EN NUESTRA OPINION: Venezuela: un juicio con mordaza
El dirigente opositor venezolano Leopoldo López compareció esta semana ante los tribunales, en el juicio por su presunta responsabilidad en los hechos de violencia ocurridos durante una protesta contra el gobierno de Nicolás Maduro en febrero pasado.
En la audiencia, que tuvo lugar el pasado jueves, López reiteró su solicitud de que se admitan en el juicio las pruebas de su defensa. Esa petición fue rechazada el pasado 13 de agosto.
Juan Carlos Gutiérrez, uno de los abogados de López, dijo que “este es un juicio donde se trata de revivir únicamente las pruebas que ha presentado la fiscalía, porque a nosotros no se nos han aceptado las nuestras, entonces en esa sala solo habrá una media verdad, y con una media verdad jamás habrá justicia”.
¿Qué tipo de justicia es esta donde el tribunal amordaza a la defensa de un acusado?
López está en prisión, en espera de un fallo judicial sobre su caso, desde el 18 de febrero. El proceso en su contra apenas ha avanzado con la lentitud de una tortuga. Puede pensarse que más que resolver el caso, el gobierno desea mantener al líder, que disfruta de un amplio respaldo popular, fuera de la calle, lejos de la gente.
Poco antes de la audiencia, a la que llegó custodiado por un numeroso equipo policial, López declaró a los periodistas presentes que es víctima de “hostigamiento”. Señaló que en las dos semanas pasadas las autoridades de la prisión no le han permitido hacer ejercicios, y que el largo período que ha pasado en una celda le ha causado problemas en la vista, por lo cual necesita ver a un oftalmólogo.
“Estoy convencido de que quienes hoy secuestran las instituciones del Estado, no van a rectificar. Entre otras cosas porque son cómplices de sus mismos delitos”, denunció el político de 43 años.
El sistema judicial de Venezuela está cometiendo una flagrante injusticia en el caso de López, que lleva más de seis meses en la cárcel sin que se hayan probado las acusaciones en su contra. ¿Por qué ha tardado tanto el proceso? López tiene derecho, como cualquier ciudadano, a que se le realice un juicio lo antes posible. Incluso deberían haberle fijado una fianza y dejarlo en libertad. Pero lo que han hecho es mantenerlo encerrado durante largos meses, separado de su familia, con el propósito no expresado pero evidente de debilitar a la oposición al privarla de uno de sus dirigentes más populares.
El régimen de Nicolás Maduro debería rectificar y otorgarle un juicio justo a López, con todas las garantías para su defensa. Lamentablemente, tememos que eso no sucederá.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de agosto de 2014, 7:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINION: Venezuela: un juicio con mordaza."