Salud

La importancia de la comunidad latina en la prevención del suicidio entre inmigrantes

Conocido por su vibrante comunidad hispana, el estado del Sol se ha convertido en el nuevo hogar de miles de migrantes que llegan en busca de una mejor vida. Por décadas, el sur de la Florida ha sido un candente crisol de razas provenientes de todas partes de América Latina.

“Miami tiene esta característica que nadie es de aquí”, dijo el doctor Jorge Duany, quien se describe a sí mismo como ‘cubanorriqueño’, en una entrevista para la revista en línea Letra Urbana donde explica las complejidades del proceso migratorio.

Este mismo proceso supone dificultades que pueden afectar negativamente la salud mental de la comunidad. Según la psicoanalista Mónica Prandi, la gravedad de las dificultades que una persona enfrenta depende de la razón por la que se migra.

“Hay que tomar en cuenta las razones por las que se migra. No es lo mismo una migración forzada -por hambruna o por razones de sobrevivencia, que las migraciones que ha traído la globalización, aquellos en busca de un mejor trabajo”, dijo la licenciada Prandi en una entrevista con El Nuevo Herald.

La migración forzada, que trata de garantizar el bienestar y la seguridad de las personas que no pudieron conseguir estabilidad en su país, es más difícil que el éxodo a causa de una mejor oportunidad laboral, explicó.

“Las migraciones forzadas tienen un contexto particularmente difícil, ponen a prueba a las personas que se desafían con algo en lo que nunca se sabe muy bien qué va a pasar”, añadió la psicóloga.

Esa incertidumbre podría convertirse en un reto a la salud mental de quién se desplaza. “Los ‘transnacionales’ poseen riesgos de desarrollar indicadores de suicidios”, aseguró la especialista. “Esto afecta no tan solo a la gente que migra, sino que también -en un mayor grado- a su descendencia”, añadió Prandi.

El estado de la Florida, a donde anualmente llegan miles de migrantes, fue el tercer estado con más suicidios en los Estados Unidos en el 2019, según las cifras más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Con una cantidad de 3,465 suicidios reportados, el estado fue precedido por Texas donde la cifra fue de 3,891 fallecimientos por suicidio y California donde 4,436 personas se privaron de la vida, el número más alto en todo el país.

En Florida, este es una de las principales causas de muerte, ocupando el octavo lugar entre causas como el cáncer, diabetes, alzhéimer y accidentes, según el CDC.

Durante el año 2019, las tasas de suicidio fueron más bajas entre los hispanos en comparación con otros grupos étnicos, según estadísticas del Departamento de Salud de la Florida.

El 26% de la población del estado está conformada por las 5,697,240 personas de origen hispano o latino que son parte esencial de una vibrante comunidad en el sur del país.

Esta gran población y su fuerte sentido de comunidad juega un papel muy importante en la salud mental del migrante, según expuso Prandi.

La mudanza a un país nuevo trae consigo la necesidad de adaptarse a una cultura distinta, lo que conlleva una necesidad de resiliencia que, según la experta, no se logra aisladamente sino que se alcanza a través de vínculos significativos con la comunidad con la que se identifica.

“Por eso los hispanos soportan mejor la mudanza de país”, aseveró Prandi. “Los valores familiares, el mantenerse juntos, conectar con otras familias del mismo país, y la religión van armando el contexto que asegura la posibilidad de ir tolerando mejor todo este cambio tan fuerte,” añadió.

Los lazos de confianza y solidaridad que se forjan dentro de la diversa comunidad latina son “absolutamente importantes” para facilitar las dificultades del proceso migratorio, aseguró la también investigadora.

“Esta socialización disminuye muchísimo el riesgo de la depresión, la enfermedad física y mental en general y, por supuesto, la ideación suicida porque la vida tiene un sentido que está muy sostenido en lo que se hace a nivel de comunidad,” precisó Prandi.

Esto no quiere decir que con un juego de dominó en La Pequeña Habana desaparecerán las preocupaciones que opacan la salud mental de un individuo. Es claro que tomarse un cafecito en Versailles con los compadres ayuda a aliviar las penas, pero también es necesario buscar ayuda profesional y tomarse el tiempo de trabajar en conjunto por su bienestar emocional.

En una época donde lo instantáneo es la norma, tomar una pausa para reflexionar podría sonar descabellado para muchos, pero es necesario para todos. “A veces la gente viene, apaga el incendio y se va y a lo mejor vuelve 5 años después. Pero hay gente que quiere ver dónde se produjo el incendio, dónde estaba la falla y trabajar para solucionarla,” señaló Prandi.

“Lo que no se elabora, se padece. No hay atajos en eso,” comentó la doctora al explicar que hacer una pausa en pro del bienestar emocional es justo y necesario.

Si usted o alguien que conoce necesita asistencia emocional, la Línea de Emergencia Nacional de Prevención de Suicidios está abierta las 24 horas, los siete días de la semana en el 800-273-8255. Profesionales de la salud están disponibles para atenderles en español.

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