Es tiempo de las resoluciones en la nueva década
Veo el calendario y faltan ya unos días para que a mediados de la semana entrante estemos en la nueva década de los años 20.
¿Cómo seremos en los próximos 10 años? ¿Qué sorpresas y retos nos depara la vida?
No se trata simplemente de un Año Nuevo nada más. No, no, no. Es el inicio de una de las siete, ocho y hasta nueve décadas que el ser humano puede vivir.
En eso estaba ocupada divagando mi mente cuando de pronto decido visitar a mi amiga Diana, pero resulta que la encuentro muy entretenida recortando revistas, haciendo más grandes o más pequeñas las imágenes que encuentra y después pegándolas en una cartulina blanca que tenía como encabezado “2020”.
Me quedo intrigada tratando de adivinar lo que hace, pero su explicación corta mis pensamientos.
“No quiero estar corriendo a última hora el martes 31 de diciembre porque no me dio tiempo de hacer mis resoluciones del año que empieza y me puse a pedir lo que quiero pero en la forma moderna: visualizándolas materialmente”.
Le pregunto qué tiene que ver todo ese picadero de papel y pegamento que tiene alrededor.
“Ahhh es algo que no falla. Tu recorta de una revista la ciudad donde quieres vacacionar, recorta el auto que quieres, la casa que sueñas, la ropa, el dinero, el trabajo y entonces lo pegas aquí en esta cartulina… y se te cumple”.
Y, ¿luego?, pregunto, ¿qué haces?
“Hay que tenerla en un sitio visible, por ejemplo tu agenda diaria o la pegas en el refrigerador, y cada semana, cada 15 días, cada mes la observa uno deseando con el alma que todo aquello que pusimos se haga material en la vida de una…”.
No se me hace ilógico, se me hace una buena visualización, pero faltaba algo que ella tiene reservado y que no noté sino hasta el final de la explicación. Le pido que me diga qué hace ahí una figura de hombre que me parece que tiene el rostro del rey Felipe VI de España.
Me dice que sí es él. Le pregunto la razón de incluirlo.
“Porque quiero un rey para mi vida, alto, rubio, de ojos azules, sano, sin problemas económicos con el que pueda recorrer el mundo y que me lleve de su mano”.
Le digo que no es nada fácil.
“Si, pero ese es el hombre que estoy visualizando para el 2020. Así lo quiero. Que sea un novio de unos 50 años de edad, que en el día me mande textos, que esté al pendiente de mí tal y como a me gusta (y que a ti te disgusta tanto). Un novio que me llame a todas horas, con el que yo platique mucho, con el que salga a todas partes, pero que no quiera ni casarse, ni irse a vivir a mi casa. De eso no. Cada quien en su casa y Dios en la de todos… Exactamente eso es lo que yo quiero”.
No sé si lo que Diana Montano hace es efectivo pero lo cierto es que he sido testigo que de sus resoluciones visuales se le cumplen unas cuantas cada año.
Por lo pronto yo caigo en cuenta que este fin de semana anterior al fin de año es un buen tiempo para sentarme —o para que usted se siente— y nos pongamos a escribir lo que queremos vivir a partir de las primeras horas del 2020. Comienzo con la salud.
Sin ella no hay nada. Le doy gracias a Dios por el trabajo, por los amigos, pido porque se vayan las revanchas, los odios, las venganzas, que reine la paz en todas las casas. Pido misericordia para quienes la necesitan y están afligidos en este mundo. Que las familias no se separen.
Hay que dar gracias por la Fe que permite a diario tener a Dios en control de la vida.
Después de eso —si como dice Diana— llegará un príncipe a la vida de una, bueno, pues ya eso es un plus.
Por lo pronto ya tengo mi maleta lista, esperando para subirla al auto todo el día 31 para que no falten los viajes y, la escoba para barrer lo malo. ¿Usted? ¿Cuándo empieza a escribir? ¡Feliz 2020!
Twitter: @CollinsOficial. Correo: mariaantonietacollins@yahoo.com.