La esposa al cabo del tiempo lo perdonó, el hombre seguramente siguió en las andadas extramaritales, pero teniendo siempre en la mente la frase que aterra a un infiel: ¡Abre la puerta! ¡Que sé que estás ahí!
La esposa al cabo del tiempo lo perdonó, el hombre seguramente siguió en las andadas extramaritales, pero teniendo siempre en la mente la frase que aterra a un infiel: ¡Abre la puerta! ¡Que sé que estás ahí! Nikada Getty Images
La esposa al cabo del tiempo lo perdonó, el hombre seguramente siguió en las andadas extramaritales, pero teniendo siempre en la mente la frase que aterra a un infiel: ¡Abre la puerta! ¡Que sé que estás ahí! Nikada Getty Images