Jorge Pérez, una década de donaciones a las artes en Miami con su fundación familiar
La huella de Jorge Pérez y su compañía urbanizadora The Related Group está por todo el sur de la Florida en grandes edificios que nunca podrán competir con una huella humana inconmensurable. Un niño de una familia de escasos recursos que aprende a tocar el violín, un adolescente de un vecindario difícil que se enfoca en las artes y se convierte en una persona disciplinada, un adulto mayor sin dinero para ver un espectáculo artístico y que puede hacerlo gracias a una obra filantrópica.
El urbanizador, coleccionista de arte y filántropo cubanoamericano ha hecho donaciones a proyectos de arte por $200 millones, muchas de ellas canalizadas a través de la fundación que lleva con su familia, Jorge M. Pérez Family Foundation.
Esta pasión tiene un origen muy claro en su infancia cuando su mamá lo llevaba a los museos y le compraba libros, un gesto que entonces no valoraba como hoy.
“Me di cuenta de que el arte me hacía pensar. Me ha permitido convertirme en una mejor persona, que está consciente de lo que está pasando en el mundo”, dice Pérez, que este mes celebra la primera década de Jorge M. Pérez Family Foundation.
En el 2012, firmó The Giving Pledge, un compromiso de las figuras públicas más ricas del mundo para donar gran parte de su fortuna para obras filantrópicas. La iniciativa fue inicialmente impulsada en el 2010 por Bill y Melinda Gates y Warren Buffett.
La descripción de ese sentimiento de Pérez, de 75 años, ante el arte da un poco de celos, siembra la duda de por qué uno no sale ahora mismo corriendo a un museo a ver la última exposición, quizás al mismo Perez Art Museum (PAMM), institución a la que ha hecho varias donaciones millonarias.
Allí, en el corazón del centro de Miami, junto a la bahía de Biscayne, está ese sitio que de alguna manera es un imán para visitantes a la ciudad, en la que Pérez pone tanta confianza para nutrir lo que llama “el ecosistema de las artes”.
“Lo que estamos tratando de crear es un ecosistema de cultura. No hay ciudad grande que no tenga un ecosistema donde casi todos puedan llegar a conocer y empaparse de las artes”, dijo Pérez a el Nuevo Herald, satisfecho del trabajo que hacen las organizaciones que ayudan, las que contribuyen “a crear mejores estudiantes, más disciplinados”.
Un día completo para las artes en Miami
En el PAMM se celebró el 14 de octubre la Pérez Grantee Summit, una cumbre que resume una década de existencia de la Fundación de la familia, en la que el mismo Pérez y su esposa Darlene se reúnen –y conversan para escuchar sus necesidades– con representantes de las organizaciones sin fines de lucro que apoyan con donaciones en el sur de la Florida.
También invitan a la cumbre a políticos y funcionarios públicos porque es necesario contar con su ayuda en un momento de recortes de fondos a las instituciones artísticas, indica.
“Cuando la filantropía baja por otras cuestiones, siempre las artes son las que se afectan más”, dice Pérez, señalando a su vez problemas apremiantes. “Hay gente que no tiene vivienda y eso es muy importante, por eso donamos para la educación y el desarrollo económico. Pero es para alimentar el estómago. Con el arte también alimentamos el alma, el proceso mental, la creatividad, eso que nos separa de los animales”.
Lo que empezó como donaciones filantrópicas sin un orden concreto, se canalizó a partir del 2015 de una manera efectiva a través de la Jorge M. Pérez Family Foundation, que ha apoyado con $80 millones a 160 organizaciones sin fines de lucro en el sur de la Florida, en una década.
Pérez reconoce que le gusta ver en la práctica cómo se emplean esas donaciones.
“Lo concebimos como un negocio”, apunta, indicando que entidades externas inspeccionan regularmente el trabajo de las organizaciones y programas con los que contribuyen, y como la gran mayoría hace un buen trabajo, casi siempre les aumentan los fondos.
“Damos el dinero durante tres años, porque en un año no puedes obtener todos los resultados”, dice, indicando que aportan tanto “a organizaciones universitarias como a pequeñas non profits que hacen una gran labor”.
Cada reunión de la Fundación la comienzan con una presentación artística de alguna de las organizaciones y proyectos que apoyan. En ocasiones Pérez se toma el tiempo para ver a los estudiantes, que ayudan con programas después de clases, o para conversar con los artistas.
“Me encanta sentarme con ellos, ver cómo la maestra o curadora les enseña obras de arte, y las preguntas que hacen”, dice Pérez.
Algunos de sus becarios también asisten a unos “grandes barbecues para que ellos vean la casa y entiendan adonde pueden llegar... como he llegado yo de empezar sin nada”.
