Habrá en Cuba un museo para los grandes del béisbol
Cuba es un país donde se levanta una piedra y de abajo de ella sale una futura estrella del deporte de las bolas y los strikes. A pesar de esa larga y rica trayectoria beisbolera, las autoridades deportivas tienen una deuda de gratitud con las grandes leyendas de la historia: crear el Museo del Béisbol Cubano.
Después de 136 años de haberse inaugurado el primer torneo oficial en la isla en el estadio Palmar de Junco en Matanzas el 27 de diciembre de 1878, todavía no existe ese Museo donde deben estar los nombres que le han dado gloria a Cuba y merecen la inmortalidad.
Para muchas personas resulta incomprensible el olvido durante tanto tiempo de una obra tan hermosa y necesaria, ya que el béisbol forma parte de la cultura nacional de esta nación y representa un fenómeno social donde sus principales ídolos han influido durante casi 14 décadas en los valores de la juventud.
Con la iniciativa del cineasta Ian Padrón, coordinador del Grupo Entusiastas por la refundación del Salón de la Fama integrado por cronistas, historiadores, narradores, comentaristas y estadísticos del béisbol cubano que tienen como propósito principal crear el Museo, se realizó el pasado 7 de noviembre en el estadio Latinoamericano de La Habana la primera elección de 10 figuras después de 54 años de haberse interrumpido.
Del período anterior al año 1961 fueron elegidos el árbitro Amado Maestri y los peloteros Conrado Marrero, Orestes Miñoso, Camilo Pascual y Esteban Bellán. De la etapa posterior a dicha fecha fueron seleccionados los jugadores Omar Linares, Antonio Muñoz, Luis Giraldo Casanova, Braudilio Vinent y Orestes Kindelán.
“Crear un Museo para honrar a nuestras más grandes figuras dignifica nuestro béisbol y es el rescate de un sueño acariciado por varias generaciones de periodistas e historiadores de este deporte’’, indicó Padrón en visita realizada a el Nuevo Herald durante su estancia en Miami. “La exaltación del primer grupo será el sábado 27 y domingo 28 de diciembre durante la celebración del Juego de las Estrellas en la provincia Granma’’.
En octubre de 1939 se creó por primera vez el Salón de la Fama del Béisbol Cubano, que desde esa fecha hasta 1961 exaltó a 68 peloteros destacados. Una placa ubicada en el Estadio del Cerro (Latinoamericano) mantiene los nombres de los elegidos, entre ellos el de los legendarios Adolfo Luque y Martín Dihigo. Con estas diez nuevas figuras, la lista llega a 78.
“Para mí es un honor haber sido elegido al refundado Salón de la Fama del Béisbol Cubano’’, aseguró el matancero Orestes Miñoso vía telefónica desde la ciudad de Chicago donde reside. “Agradezco la invitación que me hicieron y aprovecho para enviarle un saludo a toda la afición cubana, pero en esta ocasión no podré ir a la tierra donde nací al no tener la autorización de mi doctor para viajar. Espero hacerlo en otro momento’’.
Construir y organizar un Museo no es tarea fácil, pues se necesitan recursos económicos y un gran esfuerzo colectivo. También es una obra donde los votantes tienen la responsabilidad de impartir justicia sin ninguna forma de discriminación.
“Tenemos el apoyo de muchas personas e instituciones, incluyendo la Federación de Béisbol de Cuba y el INDER. Queremos crear un auténtico Museo parecido al de Cooperstown de Grandes Ligas con vitrinas, uniformes, placas, tesoros y recuerdos de nuestro béisbol. Las tarjas para los exaltados serán de bronce, ya que representa la perpetuidad’’, dijo Padrón.
Yasel Porto, periodista deportivo y conductor de un programa de televisión en Cuba sobre la historia del béisbol, aclaró algunas dudas que han surgido sobre el método de elección.
“Después de varias décadas sin elegir a ningún jugador no podemos seleccionar de una sola vez a todos los que lo merecen. Esto será año tras año, con figuras que actuaron tanto en las Series Nacionales como en la pelota amateur y profesional antes de 1961’’, expresó Porto. “Los nominados y los elegidos salen a través de una votación secreta’’.
De acuerdo a los organizadores hubo más de 20 propuestas en busca de seleccionar el sitio dónde se debía instalar el Museo, entre los que se encontraron el Palmar de Junco y el Estadio Latinoamericano.
El director de filmes como Habanastation y Fuera de Liga explicó sobre la futura sede del Museo del Béisbol Cubano, una instittución que miles de fanáticos y expertos piden a gritos dentro de la isla.
“Las condiciones de infraestructura de un Museo son complejas y costosas, lo que significa que el lugar debe tener amplitud para las áreas de exposición, parqueo, oficinas, tiendas, teatro y sala de conferencias’’, señaló Padrón. “Sabemos que la Catedral del Béisbol Cubano está en el Palmar de Junco y que el Latinoamericano posee una rica historia, pero ambos estadios no tienen las condiciones para asumir ese rol. Nuestra propuesta es el José Antonio Echevarría, antiguo Vedado Tennis Club, pues en este sitio no sería necesario el costo de fabricar, sólo se tendría que restaurar un local que existe y que reúne los requísitos’’.
En un legítimo Salón de la Fama no pueden faltar las más grandes figuras deportivas del país.Tampoco se puede considerar auténtico sin el respeto y el reconocimiento que merecen las glorias de épocas pasadas; sean atletas, periodistas, entrenadores, árbitros y ejecutivos, sin importar el lugar donde radican y en los torneos que desarrollaron sus carreras.
Existen casos como los de Tony Oliva, Luis Tiant, José Cardenal, Tany Pérez y Dagoberto Campaneris, por solo mencionar a cinco peloteros que se iniciaron en Cuba, pero salieron de la isla en busca de triunfar en Estados Unidos y por sus actuaciones sus nombres están ubicados entre los más grandes peloteros latinoamericanos en Grandes Ligas. Ellos no pueden faltar.
“Todas las personas involucradas en este proyecto coinciden en que se deben honrar a quienes lo merezcan sin mirar la etapa generacional y los torneos donde jugaron. Se han establecido reglas para que no existan las exclusiones injustas’’, afirmó Porto.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de diciembre de 2014, 10:34 p. m. with the headline "Habrá en Cuba un museo para los grandes del béisbol."