Cierran autopistas a medianoche en Miami sin previo aviso
Diana Montano me llama a punto de darle un ataque. Sonaba desesperada. Lo que hubiera sido un “te llamo mañana porque ya estoy casi dormida” se convirtió en escuchar un lamento poco común: quejarse a la medianoche del tráfico insoportable.
¿A esa hora? –medio dormida me pregunté–. Debía de ser algo fuera de este mundo. Prendí la luz de la lámpara y me apresté a escuchar lo que tenía enfurecida a Montano.
“No vas a creer lo que me ha pasado. Terminé mi trabajo en Noticias 23 y, alrededor de las 11:30 p.m., ya me enfilaba al Palmetto hacia mi vecindario en Miami Lakes, pero, ¿qué pasaba? De pronto me encontré en medio de un mar de autos detenidos peor que si fueran las 5 p.m. De los cuatro carriles, tres estaban cerrados y había una sola fila, para todos aquellos que a deshoras van a sus casas, cansados y con ganas de llegar”.
Le pregunto algo lógico. “¿Por qué no saliste en la primera calle que pudiste?” “No había salida. Estábamos atrapados. Pasé tres salidas cerradas, y la única opción fue ir lejísimos para tomar otra carretera. Y sin previo aviso”, respondió.
“¿Supiste la causa?”, agregué. “Que estaban construyendo algo en el Palmetto, y para eso cierran casi totalmente la via, por millas y millas en dirección norte, ocasionando un congestionamiento espantoso. El mismo trayecto, a esa misma hora no es mayor de 20 minutos, pero desesperada, el tiempo que hice, fue de ¡hora y media!”
“Volteaba al carril a mi derecha e izquierda y los rostros decían lo mismo: estaban desencajados y desesperados. Yo misma prendía el aire frio, más frio para no dormirme, porque había empezado a trabajar a las 6 a.m. y ya era casi la 1 a.m.” Lo último que Diana me dice me llama la atención: ¿Acaso quienes planean esos cierres no piensan en el ciudadano normal que trabaja y que a esa hora va a su casa a descansar?
“Yo entiendo que en determinado momento se tienen que hacer las reparaciones y que tienen que realizarlas cuando haya menos gente, pero de eso, a impunemente decidir cerrar toda una carretera tan importante, no solo es una falta de respeto, sino un peligro para todos”.
Lo único que se me ocurre es recomendarle calma. “¿Cómo me voy a calmar si tengo que trabajar en unas horas, es decir, para el noticiero de la madrugada, o sea, que, con este tráfico, dormiré un par de horas y de nuevo sometida al riesgo de conducir soñolienta, para encontrar el mismo problema. ¿Quién puede hacer algo?”
La respuesta merecería ser premiada con millones. En realidad, no existe un sitio para quejarse. Es la prepotencia de quienes pueden decidir esas reparaciones y la suerte de los automovilistas. Mirna Couto, productora ejecutiva del programa Crónicas habla de haber vivido algo similar…
“Eso mismo me pasó. Salí muy tarde del trabajo y, con los cortes súbitos en la carretera, salí en una zona peligrosa y quedé en un hueco y sin saber que hacer. Llamé a mi esposo a la 1 a.m. y solo con sus instrucciones pude salir. La solución es planear y enviar a las casas un calendario, como el del reciclaje, como los calendarios escolares para que la ciudadanía sepa”.
“Mientras eso sucede –apunta Couto– que cada quien tenga un mapa de papel como los de antes, para encontrar rutas alternas”. O que los que decidan los cambios tengan en mente que no se trata de autos, sino de vidas.
mariaantonietacollins@yahoo.com
@CollinsOficial
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de noviembre de 2017, 4:08 p. m. with the headline "Cierran autopistas a medianoche en Miami sin previo aviso."