Volteo para la sala y ni el piano se salvó de la mano de Carmela, encima ha encontrado sitio para una secuencia de ratoncitos vestidos de peregrinos…
Volteo para la sala y ni el piano se salvó de la mano de Carmela, encima ha encontrado sitio para una secuencia de ratoncitos vestidos de peregrinos… Foto de cortesía
Volteo para la sala y ni el piano se salvó de la mano de Carmela, encima ha encontrado sitio para una secuencia de ratoncitos vestidos de peregrinos… Foto de cortesía