Salud

¿Desea combatir el cáncer? Puede lograrlo con estos alimentos

Kim Reyes, de 56 años, y paciente del Miami Cancer Institute en el Baptist Health South Florida, toma una bebida fermentada Kombucha.
Kim Reyes, de 56 años, y paciente del Miami Cancer Institute en el Baptist Health South Florida, toma una bebida fermentada Kombucha. For the Miami Herald

A Kim Reyes ha aprendido a que le guste una bebida fermentada llamada Kombucha, come una gran cantidad de vegetales y ha aprendido a disminuir los carbohidratos del desayuno. También ha recurrido a la acupuntura para reducir el dolor de espalda, comenzó ejercicios acuáticos para ayudar a reducir el linfoedema y recibe masajes para la relajación.

Todo es parte de su cuidado en el programa de medicina integral de Miami Cancer Institute, parte de Baptist Health South Florida, donde la Realtor de 56 años y residente de Miami, incorpora cambios al estilo de vida en un sistema de técnicas de sanación tradicional.

“Es una buena forma de ayudar a sentirme mejor sin tomar muchas píldoras”, dice Reyes, quien fue diagnosticada con cáncer inflamatorio de seno en 2015. En este momento está “100 por ciento convencida” de que la nutrición, el ejercicio, la acupuntura y la reducción de estrés puede hacer una diferencia en combatir el cáncer.

“La oncología integrativa está en auge”, dice el Dr. Yoon Hang “John” Kim, director médico del Instituto de Medicina Integrativa.

“Las personas que no han sufrido de cáncer, que no tienen una experiencia personal con integrantes de la familia o amigos con cáncer, no viven vidas en que cada decisión es hecha por el cáncer”, dice Kim. “Pero para personas que han sufrido de cáncer, todo lo que usted decide en relación a alimentación, en términos de ejercicio y en términos de hacer otras cosas, como meditar o rezar, puede tener un efecto protector. La conexión mente-cuerpo es muy relevante”.

Aun se explora por los científicos una conexión definitiva entre la dieta y cáncer, pero los expertos tienden a estar de acuerdo que ingerir más alimentos saludable y menos de los que no lo son incide en una mejor salud y peso deseable, crucial para prevenir el desarrollo o recurrencia de la enfermedad.

“Estar sobrepeso y la obesidad tienen una gran correlación con el cáncer a causa del proceso inflamatorio”, dice Lilliam Craggs-Dino, nutricionista de Cleveland Clinic Florida en Weston. “Un sistema inmunológico fuerte ayuda a combatir el cáncer de forma natural”.

El World Cancer Research Fund estima que cerca del 20 por ciento de todos los tipos de cáncer diagnosticados en Estados Unidos están relacionados a la grasa del cuerpo, inactividad física, exceso en el consumo de alcohol y pobre nutrición.

“Lo que comemos o no comemos y lo que bebemos puede contribuir a algunos tipos de cáncer que se pueden evitar”, dice Sandy Sotnick, especialista certificada en nutrición oncológica de Sylvester Comprehensive Cancer Center en la Universidad de Miami. “Actualmente hay hasta 13 diferentes tipos de cáncer asociados con estar sobrepeso u obeso”.

Ellos incluyen cáncer colorrectal, cáncer de vesícula y cáncer gástrico.

“La inflamación es la columna vertebral de todas las enfermedades”, señala.

Durante años, los expertos nutricionales han abogado por control en las porciones y han recomendado la dieta antiinflamatoria mediterránea, que está centrada en vegetales, frutas, granos, nueces y grasas saludables como aceite de oliva.

“Es importante consumir mayormente una dieta a base de plantas, enfocada en vegetales y frutas de colores variados”, dice Sotnick. “No hay un vegetal o fruta perfecta. La clave es la variedad”.

El American Institute for Cancer Research establece que un plato modelo para una dieta preventiva de cáncer debe incluir vegetales, frutas, granos integrales o habichuelas y nestos deben ocupar las 2/3 partes del plato. La proteína animal solo 1/3 parte o menos.

