María Antonieta Collins

Sophie, la clase política que se necesita

Seguramente al igual que yo, usted quedó harta de las campañas políticas que nos atacaban a cada momento con sus anuncios en radio y televisión, guiándonos malévolamente sobre el candidato por el que había que votar. Los anuncios eran, todos ellos, uno más venenoso que el anterior, y toda esa propaganda cargada de lo mismo: inquina.

Eran unos contra otros, y todos contra todos, ya que al parecer se pusieron de acuerdo para que el insulto fuera la medida para ganar el voto de los electores.

De pronto recibo una llamada.

Es mi amiga la productora de televisión Gabriela Tristán. La escucho emocionada y de pronto yo también estoy llorando al escucharla: “¡Sophie volvió a ganar!”.

Y mi mente vuela a los tres años anteriores cuando le he contado la historia de la niña que siempre ha dicho que ella será presidenta de Estados Unidos, y que a los 6 añitos de edad comenzó su carrera política ganando la representación de su clase ante el concilio escolar, y siempre con el voto de sus compañeritos.

Pero este año fue diferente, una campaña electoral muy difícil y reñida para representar a su salón de tercer grado de la maestra Bonachea, en la Academir Charter School West.

“Estaba muy nerviosa —cuenta la orgullosa madre— porque este año había mucha competencia. Le preocupaba que algunos niños del salón habían dicho que ya no votarían por ella porque ella ya había ganado en otros años.”

Pregunto: ¿No votar por Sophie porque ya había sido representante del salón en años pasados? Mmmm eso me sonaba a una competencia donde había otros infantiles políticos interesados en el puesto. Investigo y efectivamente, esta vez Sophie tuvo muchos contrincantes, lo que la hizo planear una campaña diferente, que bien podrían seguir los políticos adultos.

“Se le ocurrió destacar en sus anuncios políticos la ‘experiencia’ como una de sus cualidades —dice la mama— y el tema que utilizó fue: social media porque es una buena forma de comunicarse y entonces usó las ideas de Facebook, Snapchat, Instagram y Google”.

Hice mi tarea y entré a la plataforma de la niña candidata y me quedé boquiabierta.

“Soy Sophie McLoud, tengo 8 años y estoy compitiendo nuevamente para ser en este año la representante de nuestro salón. Si ustedes me buscan en Google, por favor háganlo bajo ‘mejor representante de salón de clases’ y me podrán encontrar”.

La pequeña Sophie no desaprovechó un solo espacio para dar a conocer sus valores.

“Para mí lo más importante son tres cosas: mi familia, mi escuela y por supuesto que mis amigos en Academir, o sea, todos ustedes... Soy una niña con experiencia en el cargo porque he sido representante en primero y segundo grado y sé que si tengo la oportunidad seré una gran representante del tercer grado de Ms. Bonachea”.

Pero también era importante destacar su plan de acción.

“Sé escuchar. Oiré y compartiré con ustedes sus preocupaciones y sus ideas para llevarlos ante el concilio estudiantil de la escuela”.

“Soy una niña feliz que sabe sonreír y los representaré con una gran sonrisa”.

“Sé cómo ser una buena amiga y les pido a tí, a ti y a todos ustedes que sean mis amigos y que voten por mí en esta elección”.

El final era encantador de acuerdo a los tiempos políticos: “Soy Sophie McLoud y apruebo este mensaje”.

Sophie ganó por tercer año consecutivo la representación de su salón. Y yo solo tengo una esperanza: que Sophie recuerde que siempre creí en ella y me haga su portavoz cuando compita por la presidencia de Estados Unidos.

Twitter: @CollinsOficial. Correo: mariaantonietacollins@yahoo.com.

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