¿Pueden estas remontadas en la oscuridad de Miami dejar algo bueno para una luz del mañana?
Quizá lleguen a las 100 derrotas, de seguro terminarán con la 14ta temporada consecutiva sin alcanzar los playoffs, pero hay algo de estos Marlins que merece elogios, que tal vez no se veía en otras versiones mejores del pasado: este equipo no se rinde.
Nada ilustra de manera más completa esta paradoja que la victoria 5-4 en la madrugada del lunes contra los Gigantes, un equipo al cual le han borrado nueve déficits para igualar o irse encima en el marcador y que, tras este fracaso, debe estar preguntándose cuál es el motivo para ceder tanta ventaja ante estos peces menores.
Porque una simple ojeada dirá que sobre el papel, talento contra talento, San Francisco supera a Miami en casi todos los órdenes. Los de la bahía esperaban competir por una plaza a la postemporada tras un 2017 abismal. Los de Florida solo competir a secas, sin pretensiones, más allá de las retóricas y los planes.
Aquí no se puede hablar de triunfos morales, pero lo sucedido en la novena entrada refleja algo positivo que pudiera servir como peldaño para cosas superiores en las próximas contiendas.
Tomen por ejemplo un Brian Anderson en la conversación para el Novato del Año en la lucha por una base por bola, súmenle un doble del estelar JT Realmuto envuelto en una gran contienda y un sencillo de un Lewis Brinson que disfruta de un junio espectacular si se le compara con los meses previos.
Y así, en un abrir y cerrar de ojos, los peces salieron de un pozo de cuatro carreras antes de que Miguel Rojas pegara el imparable que hundía a los Gigantes que no han podido aprovechar la mediocridad de los Dodgers.
Con un Anderson convertido en realidad, un Realmuto -si es que no lo cambian en julio- en el esplendor de su talento, y un Brinson que comienza a ver la luz al final del túnel, Miami estaría en condiciones de construir una dinámica positiva para el resto de la alineación actual y, sobre todo, futura.
Brinson conecta para .277/.294/.617 en lo que va de junio, con un excelente OPS de .911 con tres dobles, tres cuadrangulares y 10 remolcadas. Ojalá esto sea una muestra de lo que vendrá y no un puro espejismo. En cualquier caso revela los beneficios de la paciencia con el chico.
Los Marlins perderán muchos más juegos, pero en esos constantes intentos de remontar se va forjando un espíritu de no claudicar, de respeto al deporte y un compromiso con la - escasa- afición. Algo bueno puede estar creciendo en la oscuridad de esta temporada, aunque todavía no se vea bien.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de junio de 2018 a las 1:56 a. m. con el titular "¿Pueden estas remontadas en la oscuridad de Miami dejar algo bueno para una luz del mañana?."