Galería 305

Política y juego coinciden en Art Miami, que este año cuenta con una galería de La Habana

Una visitante de Art Miami observa obras de Gustavo Acosta, Carlos García de la Nuez, José Manuel Fors y Alicia Peñalba (extrema der.), en el espacio de la galería Pan American Art Projects.
Una visitante de Art Miami observa obras de Gustavo Acosta, Carlos García de la Nuez, José Manuel Fors y Alicia Peñalba (extrema der.), en el espacio de la galería Pan American Art Projects. pportal@miamiherald.com

Política, juego, esculturas monumentales y rostros eternos de la cultura popular son algunos de los temas y medios que destacan en los pasillos de Art Miami en esta vigésimo novena edición de la feria de arte, que culmina este domingo.

Nick Korniloff, organizador del show, vicepresidente ejecutivo y socio en Art Miami, indica que este es el año más fuerte de la Feria por la lista de galerías internacionales que asisten y los artistas de renombre que se exhiben. En Art Miami se presentan 160 galerías, 96 en su feria hermana Context y 46 en Aqua Art.

El empresario destaca pesos pesados del arte contemporáneo como Robert Rauschenberg, Jean-Michel Basquiat y Damien Hirst, y otros creadores más jóvenes que primero dejaron su huella en el arte callejero con el graffiti, y que en la actualidad son consagrados. Ellos son Shepard Fairey –autor del icónico afiche para la campaña presidencial de Barack Obama en el 2008– y el neoyorquino KAWS, creador de la imagen del Mickey Mouse que se cubre los ojos y que fue incluido en el desfile de Macy’s.

Otro hito en Art Miami es la presencia de una galería oficial de Cuba, Acacia, fundada en 1981. Ubicada en la calle San José, al costado del Capitolio, la galería ha expuesto tanto figuras de la vanguardia plástica cubana como Wifredo Lam, René Portocarrero y Amelia Peláez hasta creadores emergentes.

En Art Miami, Acacia Galería, –también conocida como La Acacia–, se ubica junto a una de las galerías más prestigiosas de Miami, Pan American Art Projects, que representa a artistas cubanos, en su mayoría que viven en Estados Unidos, y otros de la isla que han alcanzado proyección internacional. Esta vecindad entre los espacios facilita a los visitantes de la Feria observar el diálogo entre las obras de los creadores que representan ambas galerías.

Darys Vázquez y Yudelkis Martínez, curadoras de Acacia que vinieron desde Cuba para guiar a los interesados en la muestra de Art Miami, comentan sobre la obra de Frank Mujica, quien aborda el paisaje, en blanco y negro y con exhaustiva atención al detalle. También la de Jorge Wellesley, que en esta ocasión extiende su indagación en la crisis de significado del lenguaje valiéndose del código morse.

Yudelkis Martínez comentó asimismo sobre la obra de Douglas Argüelles (La Habana, 1977), quien vive en Miami y continúa siendo representado por la galería habanera. Argüelles exhibe una pieza de la serie Minsterium, la cual reflexiona sobre los espacios de creación partiendo de fotografías de laboratorios antiguos de física y química.

Korniloff explicó que este es el segundo año que Acacia Galería participa en Miami y que le fue referida por un “importante coleccionista de Miami”, dijo sin mencionar nombre.

“Presentaron su solicitud como el resto de las galerías que participan”, señaló Korniloff, indicando que la Feria mantiene el arte separado de la política.

“No tenemos ninguna relación con los gobiernos de los países de donde proceden las galerías”, añadió.

A su vez, el espacio de Pan American Art Projects en la feria se concibió buscando establecer un balance entre “la conversación” política, con énfasis en lo conceptual, y la pintura abstracta, explicó la curadora Janda Wetherington. Así en el lado derecho se expone la obra de Sandra Ramos, una de las artistas más destacadas que residen en la isla y que no rehúye el tema político y su infinidad de aristas.

En esta ocasión Ramos presenta la serie de Trumpito, Homage to Thomas Nast (2017), cinco óleos sobre lienzo y videoanimació en 3D, que utiliza el humor y la caricatura para referirse a figuras de poder cuya valoración de su proyección queda abierta a la interpretación del espectador.

Junto a la obra de Ramos se exhibe un óleo de grandes dimensiones, Ruleta (2001), de José Angel Toirac, Premio Nacional de Artes Plásticas 2018 en la isla. Toirac es uno de los firmantes de una carta pública enviada por un grupo de artistas a Miguel Díaz Canel y al ministro de Cultura de la isla, Alpidio Alonso, manifestando su oposición al Decreto 349, que busca regular el arte y censurar la creación. Entre los firmantes de la carta está Tania Bruguera, que esta semana fue detenida en dos ocasiones por sus protestas contra el Decreto 349, cuya aplicación fue puesta en pausa según anunciaron el viernes autoridades culturales de la isla.

La ruleta, que tradicionalmente incluye los colores rojo y negro, en el lienzo de Toirac solo tiene el rojo. Es una manera de “simbolizar que en Cuba no hay chance”, precisó Wetherington, mostrando también las piezas de otros artistas de la galería presentes en la muestra como Carolina Sardi, Gustavo Acosta, José Manuel Fors y Carlos García de la Nuez.

Fuera del contexto del arte cubano, pero aun en el latinoamericano, la galería Espace Meyer Zafra (París/Nueva York) exhibe magníficas piezas de Manuel Mérida (Venezuela, 1939), Cercle Orange (2013) y Cercle Jaume Cadmium (2012), que como indican los títulos son círculos coloridos de cristal propulsados por un motor. Una de esas visiones que nos hacen detenernos un rato en el avance por el laberinto de la Feria.


También ofrece una oportunidada para hacer un alto, la escultura monumental del artista norteamericano Peter Anton, Choco Tower, una montaña de dulces y chocolates que invita a que aflore el niño interior. Si visita la Feria con un niño o un adolescente, quizás consiga que levanten la vista del teléfono y los videojuegos.

Asimismo, es un show stopper la obra del fotógrafo holandés Hendrik Kerstens, que ha ido retratando a su hija Paula en diferentes momentos de su vida. En la fotografía que se expone en Art Miami, la expresiva joven lleva un tocado verde, y su rostro, en claroscuro, recuerda los de los cuadros de Johannes Vermeer. Kerstens es uno de artistas favoritos de Elton John y también lo fue del desaparecido diseñador Alexander McQueen.

Si tanto arte comienza a producirle vértigo, le recomiendo, para refrescar, acercarse al puesto de Unix Gallery, donde se exhibe la obra del artista argentino radicado en Miami Pablo Dona.

En Child’s Play, un botiquín y un lavamanos, con unas coloridas losas de fondo, aluden a los juegos de niños que inspiran al artista, y que le recuerdan cuando en la infancia “las cosas destacaban por la forma, y por ejemplo, el lavamanos, era el océano”, dijo Dona.

Su medio fundamental de trabajo, gomas de borrar japonesas en forma de animales, componen la pieza Spring Time, compuesta por 22,000 de estas gomas. Un trabajo que le puede tomar dos meses y medios, explica el artista, porque no solo hay que armar la pieza grande, sino unir las partes que componen cada una de las gomas, que son como un rompecabezas.

Como si volviéramos a visitar una juguetería, es la sensación que nos llevamos al terminar el paseo por Art Miami. Tanto que admirar y al final solo queda elegir porque todo no se puede abarcar.

Siga a Sarah Moreno en Twitter: @SarahMorenoENH.

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