Boxeo

Los rugidos del King Kong cubano pulverizan a su rival en Washington

Ante un rival patético, gastado y lento, Luis Ortiz (25-0, 22 KO) hizo lo que tenía que hacer: entró al ring a matar, sin contemplaciones, para continuar su ascenso en una división pesada que poco a poco va saliendo de la sombra de los hermanos Klitschko y va en busca de nuevos héroes.

Tres visitas a la lona, la última y definitiva en el sexto asalto, decretaron el triunfo del gigante cubano el sábado en la noche frente a un Tony Thompson (40-7, 27 KO), de 44 años, que semejó más a un mediocre compañero de sparring que a un rival de consideración.

"Estoy hambriento y listo para cualquier campeón, vamos adelante'', comentó Ortiz. "El boxeo es mi pasión y estoy comprometido con él un ciento por ciento. Entreno y paso tiempo con mi familia. Eso es todo lo que hago. Trato de destrozar a mi oponente y dejar que mis puños hablen por mí''.

Y los puños hablaron, especialmente el de la mano zurda, que martilló constantemente a un Thompson que ya nada debe buscar encima del cuadrilátero y que de solo verlo hace saltar la misma pregunta una y otra vez.

¿Cómo este hombre pudo derrotar dos veces, no una, dos veces, a Odlanier Solís? ¿Cómo esta masa fláccida le arrebató dos intentos de escalar a un hombre que fue campeón olímpico y prometía un mundo en lo profesional?

Estoy hambriento y listo para cualquier campeón, vamos adelante. El boxeo es mi pasión y estoy comprometido con él un ciento por ciento. Entreno y paso tiempo con mi familia. Eso es todo lo que hago. Trato de destrozar a mi oponente y dejar que mis puños hablen por mí

LUIS ORTIZ

peso pesado

Pero ya ni vale la pena una respuesta, sino aplaudir a un Ortiz que, sin la fanfarria de su compatriota, jugó con Thompson y ahora intenta mirar hacia otros contrincantes de mayor pedigrí.

Si algo hay que reprocharle al cubano de su actuación sería un cierto descuido en la defensa, pero nada que su equipo de trabajo no pueda corregir para otros momentos clave en su carrera y otros nombres como Tyson Fury, David Haye, Deontay Wilder…

"Ortiz es fuerte, como decían'', aceptó Thompson. "Es triste que mi ciudad natal me haya visto en el declive de mi carrera y no en su mejor época, cuando hubieran visto un mejor peleador, pero mi rival es fuerte como un monstruo''.

El monstruo tiene un nombre: King Kong.

Siga a Jorge Ebro en twitter: @jorgeebro

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de marzo de 2016, 4:05 a. m. with the headline "Los rugidos del King Kong cubano pulverizan a su rival en Washington."

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