Salud

Tragedia silenciosa: En aumento depresión y suicidio entre adolescentes

Si una persona tiene un diagnóstico de depresión crónica, puede recibir ayuda del gobierno.
Si una persona tiene un diagnóstico de depresión crónica, puede recibir ayuda del gobierno. el Nuevo Herald

Un día antes de ahorcarse con un cable eléctrico en el armario de su dormitorio, Bailey Leal, de 17 años, llamó a la policía desde su casa en Parkland. Bailey había tenido una pelea verbal y física con sus hermanas y le dijo a la policía que estaba asustada.

“Parece que estaba asustada de sí misma”, dijo Pam Leal, la madre de Bailey. “Las hermanas conversaron con ella y le llamaron la atención sobre algunas cosas que estaban pasando”.

A la mañana siguiente, los mismos policías llegaron a la escena de muerte de Bailey.

Es obvio que Bailey sí estaba teniendo muchos problemas.

“Era linda, manejaba el balón de fútbol mejor que muchos chicos. Sabía como maquillar y peinar. Acababa de dar un recorrido por las universidades de Princeton y Dartmouth”, dijo Leal.

Sin embargo, en retrospectiva, Leal que es madre de cuatro muchachas, reconoce que hubo señales que debió haber atendido mejor y darse cuenta de que su hija estaba sufriendo de depresión. “Los últimos seis meses de su vida fueron miserables, pero no tenía idea de que estaba teniendo pensamientos suicidas. Solo pensé que era una adolescente rebelde”.

Bailey hacía comentarios que eran oscuros y que no tenían que ver con su carácter, decía que era mala y que se odiaba a sí misma, explica su madre. “Estaba enferma y no sabía cómo ayudarse. Y seguro no hablaba de eso por el estigma que representa hablar sobre ese tema”.

Según la investigación de Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, en la última década, el registro del número de adolescentes con depresión clínica creció un 37 por ciento y las tasas de suicidio también aumentaron drásticamente, especialmente entre las adolescentes y mujeres jóvenes. Además, una investigación presentada en el 2017 durante la Reunión de Sociedades Académicas Pediátricas, reveló que el aumento de admisión de adolescentes a 32 hospitales infantiles por intentos de suicidio o automutilación ha crecido de manera constante de 2008 a 2015.

Sin embargo, a pesar del aumento de la tasa de suicidios entre los adolescentes, muchos padres, maestros y adolescentes creen que es el estigma de la enfermedad el que inhibe que se hable sobre eso.

En los hospitales del sur de la Florida, los médicos de las salas de emergencia, al igual que los psiquiatras y psicólogos locales, están viendo las repercusiones de esas cifras. “Hemos visto un incremento en la idea e intento del suicidio entre los adolescentes”, dijo el Dr. Raul Poulsen, residente psiquiátrico de University of Miami Health System. “Los jóvenes toman muchos medicamentos, algunos con receta y otros sin receta e intentan suicidarse infligiéndose heridas o cometiendo locuras como tirarse delante de los autos en el tráfico”.

Las investigaciones del Center for Suicide Prevention and Research han demostrado que la pubertad está asociada con la aparición de trastornos psicológicos, específicamente con la depresión que es el factor de riesgo para los pensamientos y acciones suicidas.

Los profesionales estiman que aunque las causas de la depresión son muy variadas, las influencias sociales exacerban el problema. Los jóvenes se sienten presionados por sobresalir en la escuela, hay presión en los medios sociales y en las aulas, y qué decir de la cantidad y variedad de nuevos medicamentos y productos farmacéuticos. Si a esto se le suma la predisposición genética de algunos jóvenes a la depresión y los desequilibrios químicos que vienen con la adolescencia, el resultado es una crisis potencial.

“Lo que veo es que hoy en día en los momentos depresivos hay una mayor tendencia entre los niños a actuar que en el pasado”, dijo Ana María Ojeda, psicóloga clínica del Nicklaus Children’s Hospital en Miami. La Internet ayuda en algunos casos porque hay adolescentes que se sienten acompañados en sus sentimientos, pero en otros es un medio y una fuente de ideas y acciones, argumentó.

La Dra. Samantha Saltz, residente psiquiátrica de University of Miami Health System, ha podido comprobar también que hay evidencia de ciberacoso entre los pacientes que atiende. En un estudio reciente en Nueva York, realizado con 50 pacientes adolescentes de una unidad psiquiátrica, el 20 por ciento había sido víctima de acoso cibernético. “Las imágenes y los mensajes que se publican en línea pueden llegar a miles de personas en segundos. Este es un problema que no existía antes”.

Saltz también comentó que la depresión adolescente (y otra enfermedad que le acompaña siempre, la ansiedad) no es algo que pueda superarse con fuerza de voluntad –puede tener consecuencias graves y requiere un tratamiento continuo.

