Basta con mirar al techo para que vea usted la mugre que sale por los conductos del aire acondicionado.
Basta con mirar al techo para que vea usted la mugre que sale por los conductos del aire acondicionado. Cortesía María A. Collins
Basta con mirar al techo para que vea usted la mugre que sale por los conductos del aire acondicionado. Cortesía María A. Collins