Viajeros pueden enfrentar problemas en aeropuertos de EEUU: La TSA culpa a ‘políticos de izquierda‘
La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) adivirtió que los viajeros pudieran encontrar una situación desfavorable en aeropuertos de Estados Unidos, al tiempo que culpó a “políticos de izquierda” de supuestamente crear las condiciones para ello.
En un hilo de mensajes desde la red social X, la agencia federal aseguró que “está preparada para seguir controlando a unos 2.5 millones de pasajeros al día” pero una decisión reciente podría afecta los “tiempos de espera” de los pasajeros.
“Rogamos a nuestros pasajeros que tengan paciencia durante este periodo”, escribió la TSA en sus publicaciones del miércoles.
Respuesta de la TSA al cierre del gobierno federal
En un tono politizado, la TSA informó sobre las consecuencias del cierre del gobierno federal el 1 de octubre, responsabilizando directamente a “políticos de izquierda”.
“A partir de la medianoche del 1 de octubre, la financiación de gran parte del Gobierno federal habrá expirado debido a la línea partidista de los políticos de izquierda”, publicó la TSA.
“Aunque es lamentable que algunos de nuestros políticos hayan antepuesto la política al bienestar de nuestro país, la TSA está preparada para un cierre ordenado”, indicó la agencia.
La TSA subrayó que, debido a las afectaciones presupuestarias, “un cierre prolongado podría suponer tiempos de espera más largos en los aeropuertos”.
“Aproximadamente 61,000 de los 64,000 empleados de la agencia se consideran exceptuados o exentos, y la TSA continuará con sus operaciones para garantizar la seguridad de los viajeros. El resto de los empleados serán suspendidos temporalmente”, subraya. La TSA considera que tiene por delante un “desafío”.
Desacuerdos con el presupuesto federal y sus consecuencias
El cierre del gobierno federal del miércoles es resultado de los desacuerdos entre el presidente Donald Trump y el Congreso sobre el gasto del presupuesto federal.
Como resultado, varios servicios de los que dependen millones de estadounidenses cerraron, mientras muchas funciones gubernamentales se suspendieron de forma abrupta.
La paralización de gran parte del gobierno federal ocurre por primera vez en casi siete años. El cierre anterior ocurrió en diciembre de 2018, durante el primer mandato de Trump, con un récord de 35 días. La medida siguió a un cierre federal de tres días en enero de 2018.
Durante el cierre actual, los servicios críticos continúan operando, entre ellos el Servicio Postal. Los servicios de Social Security y Medicare seguirán efectuando pagos y los tribunales federales permanecerán abiertos.