre, ocupaciones de iglesias y otras protestas causaron dolores de cabeza al gobierno comunista. Las excepciones fueron las marchas dominicales de las Damas de Blanco (grupo formado por esposas de expresos políticos), que están autorizadas desde 2010, y las publicaciones de algunos blogueros en Internet.

“¿Por qué tanta actividad fuera no se traduce en una movilización al interior de Cuba? Fácil es responsabilizar a la represión del gobierno, que sin dudas tiene su papel”, pero hay también otras “razones que deberían poner a pensar a la oposición cubana”, dijo el analista Arturo López-Levy, de la Universidad de Denver (Colorado, EEUU).

“Los opositores en gira () han ratificado sus críticas bien sabidas al gobierno cubano, pero sin anunciar propuestas viables sobre los problemas medulares del país” y además “han mimetizado su visión a la del exilio tradicional”, agregó.

A los disidentes “les ha interesado más el reconocimiento externo que el interno”, porque creen que “pueden lograr sus objetivos gracias a las presiones externas sobre el gobierno cubano”, declaró a la AFP Carlos Alzugaray, exembajador y exprofesor de la Universidad de La Habana.

“Ahora que pueden viajar libremente, están aprovechando constantemente esta posibilidad”, añadió.

Durante décadas, para salir de la isla los cubanos tenían que pedir permiso al gobierno, que lo negaba discrecionalmente a los disidentes.

Los obstáculos fueron eliminados con la reforma migratoria que entró en vigor el 14 de enero y que ha provocado un récord de viajes de cubanos al exterior: 250,000 en 10 meses, 35% más que en 2012.

Una de las primeras en hacer las maletas fue la bloguera Yoani Sánchez, quien cumplió una gira de tres meses por países de América y Europa, a la que sumó otros viajes.

“En el pequeño espacio de mi vida personal, me parece que todo se movió a un ritmo inusitado (). Enero comenzó con la reforma migratoria y en los meses siguientes fueron muchas las veces que dijimos adiós. Ya sin esa sensación de no retorno”, escribió Sánchez en su blog.

Los disidentes evalúan positivamente sus giras y niegan que afecten su acción en Cuba, donde la mayor preocupación de la gente es sortear las dificultades económicas cotidianas, con un salario promedio de 20 dólares al mes.

“Indiscutiblemente los viajes han sido fructíferos, porque han permitido que los opositores cubanos entren en contacto personalmente con grupos del exilio y con las ONG que siguen con preocupación la falta de derechos en Cuba”, dijo Fariñas a la AFP.

“Mientras algunos hemos estado saliendo, otros han estado siendo golpeados e incluso encarcelados, y muchos de los que hemos salido cuando estamos dentro de Cuba, hemos sido amenazados, golpeados”, agregó.

Los opositores afirman que Raúl Castro ha recrudecido la represión con arrestos breves y actos de hostigamiento, en vez de largas condenas de prisión como cuando gobernaba su hermano Fidel (que en 2006 le delegó el mando por problemas de salud).

López-Levy dijo a la AFP que a Raúl Castro le conviene que los disidentes viajen y sostuvo que “las poses de radicalismo verbal que ellos adoptan” en sus giras son un “indicador mayor de su irrelevancia en la política” interna.

“Ellos tienen la esperanza de que (su campaña en el exterior) dé carambola acá adentro, pero yo no he visto ninguna señal de que en Cuba haya más aprecio por Berta Soler o Guillermo Fariñas porque se encontraron con Obama”, expresó.

Peter Hakim, presidente emérito de Inter-American Dialogue, un centro de estudios de Washington, dijo a la AFP que existen muchos obstáculos para que se articule una “oposición (interna) en Cuba”.

“¿Cómo se puede esperar una movilización sin libertad de prensa, ni libertad de expresión, ni derecho a organizarse ni siquiera a reunirse?”, se preguntó.

“Los jóvenes no muestran su oposición organizándose, escribiendo y marchando (en la calle), sino yéndose” del país, añadió, en alusión a los 40,000 cubanos que emigran cada año.

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