Guillermo Rigondeaux abre campamento en Cayo Largo para pelear en noviembre
Todavía no sabe cuál será su próximo rival, pero Guillermo Rigondeaux (15-0, 10 KO) comenzará este jueves en Cayo Largo su campamento de entrenamiento para una pelea que será en noviembre contra viento y marea.
El súper campeón cubano de las 122 libras amanecerá corriendo en las playas del conocido cayo y sin preocupación alguna por lo que pueda suceder el 15 de septiembre, cuando finalice su contrato de promoción con el controversial Gary Hyde.
"Les puedo asegurar a los aficionados del boxeo que en noviembre regreso al cuadrilátero sin excusa ni pretexto'', afirmó el rey del peso según la Organización (OMB) y la Asociación (AMB) Mundiales del Boxeo. "Quisiera que el tiempo pasara rápido y que esa fecha quedará atrás para siempre''.
Rigondeaux no sube al ring desde el 31 de diciembre, en Osaka, cuando derrotó por nocaut al japonés Hisashi Amagasa, y esa inactividad en la primera mitad del 2015 él se la atribuye exclusivamente a una relación tensa con Hyde con su otra compañía promotora, Caribe.
Relación tensa
Aunque el hombre de negocios irlandés afirma a los cuatro vientos que el pacto con Rigondeaux expira en enero del próximo año, Caribe y sus abogados afirman que ese es un argumento sin base alguna.
"Eso es una mentira, él no me ha conseguido pelea alguna y dudo de que en estas semanas que restan de contrato me busque algo'', agregó Rigondeaux. "Han sido estos unos tiempos realmente difíciles para mí, donde he aprendido el verdadero sentido de la palabra paciencia''.
El punto más alto de la carrera del santiaguero se produjo en abril del 2013, al derrotar al entonces boxeador del año, Nonito Donaire, en combate celebrado en Nueva York, pero desde ese momento solo combatió en tres oportunidades más, en Nueva Jersey, en Macao y finalmente Osaka.
Más allá del frente contra Hyde, Rigondeaux y sus representantes tampoco disfrutaron de una relación fluida con Top Rank, otra de las entidades involucradas en su evolución pugilística y en más de una ocasión su presidente, Bob Arum, soltó frases que causaron polémica.
Reconocido como un artista del boxeo puro, expertos y fanáticos no pueden entender cómo un campeón de su calibre se encuentre prácticamente detenido en su carrera y sin nada seguro en su horizonte.
Esperanza de cambio
"Garantizo que todo va a cambiar tras el 15 de septiembre, porque entonces mi equipo de trabajo tendrá las manos libres para negociar mejores cosas'', recalcó el guerrero, de 34 años. "Me voy a Cayo Largo con la mente limpia y el cuerpo listo. Ahora mismo me puedes pesar, estoy en 122 libras. Jamás he tenido problemas con el peso''.
Doble campeón olímpico y mundial, Rigondeaux conquistó su primera faja profesional en enero del 2012, cuando superó por nocaut en el sexto asalto al entonces jefe del peso súper gallo en la AMB, Rico Ramos.
En los últimos meses han surgido "noticias'' de peleas contra Vasyl Lomachenko y en un grado más lejano Leo Santa Cruz y Abner Mares, pero Rigondeaux es el primero en advertir que en el mejor de los casos solo se ha hablado de posibilidades y no ha existido negociación alguna con potenciales rivales.
"En el fondo nadie quiere pelear conmigo'', comentó Rigondeaux. "Todo son habladurías para quedar bien con los aficionados, pero en realidad nadie ha venido a hablar con nosotros, a poner un plan real. Es muy fácil ser guapo y campeón de boca para afuera''.
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Esta historia fue publicada originalmente el 19 de agosto de 2015, 3:30 p. m. with the headline "Guillermo Rigondeaux abre campamento en Cayo Largo para pelear en noviembre."