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Pequeña familia con grandes esperanzas


Miriam Contreras y su hijo Juan Manuel Cobo, quien nació con discapacidades mentales. Esta familia de Miami Beach tiene la esperanza de conseguir un nuevo sofá cama, pases para el ómnibus y ayuda con sus facturas en esta temporada festiva.
Miriam Contreras y su hijo Juan Manuel Cobo, quien nació con discapacidades mentales. Esta familia de Miami Beach tiene la esperanza de conseguir un nuevo sofá cama, pases para el ómnibus y ayuda con sus facturas en esta temporada festiva. Miami Herald

Miriam Contreras comienza a enumerar los problemas que enfrenta su pequeña familia.

El nuevo casero quiere sacarlos del apartamento que les ha servido de hogar durante seis años. Eso significa reunir el primer y último mes del próximo alquiler, más depósito de llave, en medio de la temporada festiva, y sin un trabajo estable. Las facturas de un abogado de inmigración también se les han ido amontonando.

“Cada día, esto se nos hace más difícil”, dijo. “Hay que tener fe en Dios”.

Aunque Contreras, de 62 años, es una mujer de mucha fe, está pidiendo ayuda a hombres y mujeres de carne y hueso en esta temporada festiva. La familia de Miami Beach tiene la esperanza de conseguir un nuevo sofá cama, pases para el ómnibus y ayuda con sus facturas en esta temporada festiva.

Contreras dejó su país natal, Venezuela, hace unos 10 años con sus dos hijos. Ella vino a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades para el mayor, Juan Cobo Contreras, quien nació con discapacidades mentales.

Desde que tenía 2 años, la vida de Juan ha estado centrada en consultas médicas y sesiones de terapia. El es acompañado siempre por su devota madre, quien siempre está a su lado.

“El es mi ángel para siempre”, dijo Contreras.

Una vez por semana, Juanito, como lo llama su madre, se va a trabajar en un supermercado Winn-Dixie. A veces su supervisor le tiene que recordar que se tome su tiempo de descanso completo porque Cobo está demasiado dispuesto a llenar bolsas de compras y ayudar a los compradores a llevarlas a sus autos.

Su trabajo “me hace feliz”, dijo Cobo, de 31 años. “Me estoy haciendo útil a la sociedad”.

Cuando no está trabajando, Cobo aprende a cuidarse a sí mismo y destrezas básicas, como rudimentos de matemática, en un programa del Condado Miami-Dade. Sus trabajadores sociales nominaron a Cobo para el Wish Book.

“A él le es muy difícil comprar nada fuera de comida y productos básicos”, dijo Lizzette M. Puig, especialista de servicios a los discapacitados del Departamento de Servicios Humanos del Condado.

Al preguntársele qué quería para esta temporada festiva, Cobo dijo que le vendrían bien algunos pases para el bus. El costo de ida y vuelta para moverse en un bus para personas con discapacidades es $7.

Cobo habla con facilidad de sí mismo. Aficionado a la historia, él puede recitar de memoria hechos sobre Cuba, México y Colombia. Ultimamente, él se ha interesado en Israel, dijo su madre. Le encanta además escuchar música de reggaeton y ver películas con su madre, quien dijo ser una gran aficionada de la actriz Nicole Kidman.

Cobo recuerda todavía el día en que se hizo ciudadano estadounidense: el 19 de junio.

“Estados Unidos es muy bonito, y cualquier cosa que uno quiera hacer, salir o lo que sea, con la ciudadanía uno no tiene problemas. Uno puede salir y entrar”, dijo.

En lo que se refiere a su hermano Pablo Cobo, de 29 años, el camino a la estancia en Estados Unidos no ha sido barato. Contreras estima que a la familia le ha costado más de $1,200 conseguir la ayuda de un abogado de inmigración para asegurar su residencia.

“Ah, qué angustia”, dijo Contreras con un suspiro.

Pablo contribuye dinero con su trabajo como valet de estacionamiento. Pero la familia ha dependido para vivir en su mayor parte del cheque del Seguro Social de Cobo desde que Contreras perdió su trabajo cuidando a personas ancianas. Ella encuentra trabajitos aquí y allá cuidando niños, pero fuera de eso pasa la mayor parte de su tiempo escribiendo oraciones y poesías que publica en Facebook.

Su devoción a su fe sólo tiene paralelo en el amor a sus hijos.

“Me siento muy orgullosa, porque mis hijos son hermosos”, dijo.

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Esta historia fue publicada originalmente el 4 de diciembre de 2014, 8:16 p. m. with the headline "Pequeña familia con grandes esperanzas."

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