Y no olvide el ejercicio, al menos 30 minutos al día, dice Kim.

Estar en forma, además de ayudar a prevenir enfermedades, puede también facilitar que los pacientes de cáncer mantengan la rigurosidad del tratamiento, dice Francis Henderson, quien fue diagnosticado con cáncer en la cuerda vocal izquierda en octubre pasado, no mucho después de haber comenzado un régimen intenso de dieta y ejercicio.

“En 90 días perdí 18 libras de grasa corpórea y gané cinco libras de músculo”, dice Henderson, quien se convirtió en entrenador personal luego de retirarse de su puesto como gerente de recursos de agua del condado de Broward hace tres años. “Fue entonces que me enfermé”.

“Pudieron detenerlo a tiempo, fui afortunado”, dice el residente de Boca Raton de 70 años de edad, un paciente de la oficina de Sylvester Comprehensive Cancer Center en Deerfield Beach. Hernderson adjudica su recuperación del cáncer cuando hizo el cambio a una dieta con más vegetales además de practicar tenis de 12 a 15 horas semanales.

“Me siento realmente bendecido de haber tenido la condición en que estaba cuando tuve el proceso de tratamiento”, dice. “Estaba construyendo mejor resiliencia, sin saber que estaría a prueba unos meses más tarde”.

Estos tipos de cambio en el estilo de vida toman tiempo cuando los pacientes están desesperados buscando opciones, pero los nutricionistas y los médicos evitan, generalmente, recomendar suplementos dietéticos. “No existe una panacea”, dice Sotnick.

Los expertos también ofrecen estos consejos:

▪ Kim recomienda a sus pacientes leer el libro Love, Medicine and Miracles del Dr. Bernie Siegel, que trata sobre el poder de la mente y el amor en la recuperación del cáncer. “Lo compartí con mi madre, quien no habla inglés”, y tuvo cáncer de seno en dos ocasiones, dice.

▪ Trate de cocinar más en la casa, dice Sotnick. “Cuando usted cocina en su hogar tiene control de lo que come”.

▪ Kim recomienda probar, como bebida saludable, un jugo hecho de cúrcuma que venden en Pinecrest Farmers’ Market.

▪ Si a usted le gusta el chocolate, elija el chocolate oscuro con al menos 80 por ciento de cacao, dice Craggs-Dino. “Si es muy amargo, puede usarlo como especia o añadirlo en sopas o guisos o en una salsa de mole”.

▪ Busque consejos y recetas para una alimentación más saludable, inscribiéndose en los correos electrónicos de USDA en choosemyplate.gov/

Los mejores alimentos para combatir el cáncer

Frijoles: Alubias, frijoles pintos y negros, guisantes y lentejas rojas están entre las legumbres más ricas en antioxidantes. Los frijoles son también altos en fibra, contienen folato y parecen proteger de las células de colon, de acuerdo con el American Institute for Cancer Research.

Bayas: Las moras azules, las zarzamoras, las fresas y las frambuesas contienen poderosos antioxidantes. “Son altos en fibra, altos en fluidos”, dice Sotnick de la Universidad de Miami. “También contienen numerosos fitonutrientes que ayudan a combatir el cáncer”.

Brécol: El vegetal cruciforme es rico en nutrientes, vitaminas C, E y K, folato y minerales. Contiene también isotiocianatos, que se piensa inhibe el crecimiento de cáncer. La coliflor, el repollo, las coles de Bruselas y el bok choy son todos vegetales cruciformes, pero el “brécol parece ser el mejor de todos”, dice Kim. Del Miami Cancer Institute.

Quinoa: Este grano antiguo es conocido ampliamente en la actualidad como una comida energética, rica en fitonutrientes, fibra, vitaminas y minerales. Los granos enteros, que también incluyen el amaranto, el farro, la cebada y la avena, son “muy saludables”, dice Sotnick. Aún más importante, elija granos integrales por encima de pasta o granos blancos.

