Diagnostican defectos cardíacos antes de nacer
La cardiología fetal, especialidad emergente, está ayudando a diagnosticar defectos cardíacos meses antes de que nazca el bebé, aumentando la posibilidad de un buen resultado.
La Dra. Madeleen Mas dirige un nuevo equipo de cardiología fetal en el Miami Children’s Hospital, que une a especialistas de diferentes disciplinas para desarrollar un plan luego de que el feto es diagnosticado con un problema cardíaco.
“Antes los defectos se discutían después del nacimiento”, explica Mas. “Ahora tenemos este acercamiento en equipo. Podemos diseñar un plan específico para ese bebé antes de que nazca, permitiendo una transición más sencilla desde el vientre a cuidados intensivos y de ahí a cirugía de ser necesario”, dice Mas.
Mas dice que ese diagnóstico prenatal ofrece al bebé una mejor oportunidad en cuanto a cirugía. Los estudios científicos han demostrado que el diagnóstico prenatal de defectos cardíacos críticos ha contribuido a una marcada mejoría en la sobrevivencia y mejores resultados neurológicos, explica.
Los obstetras son los primeros en detectar posibles problemas y referir a la madre a un cardiólogo fetal. Algunos de los factores de riesgo para defectos de nacimientos son un historial familiar de enfermedades congénitas del corazón, diabetes materna, enfermedades autoinmunes y exposición a agentes tóxicos como drogas, anti-depresivos y radiación.
“Un ultrasonido temprano en el embarazo es lo que puede alertar al obstetra, ya que se percatará en una tomografía rutinaria de que los cuatro ventrículos [del corazón] no son normales”, dice Mas.
Ese fue el caso de Betty Graham, residente de Kendall.
“Fui a una revisión de rutina a las 20 semanas”, dice Graham, cuando supo que el lado izquierdo del corazón de su bebé estaba subdesarrollado. “Eso fue un viernes y la doctora no estaría disponible hasta el martes. Fue la espera más larga de mi vida”, comenta Graham.
Mas le realizó un ecocardiograma y posteriormente le explicó a Betty y a su esposo Adam que su hijo tenía una seria condición del corazón.
“Todo lo que recuerdo era a ella explicando que él necesitaría tres cirugías, una al nacer, una a los seis meses y la última cuando tuviera tres años de edad. Estábamos asombrados y preocupados de que alguien tan pequeño tuviera que pasar por tanto”, recuerda Betty Graham.
“Me encantó la Dra. Mas desde el principio. Me ofrecía tanta esperanza, a través de sus ojos podía ver que todo estaría bien”. Los Graham conocieron la unidad de cuidado intensivo del corazón y se reunieron con el cirujano cardiovascular. También se decidió que el parto sería por cesárea para que el bebé no estuviera muy cansado.
“Eso fue una bendición para mí: saber qué iba a pasar, conocer la unidad de cuidado intensivo en donde él estaría”, explica Graham.
Desde entonces y hasta el nacimiento de Elias, Graham visitó regularmente a Mas y al cirujano cardiovascular. Elias no estaba creciendo lo suficiente de manera que hubo que provocar el parto a las 34 semanas. De ahí fue para la unidad de cuidado intensivo hasta que pesó cuatro libras y pudo ser sometido a la primera operación.
El Dr. Kat-chen Chan, director de servicios cardiovasculares y de intervención pediátricos, de Joe DiMaggio Children’s Hospital en Hollywood, dice que un diagnóstico es el primer paso. “La otra cosa es comunicar la información a los padres. Es doloroso. Es un golpe. Hay negación, coraje. Por eso nos sentamos con los padres, tomamos tiempo para explicarles que con la tecnología de hoy en día, nuestra tasa de sobrevivencia es de casi 96 por ciento”, dice Chan.
“Muchos de los tipos de enfermedades del corazón congénitas simples pueden corregirse con una cirugía”, explica Chan.
El nuevo equipo del Miami Children’s permite a los padres reunirse el mismo día con todos los especialistas. “Y si hubiera un problema de riñón o neurológico, tenemos disponibles a los especialistas para que se reúnan con ellos en el momento. De esta forma no tienen que ir a un millón de citas”, dice Mas.
Algunos defectos como arritmias fetales, requieren la atención inmediata de un cardiólogo fetal. Sin embargo, la mayoría de los casos acaba en una cirugía luego del nacimiento.
Mas explica que, aun cuando haya un defecto cardíaco serio, los sistemas prenatales permiten que la circulación sanguínea continúe normal en el vientre hasta después que el bebé se separe de la placenta y las estructuras fetales especiales comienzan a cerrar.
“Algunas veces el cierre ocurre tarde y el infante lucirá bien por algunos días. Al cabo de esos días, el bebé puede enfermar seriamente: ponerse azul, tener un bajón de la presión sanguínea, no comer bien o respirar muy rápido porque no recibe suficiente oxígeno. El diagnóstico prenatal evita que eso suceda”, dice Mas.
“Tenemos un plan de acción aun antes de que nazca el bebé”, dice Mas. “Sabemos qué tipo de medicamentos necesita y hasta podemos tener disponible al cirujano. Los buenos resultados con la mayoría de los recién nacidos son porque el paciente está en excelentes condiciones”, añade.
“Creo que muchas vidas se salvan debido a eso. Y a estos niños les termina yendo muy, muy bien”, concluye Mas.
Ese es el caso de Elias Graham. A los 14 meses, “está muy bien. Nadie pensaría que este bebé pasó por tanto”, dice Betty Graham.
Los Grahams están esperando una hija para julio. “Ya hicimos una imagen a esa bebé a las 16 semanas y es normal,” comenta Mas.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de febrero de 2015, 5:21 p. m. with the headline "Diagnostican defectos cardíacos antes de nacer."