Cocina

María Celeste comparte el secreto del pavochón


María Celeste Arrarás da los últimos toques a su mesa.
María Celeste Arrarás da los últimos toques a su mesa. el Nuevo Herald

Durante la semana, María Celeste Arrarás cumple con una apretada agenda de trabajo. Su jornada diaria empieza poco después del medio día, en el salón de vestuario y maquillaje de los estudios de Telemundo, para luego iniciar el proceso de preproducción del programa Al Rojo Vivo, que presenta de lunes a viernes a las 4 p.m. Un par de horas después, a las 6:30 p.m., la periodista presenta los últimos acontecimientos en el Noticiero Telemundo, junto con José Díaz-Balart.

En el Día de Acción de Gracias, no obstante, la jornada tradicionalmente se inicia en la cocina de su casa en Coral Gables, donde personalmente se encarga de cada plato que sirve a sus invitados. Este año, dice, tiene mucho que agradecer.

“Aparte de estar reunida con mi familia, tengo que agradecer el éxito de Al Rojo Vivo en su nuevo horario”, dice Arrarás acerca de esta revista noticiosa. “La cuenta de facebook del programa alcanzó los 3 millones de likes”, agrega.

El menú de su mesa lo define como “lo mejor de dos mundos”, la tradición norteamericana mezclada con el sabor puertorriqueño. “Nunca falta el pavochón, un pavo con sabor a lechón, que además es más saludable”, dice de la receta en la que se usan todas las especias para preparar el lechón y que sirve sobre una cama de mofongo, cuyo ingrediente principal es un puré de plátano verde frito.

El pavochón lo acompaña con el típico del arroz con gandules y puré de boniato. La comida termina con un tembleque. “Tembleque es una natilla de coco con mucha canela encima”, explica, de este postre que complementa un menú típico en Puerto Rico, durante las celebraciones de Acción de Gracias y Navidad.

Arrarás nació en Mayagüez y se crió en San Juan. De su infancia como estudiante en el Colegio de la Inmaculada Concepción vienen sus primeros recuerdos de las celebraciones de Acción de Gracias en la isla.

Fue el padre Edmundo –cuenta– quien en la clase de doctrina preparó a los estudiantes para una representación de Acción de Gracias, que ese año se presentaría en la televisión.

“Tenía como siete años y me vestí de peregrina. Creo esa que fue la primera vez que salí en Telemundo”, cuenta. Pero, gracias a lo que describe como su marcada curiosidad desde niña, días antes de la presentación escuchó una conversación de sus padres sobre el menú que prepararían ese año para la celebración. Los escuchó decir que estaban cansados del pavo y que ese año iban a preparar conejo.

Los preparativos para la presentación escolar continuaron. El día de la transmisión en vivo todo iba de acuerdo con el libreto, pero, al cierre, al presentador se le ocurrió preguntarle a María Celeste qué se iba a comer en su casa durante la celebración.

“Yo contesté: ‘Conejo’! Todos se quedaron con la boca abierta…”, recuerda entre risas.

Con la misma diversión, comenta acerca de la ingenuidad de su hijo Julián, que cumple 17 años, este 24 de noviembre, en una cena de Acción de Gracias. “Julián tenía seis años, todos estábamos sentados a la mesa y, después de la oración, se puso de rodillas y exclamó: ‘¡Gracias, pavo!’ ”, relata.

Este año, Arrarás celebrará en un almuerzo familiar, que servirá, como lo hace tradicionalmente, cuando concluya el desfile de Thanksgiving de Macy’s, en Nueva York, que siempre ve por televisión.

“Me visto lo más cómoda posible y recojo a mis amigos que están solos o que tienen la familia lejos y los traigo a mi casa”, dice.

En su mesa, estarán sus tres hijos, Julián, Adrián, de 15 años y Lara, de 13. “Este año tengo que celebrar también que mi hermano José Enrique, Kiko, vino a vivir a Miami con su familia y se unirá a nosotros en la comida, junto con tres de mis ocho hermanos”, concluyó la periodista, de 53 años, quien se ha divorciado 2 veces y es además, escritora de 3 libros. • 

PAVOCHON

(Receta de María Celeste Arrarás)

INGREDIENTES:

1 pavo de 15 a 20 lbs.

de 10 a 15 dientes de ajo

2 cdtas. de pimienta negra molida

3 cdas. de aceite de oliva

2 cdtas. de orégano

4 cdtas. de sal

4 cdas. de vinagre

PREPARACIÓN:

Si usa un pavo congelado, deje que se descongele con dos días de anticipación. Lave el pavo y séquelo bien antes de ponerlo a marinar o adobar. Para adobar la parte interna del pavo, utilice un cuchillo para levantar la piel cuidadosamente. El cuero no debe despegarse totalmente, solo lo suficiente para poder untarle el adobo.

Haga la mezcla del adobo en un mortero o en la licuadora. Triture primero los ajos y después el resto de los ingredientes, hasta formar una pasta homogénea. Unte el pavo con la mezcla del adobo y procure introducir la pasta en las incisiones hechas con el cuchillo. Coloque el pavo en un recipiente refractario, cúbralo con papel aluminio o plástico y refrigere durante un día.

Saque el pavo de la nevera y lo puede rellenar con mofongo para darle un toque más puertorriqueño. Envuelva el pavo con tiras de tocineta para darle más sabor. Precaliente el horno a 350° F. Coloque el pavo en una bandeja profunda para hornear, ya sea de peltre o de aluminio desechable. Cúbralo con papel aluminio para que guarde sus jugos y evitar que se reseque. Baje la temperatura a 165º F. y hornee de 4 a 5 horas, de acuerdo con el peso del ave. Retire el papel de aluminio y deje dorar el pavo por unos minutos.

Saque el pavo del horno y colóquelo en una bandeja. Puede acompañarlo con lo que prefiera, ensalada, arroz, puré de papá o con los acompañantes tradicionales puertorriqueños y a disfrutar con la familia.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de noviembre de 2014, 0:00 p. m. with the headline "María Celeste comparte el secreto del pavochón."

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