Campus de Hialeah del MDC estrena galería con muestra de tintas
Gustavo y Ester Orta heredaron la pasión por el arte de su madre. Desde la infancia veían en su casa piezas de Ponce, Romañach y Escobedo. Cuando emigraron a Estados Unidos en 1993, trajeron consigo lo que pudieron rescatar y ya aquí fueron coleccionando como una búsqueda personal.
“Mi madre Estela Valdés laboró en la casa comercial El Arte, desde 1930 a 1968. Una tienda que se dedicaba a vender obras de pintores cubanos, restauraciones y materiales para artistas en La Habana. Fue ahí donde conoció y compartió con Ponce, Romañach, Escobedo, Cundo Bermúdez, Domingo Ramos, René Portocarrero, y casi todos los pintores de la vanguardia que frecuentaban ese ‘lugar de encuentros’ en una época maravillosa”, dice Gustavo, curador de arte cubano, que nació en La Habana en 1942.
Lo que en un principio fue un trabajo de adquisición derivó en una dedicación curatorial e investigativa, ya que decidió exponer las obras que comparte con su hermana Ester.
“Entendemos que todo coleccionista está en la obligación de exponer las piezas que tiene, ya que somos ‘guardianes de paso’ y en un final esas obras pasarán a otras manos”, afirma, pues considera que los cuadros que tiene deben ser mostradas a la comunidad, porque ese fue el deseo de quienes los crearon.
Los hermanos Orta han realizado o participado en 10 exhibiciones de arte cubano desde el 2006 hasta la fecha, entre ellas homenajes a los pintores Pepe Ramírez, Rafael Soriano, Carlos Sobrino y a los escultores Tony López y Roberto Estopiñán.
Actualmente exhiben Black Ink (Tintas negras), una muestra de 24 tintas, todas de su colección. Una exposición muy intimista, que le da gran relevancia al papel como soporte pictórico, donde se puede observar la trascendencia del dibujo como medio de experimentación formal.
“Lo fundamental sobre esta exhibición de tintas es la sencillez, la importancia del dibujo en todas y cada una de las obras. Y por supuesto, el orgullo de que nos haya seleccionado el MDC Hialeah Campus para inaugurar esta galería con una exhibición de nuestras obras”, dice Ester Orta.
La realización de esta exhibición les fue propuesta por Ana María Bradley-Hess, decana de la oficina de estudiantes y asuntos académicos del campus de Hialeah, del MDC.
“La doctora Ana María conocía de nuestro trabajo anterior y de las muestras realizadas en MDC West Campus, y la última exhibición, que fue en la Torre de la Libertad, una exposición de 50 abanicos en el 2012, que se tituló Fans Forever (Abanicos para siempre), pintados por artistas que iban desde Lam, pasando por toda la vanguardia hasta artistas contemporáneos”, recuerda.
Por su parte, Eduardo Padrón, presidente del Miami Dade College, expresó su confianza en el buen desempeño de la nueva galería del campus de Hialeah, totalmente renovado.
“Creo en la buena estrella y la nueva galería no pudo haber empezado con mejor estrella, extraordinarias tintas que hacen un recorrido prodigioso por las artes plásticas cubanas, donde figuran algunos de sus más importante pilares, cortesía de ese minucioso coleccionista y amante de lo bello que es el curador Gustavo Orta. Ha nacido un nuevo centro cultural en nuestra entrañable Ciudad de Hialeah. No puedo pensar en mejor bautizo”, dijo Padrón.
De los pintores preferidos por Gustavo Orta, presentes en la exhibición, están Fidelio Ponce, Enrique Riverón y Mariano Rodríguez.
”Pienso, como el crítico de arte Guy Pérez Cisneros, que la pintura cubana se divide en dos grandes grupos, ‘Ponce y los demás’. Esta tinta que presentamos en la muestra y que se titula Mujeres, realizada en 1935, es algo espectacular y enigmático. Ponce siempre decía: ‘No relleno mis figuras con colores porque siento el color y el dibujo como una unidad… Además, la línea acentuada desvanece el misterio y destruye la sugerencia que debe provocar toda obra de arte que aspire a ser un verdadero mensaje de belleza y de ideas’ ”.
Otra tinta que Gustavo considera maravillosa es Mujer con niño y paraguas de Mariano Rodríguez, realizada en Nueva Delhi en 1961. “Por la soltura de las líneas, la belleza en los trazos, una aguada hermosa, sin pretensiones. Las tintas de Mariano de esa etapa están llenas de encanto y misterio”, acota.
La tercera pieza de su predilección es una tinta de Enrique Riverón de 1943. Riverón fue ilustrador, caricaturista, pintor, escultor y formó parte de la primera generación de modernistas, abrazando el cubismo y la abstracción desde temprano en su carrera. “Ya en la década del 20 se relacionaba en París con el grupo de Montparnasse. Un día, Picasso le dijo, ‘Pinte usted y olvídese de las academias’ ”.
Algunos de los artistas que participan en esta exhibición nacieron a finales del siglo 19, pero la inmensa mayoría son del siglo 20: María Pepa Lamarque, Armando Maribona, Fidelio Ponce, Enrique Riverón, Eloy Norman, Carlos Sobrino, Juan David, René Portocarrero, Mariano Rodríguez, Raúl Milián, Tony López, Roberto Estopiñán, Rogelio Rodríguez Cobas, Agustín Cárdenas, Antonio Vidal, Manuel Vidal y Fayad Jamís. Además, comparten la exposición Pedro de Oraá y José Luis Fariñas, que residen en Cuba; Héctor Molné, que vive en Costa Rica; y Mario Almaguer, que tiene su casa en Hialeah.
Black Ink (Tintas Negras), Hialeah Gallery, MDC, Hialeah Campus, 1780 W 49 St., hasta el 30 de abril.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de marzo de 2015, 8:00 a. m. with the headline "Campus de Hialeah del MDC estrena galería con muestra de tintas."