María Antonieta Collins

Halloween y Santa’s Enchanted Forest en pleno agosto

Un Santa Clause gigante en la entrada principal de la feria navideña Santa’s Enchanted Forest, durante la noche de apertura en noviembre del 2010 en el Tropical Park de Miami.
Un Santa Clause gigante en la entrada principal de la feria navideña Santa’s Enchanted Forest, durante la noche de apertura en noviembre del 2010 en el Tropical Park de Miami. Especial/Miami Herald

En realidad, tenía esta columna lista para escribir desde principios de julio, pero temas imprevistos me hicieron demorarla hasta ahora.

El caso es que al ver lo que les cuento ahora, he dado un grito tan grande que hasta yo misma me espanté. El asunto es que, si se trataba de espantar o de espanto, para el caso es lo mismo.

Vengo circulando por el Palmetto hacia el norte y al pasar por el Tropical Park de pronto lo veo iluminado con foquitos navideños… Veo la fecha en el calendario del teléfono -que traigo sin usar las manos- y en la portada verifico el día: si, es15 de julio… ¡Madre mía! ¿Es que siguen haciéndonos la vida de cuadritos adelantándonos las fechas? Así mismo es el empeño.

En el famoso Santa’s Enchanted Forest ya están en la tradicional tarea de revisar uno a uno el casi millón de bombillos de colores con el que iluminarán el más tropical de los escenarios para que Santa aparezca durante las navidades de 2018: el de nuestro bosque encantado de Westchester. Pero, al ver la iluminación me quedo perpleja porque también es asunto de que todos sentimos lo mismo al verlo… que el año se está terminando.

Pero eso no es lo único por lo que he gritado por estos días…

Entré junto con mi amiga Diana a una farmacia y el grito se convirtió en aullido… ¡Ayyy Dios mío!! Dije al toparme con una tumba inflable, de plástico, de la que salía mecánicamente un esqueleto inflable también… Y ¿esto, que es?

Bueno la tumba no era la única en la selección de artículos para el día de Halloween, ya que, a esa, le seguían por la pared toda una serie de calaveras, calabazas, brujas y demás.

“Lo que me trauma -dice la productora Cynthia Oviedo- no es tanto Halloween sino Navidad porque siento que no estamos viviendo el presente sino el futuro, o sea, no nos dejan disfrutar nada porque ya se están adelantando. Ni siquiera podemos tener un respiro y rápidamente ves los adornos de todo, y se acaba una fecha y al día siguiente están los de la fiesta que sigue…

“Los comerciantes venden porque hay una gran cantidad de personas que les gusta prepararse con tiempo, pero quizá unas dos semanas sería un tiempo suficiente”.

“En Thanksgiving, por ejemplo, no se trata de ir a pelear en las tiendas y comprar. Es una fiesta para estar con la familia, los adornos que se venden no son como lo demás”. La verdad es que parece una competencia entre los comerciantes por ver que tienda saca la mercancía primero y cuál es la que tiene más artículos que son de novedad…

Pero tratándose de Halloween y Navidad las cosas son diferentes porque las grandes ferreterías se aprestan con muñecos inflables de todas formas para poder instalarlos fuera de las casas y hacer con ellos la competencia de la mejor decoración que cuesta, cientos de dólares… y el asunto es que mientras más pronto se compren, mejor.

Muchos vamos más allá de comprarlos o no. La realidad es que algo es totalmente cierto como dice Cynthia Oviedo: ni siquiera llegamos a digerir lo que vivimos porque estamos en la locura de ver lo que viene.

No nos hemos dado cuenta de que con todo esto, nos están haciendo viejos prematuramente, por lo menos unos meses. La sensación es la misma: termina navidad y, ¿qué sucede? Que entra una a las tiendas y de pronto están ya poniendo los cupidos para el día de Valentine’s y ¿después? Ahhh, pues algunos ponen en enero los adornos de Pascua, incluidos los conejos… ¿Qué hacer? Quizá cerrar los ojos… o gritar como yo he hecho al ver las tiendas hace poco.

Twitter: @Collinsoficial, email: mariaantonietacollins@yahoo.com.

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