María Antonieta Collins

¿El escándalo mide el nivel del perdón?

El gobernador de Virginia, Ralph Northam, se disculpa por haber usado un disfraz para el cual se pintó la cara con pintura negra en los años ochenta, el 2 de febrero en Richmond.
El gobernador de Virginia, Ralph Northam, se disculpa por haber usado un disfraz para el cual se pintó la cara con pintura negra en los años ochenta, el 2 de febrero en Richmond. NYT

Me cansé de ver en la televisión donde quiera que sintonizaba los canales, el escándalo político en el estado de Virginia.

Primero viendo al gobernador en una supuesta foto donde se pintó de negro la cara con pintura de zapatos, en la década de los ochenta y a su lado había otro hombre vestido de Ku Klux Klan. La foto fue citada en inglés y español por todas partes.

El gobernador se deshizo en disculpas hacia la comunidad afroamericana. Dijo que inicialmente quería ser Michael Jackson.

Unos dijeron perdonarlo, otros no. La mayoría pedía que renunciara al cargo y él dijo desde el primer momento que no.

Un día después tocó el turno al Procurador del mismo estado de Virginia quien admitió que también, en la década de los ochenta él se pintó el rostro simulando ser un afroamericano.

El público estaba que en este punto no sabía qué hacer, si reír o llorar.

El siguiente capítulo vino de nueva cuenta del mismo gobernador quien citó a una conferencia de prensa para aclarar que haciendo cuentas y un repaso a su conciencia, y dijo que no era él quien salía en la infame foto publicada en el libro anual de la escuela de Medicina y que no aceptaba que lo involucraran en semejante acto de racismo que él no había cometido.

El público le cayó encima, la mayoría ofendidos, el resto tratando de perdonar.

Pero faltaba “la cereza en el pastel” y … esta no se demoró.

Mientras el gobernador peleaba su batalla para no dejar el cargo, se comenzó a mencionar al vicegobernador como el sustituto perfecto.

Los analistas decían que era una nueva estrella en el panorama político: joven, afroamericano, estudiado, con grandes credenciales como conciliador, carismático, vital, y sobre todo, atractivo.

Resulta que la cadena de elogios duró poco. ¿Qué sucedió?

Que en plenos “dimes y diretes” con el gobernador y el procurador, todos ocurridos en una larga semana, el vicegobernador se metió en un escándalo de proporciones políticamente dantescas: una mujer, doctora en ciencias políticas y profesora de una universidad en California lo acusó de haberla asaltado sexualmente en el año 2004.

Veinticuatro horas más tarde el mismo vicegobernador fue denunciado por otra mujer de haberla violado pero en el año 2000 mientras eran estudiantes en la Universidad de Duke.

Faltó ver al político junto a su pobre esposa soportando la humillación pública.

Pero estas líneas son para decirle algo que pienso: ¿hasta dónde se pueden perdonar no uno, ni dos, sino tres y más escándalos?

¿Acaso nos hemos hecho inmunes? Y como los muchachos malcriados ante el regaño del padre, simplemente cuando algo malo sucede en medio de un escándalo nos resignamos a aceptar que nos digan: sorry, —que mejor se escucha en español— con un, “lo siento”.

Me dice alguien: “Eso ha sucedido toda la vida, que la gente “monte cachos” o que en el pasado hayan sido racistas momentáneos o más frecuente aun: que se cometieran pecados de juventud de los que en la vida adulta se arrepiente uno, pero lo que pasa ahora es que nos enteramos rápidamente porque tenemos las redes sociales, y entonces hay que salir a dar la cara de alguna forma”.

Pero la realidad va mas allá: aceptar una disculpa no significa, ni perdonar, ni olvidar, y peor aún, viendo las encuestas de la gente del estado de Virginia, que bien pueden ser un termómetro contra el escándalo, que se acepten las disculpas y que en el mejor de los casos las ofensas se perdonen, no significa que los políticos tengan que quedarse en el puesto.

Por lo pronto yo estoy con la boca abierta, porque tres mega escándalos políticos en una semana en verdad que son “mucho con demasiado”, ¿o no?

Siga a María Antonieta Collins en Twitter: @CollinsOficial.

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