Salmón: El pescado graso proporciona el potente antiinflamatorio Omega-3. “El salmón Sockeye de Alaska es uno de los salmones más seguros que se puedan comer por ser salvaje”, dice Kim. Seleccione dos porciones de pescado graso, que incluye también el arenque, la caballa y las sardinas, dos veces por semana, comenta Sotnick.

Sauerkraut o chucrut: Evite el hot dog y coma solo el chucrut que tiene propiedades probióticas. “Los alimentos fermentados son la más reciente tendencia para la salud”, dice Craggs-Dino de Cleveland Clinic. Ayudan a la salud intestinal con bacterias beneficiosas. Otros alimentos fermentados incluyen el yogur, kimchi, aceitunas salinizadas, pepinillos y encurtidos.

Espinaca: La col rizada o berza (kale) ha sido coronada reina de los vegetales de hoja verde, pero no olvidemos la espinaca, rica en vitaminas. Su sabor suave facilita su uso en recetas y tiene las mismas propiedades antiinflamatorias de la col rizada, hojas de mostaza, col verde, achicoria y acelga. El American Institute for Cancer Research señala que las investigaciones muestran que los carotenoides en verduras de hoja verde oscuro pueden inhibir el crecimiento de ciertos tipos de células cancerosas de seno, células cancerosas de piel, cáncer de pulmón y cáncer de estómago.

Batata o camote (boniato): El vegetal coral intenso es especialmente rico en antioxidantes carotenoides, que pueden inhibir el crecimiento de las células cancerosas. Es baja en calorías, rica en antioxidantes, alta en vitaminas y minerales (incluyendo vitamina A, C, manganeso y potasio), y alta en fibra. Si lo polvorea con canela le añade otro beneficio. Otras frutas y vegetales con gran contenido de fitoquímicos incluyen las zanahorias, los tomates cocidos, la calabaza de invierno, los albaricoques, el melón, las naranjas y la sandía. “Sus colores indican lo saludable que son”, dice Craggs-Dino.

Té/ café: “El café y el té han mostrado ser protectores contra el desarrollo de cáncer”, dice Kim. Él recomienda beber café negro y té verde o negro sin leche, azúcar o miel. “A menos que esté tomando un té verde de buena calidad, puede tener un sabor amargo”, dice. Kim sugiere el té Gen Mai orgánico, que combina té verde con té de arroz integral tostado. El té verde, incluyendo el té matcha concentrado, se ha convertido en una superestrella en parte porque es rico en catequinas, que puede ayudar a protegerle de químicos potencialmente dañinos. Beba de dos a cuatro tazas al día.

Cúrcuma: La especia picante no es una cura milagrosa, pero tiene cualidades antiinflamatorias que han ayudado a elevar su popularidad. Otro refuerzo para el sistema inmunológico incluye el jengibre y el tomillo, así como el ajo crudo, todos son una excelente alternativa que añadir a la sal, azúcar o mantequilla para dar sabor, dice Sotnick.

Nueces: La nuez es conocida por las grandes cantidades de fitoquímicos con propiedades antioxidantes además de otros compuestos protectores. Las almendras y las nueces de Brasil son también buenas opciones. Las semillas, incluyendo las semillas de lino y las semillas de girasol, tienen aceites, fibra y vitaminas beneficiosas.

Qué evitar

▪ “Carnes procesadas”, dice Craggs-Dino. Eso incluye perros calientes, salami y pastrami. La International Agency for Research on Cancer clasifica a la carne procesada como un carcinógeno, algo que causa cáncer.

▪ Limite la carne roja, que produce inflamación.

▪ Evite el azúcar y las bebidas endulzadas con azúcar, así como los alimentos procesados que son bajos en nutrientes y altos en azúcares, harinas y grasas refinadas.

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