Galería 305

Colección de arte de Julio F. Gallo expuesta en libro

Portada: Fotografía de Betty Rosado y diseño de Francisco Cervi.
Portada: Fotografía de Betty Rosado y diseño de Francisco Cervi.

De casta le viene al galgo al doctor Julio Francesco Gallo, hijo de Enzo Gallo, el afamado escultor de origen italiano que adornó el edificio del Capitolio de La Habana y el Cementerio Colón con sus esculturas de mármol. Ahora bien, asumir que este hombre le debe todos sus atributos y alto sentido de la estética únicamente a la suerte de la dote genética, raya en lo simplista. Julio Gallo es tambien un artista en toda su magnitud; un escultor de camafeos humanos.

Los méritos que rezan en su dosier como cirujano estético son fáciles de comprobar; un sin número de mujeres y hombres se desplazan anónimamente por nuestra ciudad y por diferentes latitudes del mundo, presumiendo su nueva o mejorada imagen. En cuanto a su sensibilidad ante el arte, sus dos espacios artísticos lo demuestran: el primero, en el The Miami Institute ubicado en el hotel Four Seasons, donde realiza su labor diaria de embellecimiento, y el segundo en el Sony Building de South Beach.

La muestra más reciente de su pasión por las artes visuales ha salido a la luz con la publicación del libro, Julio Francesco Gallo, Private Art Collection: Exposed, que muestra, además de una parte de su colección de arte, los atractivos sensuales de su escultural fisionomía masculina en la portada, como testimonio del rigor estético que este perfeccionista amante de la belleza se reclama de sí mismo.

“Es nuestra intención que esta fantástica colección de arte contemporáneo, que es el resultado de 15 años de selección por parte de Gallo con mi asesoramiento siga creciendo con nuevas adiciones, pero hoy la ponemos en manos de los amantes del arte para su disfrute con este primer libro. Esperamos que despierte en muchos esta contagiosa pasión que compartimos Julio y una servidora”, cuenta Alicia Gorbato, su asesora y comisaria artística.

Antes de comprar piezas, Alicia y Gallo escogen un artista de su gusto, estudian su carrera, la dirección y sentido de su trabajo y se disponen a la compra, casi siempre de dos y hasta tres obras pertenecientes a diferentes etapas de su trayectoria. El libro es testimonio de este trabajo; reúne obras de 33 artistas, algunos locales, otros extranjeros, mayormente latinoamericanos; algunos conceptualistas, otros pop, otros minimalistas, abstraccionistas y post-modernistas. Entre los escogidos para las páginas del libro se reconoce a Alexander Archipenko, Tomás Esson, María Martínez Cañas, Florencio Gelabert, Betty Rosado, Ruben Torres LLorca, Andy Warhol, Umberto Mastroianni, Ernesto Capdevila, Yukata Toyota, Diego Rivera, Tom Fleishhauer, Purvis Young, Enrique Gay García y una hermosa escultura del padre del coleccionista, Enzo Gallo.

La publicación abre con sendos ensayos. Uno a cargo de Jorge Luis Gutiérrez, museólogo, comisario de arte y gerente cultural, titulado Julio Francesco Gallo, cruzando territorios del tiempo y la imaginación, más allá de límites precedentes, y otro de la pluma de la Doctora Francine Birbragher-Rozencweig, encabezado como Julio Gallo: por amor al arte. Ambos abundan, desde perspectivas diferentes, en la importancia de esta colección en el contexto actual -donde reina el simulacro- y en el origen de la pasión por el arte del esteta en momentos en los cuales el idealismo parece perder la batalla ante el pragmatismo brutal del siglo XXI, como acertadamente destaca Gutiérrez. Las últimas páginas están dedicadas a las biografías de los artistas.

En el texto, Gutiérrez compara a Julio F. Gallo con el Dr. Albert Barnes, dueño de la conocida colección Barnes Collection, que actualmente reside en Filadelfia, pues a ambos los une la profesión de médico y la pasión por el arte. “Más allá de ese pragmatismo actual, pareciera que el idealismo permanece intacto tanto en las artes como en los ideales de la medicina”, apunta Gutiérrez. “La otra cara de la visión del universo de edificios y espacios de oficinas high-tech de hoy día, con paredes vacías o réplicas, se encuentra en las paredes del espacio médico del Dr. Gallo, en su visión de descubrir, coleccionar, poseer, compartir y disfrutar arte”, agrega.

“No hace falta tener millones para coleccionar arte. El libro tiene la doble y noble intención de compartir el placer visual que provoca la colección, al mismo tiempo de mostrar someramente, sobre todo a los debutantes interesados en coleccionar arte, cómo se va armando una colección con criterio artístico, noción y visión del mercado”, comparte Gallo. “Para mi la vida no es solamente ganar dinero. La estética está presente en todos los aspectos de mi vida y el arte es una buena parte de ella. El aporte cultural que dejamos como legado es más importante y duradero”, concluye.

El libro, diseñado por Franciso Cervi y con la fotografia de William Kuan, encuentra fácilmente un lugar en cualquier mesa como ornamento distintivo por su buena calidad de impresión, encuadernaje e imágenes.

Parte de la colección privada del Dr. Gallo se encuentra en The Four Seasons Hotel and Tower de Brickell Avenue y también dentro de su Miami Institute del tercer piso del moderno edificio. El segundo, en el séptimo piso de The Sony Building de Lincoln Road. Para más información sobre la colección, http://mpacart.com/.

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de mayo de 2016, 3:09 p. m. with the headline "Colección de arte de Julio F. Gallo expuesta en libro."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA