María Antonieta Collins

Carmela y el Memorial Day

Llegó el momento de scar los bolsos de verano.
Llegó el momento de scar los bolsos de verano. For yhe Miami Herald

De tanto que tiene que ver con mi vida diaria Carmela, la mano derecha de mi casa, ya es conocida por los lectores. ¿Por qué les cuento de ella al principio? Porque me la encontré hace unos días sacando cosas de donde las guarda en el garaje cada cambio de estación y rezongando para sus adentros: “Pensar que hago esto dos veces por año, en otoño y primavera, y siempre digo lo mismo: qué rápido pasa el tiempo porque más tardo en guardar la ropa de frío o de calor, que en volverla a sacar porque se va a usar pronto”.

Y es que el ritual del invierno incluye la ropa que a partir del Labor Day alguien dijo que no debe ponerse porque de hacerlo, una se ve fuera de temporada y esa no es otra que la que sea de color blanco. “Después de Labor Day ¡ni loca me pongo unos zapatos o luzco cartera de ese color!”, le he repetido a la excelsa Carmela.

“¿Alguien en verdad se lo dijo a usted, que el blanco no debe ponerse después de Labor Day? Porque ya anda usted como todas las demás, diciendo cosas sin saberlas. ¿Se lo dijeron directamente o lo repite como un loro, porque a otros se les ocurrió en aras de la moda inventar eso, y que entonces “vean mal” a aquellos que por octubre o noviembre aún se pongan zapatos, vestidos y pantalones blancos porque la temporada de verano terminó?”

La saco de los mismos regaños que les hace a las orquídeas –y que de alguna forma le hacen caso y florecen– pero que la tienen ocupada y le digo que no investigue si alguien inventó el asunto y que atienda la máxima de la moda:

El color blanco, en zapatos, carteras y ropa se usa en Estados Unidos por lo menos, a partir del Memorial Day y hasta Labor Day; de otra forma, si las sigue usando uno fuera de temporada, hay quienes voltean la cara como si una fuera marciana recién llegado a la Tierra, mientras murmuran: “Ay, la pobre, aún no se dio cuenta de que ya es tiempo de ponerse colores claros” (esto si es junio); o “Mira a Fulana, es septiembre y aún anda de blanco; ¿habrá quien le informe que ya no es mes para vestir así?”

Al oír eso, Carmela refunfuña: “Sí, y por eso hay que guardar todo lo blanco en un sitio especial y sacar los otros colores de las cajas donde tengo todo acomodado. “¡Ay, con los que dictan los colores de la moda! que me hacen meter y guardar cosas como si no tuviera otra cosa que hacer. A ver, dígame usted, que es tan brava. ¿Por qué? “

Lo cierto es que junto a los pleitos domésticos de Carmela con las estaciones del año hay algo: ¡viene el Memorial Day!

Y la temporada de mar, de barbacoas al aire libre, de sandalias, de brillantes pulseras plásticas; y, por supuesto, los albos bolsos que se pueden usar donde sea, en la calle o en la playa –algo que en Miami siempre tenemos– y donde a partir de unos días y, por supuesto, otra vez estarán por todas partes.

Sí, esa misma que tiene a la mano derecha de la casa y que saca de las cajas para que quepa la otra. En fin, que veo lo que tengo guardado y advierto gustosa que no tengo mucho que comprar.

Me encanta sentir que los zapatos blancos van con todo la ropa, sin que nadie voltee a verme. Aunque eso no me quita el sueño porque uno se pone lo que le hace verdaderamente feliz. A fin de cuentas, Carmela tiene razón: este meter y sacar ropas y objetos de las cajas guardadas, no es otra cosa que darnos cuenta de que el año se está yendo y que pronto, en un par de meses, habrá que hacer el mismo ritual porque llega el otoño. Pero esos son “otros veinte pesos”, porque en verdad llegó el momento de ponerse todo lo blanco, y salir a disfrutar del sol. ¡Happy Memorial Day!

mariaantonietacollins@yahoo.com

@CollinsOficial

Esta historia fue publicada originalmente el 19 de mayo de 2017, 2:11 p. m. with the headline "Carmela y el Memorial Day."

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