Rigondeaux no irá solo a la guerra en Texas, porque lo acompaña otra sorpresa cubana
Tantos dedos cruzados no podían fallar, porque si la pelea entre Guillermo Rigondeaux (17-0, 11 KO) y Moisés Flores (25-0, 17 KO) parecía algo muy seguro, todavía quedaba un mínimo por ciento de que no llegara a concretarse.
Después de todo, se trata de Rigondeaux…
Pero ya está aquí, firmada y reconfirmada, sin lugar a dudas, como parte de la cartelera que tendrá lugar el 25 de febrero en Frisco, Texas, y que tendrá como protagonistas al puertorriqueño Miguel Cotto y James Kirkland.
Y como si fuera poco, Rigondeaux no estará solo en esas lejanas tierras del Oeste, sino que estará acompaniado por otro compatriota: Yoandris Salinas (21-2-2, 14 KO), quien se medirá a Diego de la Hoya (16-0, 9 KO).
"Estoy muy feliz, porque es mi primera pelea en Estados Unidos durante más de un año'', expresó Rigondeaux. "Quiero demostrarles a mis fanáticos leales que aún me encuentro entre los mejores libra por libra en el mundo''.
Para Rigondeaux el solo hecho de subir a un ring es ganancia, luego de un accidentado período de intermitencia que le ha visto combatir solo en cuatro ocasiones en los últimos cuatro años por motivos de todo tipo.
Su presentación previa tuvo lugar en Gales, Inglaterra, cuando en julio pasado derrotó por nocaut a James Dickens, un joven local que no merecía ir a la guillotina propuesta por la maestría del cubano.
Sin embargo, este choque no viene sin sus riesgos para todos los implicados, pues se trata de una velada que llegará desde el Ford Center -una instalación de los Cowboys con capacidad para 12,000 asientos- a los hogares del país mediante el sistema de Pago Por Ver, en un momento en que los números de compra han sido horribles tras el fiasco de Pacquiao-Mayweather.
Aunque Flores es un contendor legítimo y alguien que, de acuerdo con sus palabras, no le tema al intercambio con el doble campeón olímpico, la opinión pública no ha sido muy favorable con Cotto al elegir a Kirkland, un pobre diablo que nada hace ya encima de un cuadrilátero.
Consideraciones aparte, esta puede ser la mejor pelea de Rigondeaux desde su tremendo triunfo sobre Nonito Donaire en abril del 2013, cuando unificó dos coronas en las 122 libras para alcanzar elogios de todas partes del mundo.
Flores pudiera ser ese compañero de baile que Rigondeaux viene echando de menos.
"Me siento muy feliz de enfrentar a Guillermo Rigondeaux'', comentó Flores, quien recientemente estuvo entrenando en Miami. "Me encuentro en una fase dura de entrenamiento y quiero que mis fanáticos mexicanos se sientan orgullosos de mí, cuando derrote al gran Rigondeaux''.
En el caso de Salinas, su nombre fue recibido por sorpresa en los círculos del boxeo, pues no peleaba desde agosto del 2015 tras perder con el estadounidense Manuel Avila, y ahora enfrentará a un hombre cuya mejor carta de presentación es el apellido.
Diego de la Hoya es sobrino del presidente de Golden Boy Promotions, Oscar de la Hoya.
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Esta historia fue publicada originalmente el 25 de enero de 2017, 6:59 p. m. with the headline "Rigondeaux no irá solo a la guerra en Texas, porque lo acompaña otra sorpresa cubana."