Graciela Jiménez, psicoterapeuta de los Servicios de Asistencia y Cuidado de Baptist Health South Florida, dijo que además de los cambios hormonales que causan depresión en adolescentes, hay otros elementos que desencadenan eventos estresantes como el divorcio de los padres, la muerte, la ruptura de una amistad o relación romántica. El rechazo de un amigo, novio o novia puede devenir en una depresión, según explicó Jiménez. “Los jóvenes pueden necesitar ayuda profesional para aprender a lidiar con eso”.

Jiménez explicó que es muy importante que los padres, consejeros escolares, entrenadores e incluso los abuelos conversen con los muchachos si notan cualquier signo de depresión. “Deben preguntarle si tienen o han tenido pensamientos suicidas. Es totalmente correcto. Es erróneo pensar que si usted lo pregunta, usted lo está causando. Al contrario, puede ser todo lo contrario. Usted puede prevenirlo. Cuando los niños están deprimidos, por lo general están abiertos a buscar y recibir ayuda”.

La Dra. Judith Regan, una psiquiatra de niños y adolescentes en University of Miami Health System, aconseja que se debe establecer un ambiente sin prejuicios para que el adolescente pueda hablar y el padre escuchar. “Simplemente esté atento y hágales saber que usted está allí para lo que necesiten”.

Hay muchas maneras de tratar la depresión cuando ha sido diagnosticada, incluyendo medicamentos y psicoterapia. Los profesionales de la salud mental puede ayudar a decidir si los cambios de comportamiento de un adolescente forman parte de normal de la adolescencia o son un signo de depresión.

10 señales que pueden indicar la depresión en los adolescentes

1. Cambios en las costumbres del sueño. “La clave es conocer lo que es normal en su hijo”, dijo Regan. Los adolescentes con depresión pueden dormir en exceso y mostrar apatía. Las investigaciones de National Sleep Foundation han mostrado una relación entre el mayor uso de la Internet con el aumento de depresión en los adolescentes.

2. Un desempeño escolar inusual, pobre o que el adolescente se queje de dolores de cabeza o de estómago para faltar a la escuela. Debemos preocuparnos si las notas bajan.

3. Pérdida de interés en actividades que disfrutaba con anterioridad. Si su hijo o hija solía jugar al fútbol y de repente pierde el interés, o si solía salir con los amigos a los centros comerciales y ahora no quiere ir a ninguna parte, es momento de hacer algunas preguntas.

4. Distanciamiento de los amigos y familiares. Muchos adolescentes se retiran a la privacidad de sus dormitorios como parte de su rutina normal. Sin embargo, si usted nota que su hijo elige estar solo en lugar de ver la televisión o cenar con la familia, y si además está durmiendo mucho y lo ve sin muchas ganas, entonces es muy probable que haya un problema mayor.

5. Irritabilidad, mal humor, falta de concentración y respuestas explosivas. Muchos adolescentes cambian mucho de humor durante la pubertad, pero un adolescente deprimido puede ponerse de mal humor con personas con las que antes se sentía bien y mostraba afecto.

6. Aumento o pérdida de peso. Cualquiera de estos puede ser una señal, así como una notable falta de interés en la apariencia personal.

7. Comentarios críticos sobre sí mismo. Según Leal, su hija Bailey hablaba muy duro de sí misma un mes antes de suicidarse. En persona y en los medios sociales en la Internet.

8. Desesperación. Esté atento a comentarios tales como “Estarías mejor sin mí” o “Me gustaría poder dormir para siempre”.

9. Intentos de autolesión. Saltz observó que los adolescentes deprimidos pueden cortarse o quemarse para sentir alivio. Aunque suele comenzar en sus antebrazos, a menudo se extiende a la línea del sujetador, el abdomen, el estómago y los muslos superiores. “Algunos adolescentes lo hacen para aliviar el estrés, otros para ver la sangre porque les hace sentirse mejor”, comentó. Hay que tener presente que esas autolesiones son muy peligrosas pues pueden conducir a una muerte accidental.

10. Uso de alcohol o drogas y actividad sexual promiscua. Estos comportamientos por sí mismos son preocupantes, pero combinados con la depresión pueden conducir a la falta de inhibición e impulsividad.

Dónde buscar ayuda

Florida Initiative for Suicide Prevention

13798 NW 4th St #309, Sunrise, FL 33325

954-384-0344

Jewish Community Services of South Florida/formerly Switchboard of Miami

In Miami: 2-1-1 or 305-631-4211

The National Suicide Prevention Lifeline

1-800-273-TALK (8255)

Psychology Today

Adolescent/Teen psychologist directory

https://therapists.psychologytoday.com/rms/prof_results.php?city=Miami&state=FL&spec=326

Esta historia fue publicada originalmente el 21 de julio de 2017, 3:43 p. m. with the headline "Tragedia silenciosa: En aumento depresión y suicidio entre adolescentes."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA