María Antonieta Collins

México: cada rescate una esperanza

Ropas y flores junto a la fábrica de textiles que colapsara en México, con una nota que dice: ‘No descansaremos hasta hacerles justicia’.
Ropas y flores junto a la fábrica de textiles que colapsara en México, con una nota que dice: ‘No descansaremos hasta hacerles justicia’. AP

Acababa de regresar a Miami en medio de la recuperación del huracán Irma y las preocupaciones de mi casa, Carmela, mis perros, cuando mi querida capital mexicana sufrió por segunda vez, en la misma fecha, la sacudida de un terremoto 32 años después, exactamente en la misma fecha, 19 de septiembre.

El Servicio Sismológico Nacional de México (SSN) ha informado que el movimiento telúrico ha sido de magnitud 7,1 en la escala de Richter. El epicentro del sismo, registrado a las 13:14 horas locales (18:14 GMT), se ha localizado a 12 kilómetros al sureste de Axochiapan, en el central estado de Morelos, a una profundidad de 57 kilómetros. Réplicas: 39 (la mayor de magnitud 4.0) hasta las 9 a.m. del 25 de septiembre.

Y me resistía a cumplir lo que el viejo adagio periodístico ordena: salir en cámara maquillada y con el cabello perfectamente peinado; las tragedias, terremotos, y todos los desastres naturales no requieren de maquillajes ni de arreglos en el cabello. Siempre he creído que, en vez de lucir bien, una periodista debe preocuparse mucho más por informar bien, reportar con veracidad; y mucho más cuando un pueblo sufre la tragedia de un terremoto de esta magnitud.

He aprendido a llevar, adonde sea, mis sentimientos de solidaridad con aquellos que sufren, a reportar todo lo que está sucediendo y olvidar todo lo demás. Mientras me preparaba para trasmitir solo pensaba en el edificio de la escuela Enrique Rébsamen, que colapsó casi totalmente. La tragedia no tuvo límites y las imágenes de desesperación y los gritos de impotencia de los familiares de esas criaturas nos dejaban sin palabras.

Entre las ruinas del edificio, en las labores de rescate, se encontraron los cadáveres de 21 niños. Toda la comunidad de Ciudad México esperaba noticias sobre los desaparecidos en toda la zona. El edificio de Univision México sufrió daños estructurales y tuvo que ser evacuado en su totalidad. Se reportaron más de 20 edificios caídos. Y aquellos que tienen familiares desaparecidos no tienen otra opción que esperar. Pero esperar no es suficiente. Todos: familias, amigos y equipos de rescate hurgaban entre los escombros con las manos desnudas, caminaban por las calles con los nombres de los desaparecidos impresos en carteles.

Cuando todo lo demás falla, comparten los nombres en las redes sociales, sin perder nunca la esperanza. Sí, la escena es sombría, pero en tales circunstancias, cada rescate proporciona una esperanza.

mariaantonietacollins@yahoo.com

@CollinsOficial

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