Nacido en Argentina de padres cubanos, Pérez pasó su adolescencia en Colombia y en 1968 llegó a Miami para estudiar en lo que era el Miami Dade Junior College. Luego se graduó de licenciatura en Arte y Ciencias en Long Island University y completó una maestría en economía y planificación urbana en la Universidad de Michigan.
Su carrera de urbanizador la comenzó construyendo viviendas públicas. “Quería hacer algo que tuviera un propósito social. Fue algo magnífico porque estaba ganando dinero y ayudando a la gente”, dijo en una entrevista con el Nuevo Herald en julio del 2018.
El éxito en este campo le permite hacer donaciones con las ganancias obtenidas de la venta de sus propiedades. El año pasado el magnate inmobilario y su esposa donaron un condominio de $10 millones ubicado en Miami Beach a la Miami Foundation, una organización benéfica que funciona como sombrilla para la Jorge M. Pérez Family Foundation.
En el 2021 donó a la Miami Foundation $33 millones de la venta de su antigua residencia en Coconut Grove. En su momento fue la mayor donación recibida por la organización y una de las más grandes en la ciudad.
Un programa de subvenciones para las artes en Miami
Durante la jornada de un día de la Pérez Grantee Summit también se anunciaron las organizaciones elegidas para participar en el programa CreARTE. Establecido en el 2019 en colaboración con la Miami Foundation, el programa de subvenciones ha invertido más de $16 millones en organizaciones de Miami-Dade para ampliar el acceso de los miamenses a las artes.
Cuarenta y tres proyectos innovadores recibirán $5 millones a lo largo de dos años para impulsar las artes visuales y escénicas e iniciativas educacionales.
Entre los beneficiarios de 2025, que recibirán subvenciones de hasta $200,000, se incluyen Teeny Violini, una organización que brinda educación musical a centros de aprendizaje para la primera infancia; Karen Peterson and Dancers, cuyo programa de residencia escolar, Everyone Dances, está destinado a adolescentes con necesidades especiales; Brevo Theatre, que apoya el desarrollo de voces con menos representación a través de presentaciones y narraciones innovadoras.
“La generosidad sigue cambiando vidas en Miami y sus alrededores”, dijo Rebecca Fishman Lipsey, presidenta y directora ejecutiva de The Miami Foundation, en un comunicado de prensa. “Nos enorgullece enormemente colaborar tan estrechamente con la familia Pérez, que cumple con su compromiso de Giving Pledge mediante inversiones audaces en las artes, la educación y las oportunidades para los artistas”.
Uno de los proyectos que se ha beneficiado del apoyo de la Jorge M. Pérez Family Foundation es Fountainhead Residency, que ofrece vivienda y estudios a varios artistas durante un mes en una casa de los años 1950, ubicada en el vecindario de Morningside, entre la bahía de Biscayne y la avenida del mismo nombre, muy cerca del agua y en un entorno de frondosa vegetación que estimula la creatividad.
“Se creó en una casa de manera intencional, para que las personas que visitan a los artistas se sientan en su casa, allí comenzó y allí seguimos”, dijo a el Nuevo Herald Kathryn Mikesell, cofundadora y directora ejecutiva de Fountainhead Residency.
Al principio Mikesell se ocupaba de limpiar los baños y de tender las camas para dar la bienvenida a los artistas. Cuando decidieron constituirse como una organización sin fines de lucro, en el 2017, recibieron desde el principio la ayuda de Jorge M. Pérez Family Foundation, y en especial de Jorge y Darlene Pérez. Mikesell indica que ellos no solo han contribuido con fondos todos los años, también los han puesto en contacto con otros donantes de Miami.
Fountainhead Residency abre sus puertas para que curadores, artistas y coleccionistas establezcan vínculos. Se toman fotos y videos del proceso de trabajo de los artistas y se publica un anuario para que quede documentado. También una vez al mes se recibe al público para que converse con los artistas.
Esta es una de las actividades favoritas de Jorge Pérez, que “cuando está con un artista le entrega toda su atención”, dice Mikesell, describiendo la relación con la Fundación como “verdaderos partners”.
“Ellos no solo están para ayudar sino que comparten su alegría, siempre están chequeando cómo estamos”, cuenta Mikesell, indicando que también ofrecen el apoyo tan necesario de los museos a los artistas
Pérez, consciente de que los artistas “no ganan nada o muy poco”, reafirma su compromiso con ellos.
“Queremos dar más”, dice sobre los planes de la Fundación. “Vamos a dejar dinero para la filantropía, pero me gustaría gastar lo que más pueda ahora para ver los frutos. Vamos a seguir ayudando a programas de gran impacto. Queremos que otra gente los pueda imitar para llevarlos a un nivel más grande, que el dinero cree más triunfos para hacer de Miami una mejor ciudad”.
Para información sobre las subvenciones de Perez Family Foundation: https://jmperezfamilyfoundation.org/grant-opportunities/
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de octubre de 2025, 4:34 p. m..