Béisbol

Suspensión de 82 juegos a Olivera aumenta escrutinio sobre peloteros cubanos

HECTOR OLIVERA firma pelotas el 3 de septiembre del 2015 en Atlanta.
HECTOR OLIVERA firma pelotas el 3 de septiembre del 2015 en Atlanta. AP

Cuando el cubano Héctor Olivera regrese el 1 de agosto con los Bravos de Atlanta va a ser interesante ver qué tipo de recibimiento le da el equipo de Grandes Ligas al pelotero cubano.

Olivera, quien se encontraba de licencia administrativa pagada, aceptó una suspensión de 82 juegos de parte de la Oficina del Comisionado de las Mayores, Robert Manfred, bajo la nueva política contra la violencia doméstica.

La cantidad de choques en su caso resulta un incremento de los 30 juegos impuestos a su compatriota Aroldis Chapman y los 51 del dominicano José Reyes, también penalizados en esta cruzada social de la gran carpa.

El pelotero de Santiago de Cuba fue arrestado durante una serie contra Washington en abril por un supuesto ataque a una mujer e imputado de dos cargos por violencia en Arlington, Virginia.

 

“Los Bravos apoyan la decisión de las Grandes Ligas en relación con Héctor Olivera’’, apuntaron los Bravos en un comunicado de prensa. “El club no tiene más nada que comentar sobre el tema en este momento’’.

A Olivera le costará esta sanción $2.62 millones de sus $4 millones de salario en esta temporada, pero no cabe duda de que el costo puede ser mayor si el cubano no endereza el rumbo en el futuro próximo.

No cabe duda de que Olivera, quien fue miembro del equipo nacional cubano, posee talento de sobra, pero a sus 31 años no le sobra el tiempo para cumplir la promesa que le hizo firmar un pacto de $62.5 millones.

De acuerdo con reportes de prensa, los Bravos han tratado de encontrar algún equipo para salir de los servicios del cubano, pero nadie parece dispuesto pues al jugador se le deben $32.5 millones en los últimos cinco años de su contrato.

Recientemente un scout de las Mayores que no quiso revelar su nombre apuntó que el cubano no había reflejado -a pesar de disfrutar de una buena primavera- un verdadero compromiso con su equipo y deseos de mejorar.

"No estaba a bordo, incluso antes del incidente, pero yo lo vi la primera vez que vino acá'', expresó el evaluador. "No vi ningún poder, y parecía como si estuviera en control de la situación. Sé que Olivera tenia 30 años y había jugado suficiente en Cuba, pero usted tiene que mostrar hambre de jugar, si no lo hace y no tiene las herramientas para jugar, entonces, ¿qué es usted?. Usted es algo sin valor."

De manera privada, varios agentes y hombres cercanos al mercado de peloteros cubanos han expresado su preocupación por la secuela que puedan dejar los casos de Chapman, y en especial de Olivera.

Ya son varios los casos donde los clubes, antes de firmar los bonos millonarios, tratan de tener una idea más exacta de la personalidad del pelotero con preguntas a amigos y familiares, además de sostener múltiples entrevistas con sus potenciales afiliados.

Recientemente a un pelotero ya asentado en las Mayores se le pidió la opinión sobre otro declarado agente libre, dejándole saber que su criterio sería tomado muy en cuenta, y esta tendencia parece ir en aumento.

"Antes los equipos solo se contentaban con evaluar las herramientas del pelotero en un showcase'', apuntó un agente. "Ahora quieren saber más de su carácter, de su ética de trabajo, de sus relaciones humanas. Desean tener una idea más completa sobre quién recibirá los dólares. Esto no pasaba hace un par de años''.

Siga a Jorge Ebro en Twitter: @jorgeebro

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de mayo de 2016, 6:07 p. m. with the headline "Suspensión de 82 juegos a Olivera aumenta escrutinio sobre peloteros cubanos."

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