Piloto colombiano de Miami busca dar el gran salto y ganar la carrera más famosa del mundo
Para Carlos Muñoz ganar las 500 Millas de Indianápolis es más importante que ganar el campeonato de la Serie Indy.
El domingo (TV: ABC. Hora: 12 p.m.) se correrá una de las pruebas míticas del automovilismo. El piloto colombiano residente en Key Biscayne ha llegado dos veces en segundo lugar y espera que esta vez, en la 102 edición, sea la vencida.
"Bastará decir que cada equipo debe contar con un presupuesto de alrededor de $1 millón por coche para competir en la Indy500", afirmó Muñoz, el martes en Miami.
"Es muy dif ícil encontrar ese dinero, convencer a los auspiciadores que esa inversión vale la pena y que la audiencia multitudinaria de la carrera recompensa el gasto hecho".
Muñoz conducirá un Honda de la escudería Andretti Autosport. En noviembre pasado firmó un acuerdo por solo esta carrera, por lo que una buena actuación el domingo tendría una repercusión inmediata para las expectativas del piloto bogotano de 26 años de edad. "Un buen resultado el domingo me ayudará mucho", explicó Muñoz.
"Me adapto a lo que tengo, y si salgo bien habrá muchas posibilidades de tener una temporada completa el 2019".
La exigencia en la Indy500 es al más alto nivel, porque se trata de una carrera muy mágica, llena de tradición, como la describe el colombiano.
Cada piloto siente el desafío en carne propia en los detalles más pequeños. La Indy500 es la única de las 17 carreras de la temporada -que se disputa entre marzo y septiembre- en la que los pilotos son despachados a todo el país, el martes previo a la prueba, en lo que se llama el #Indy500MediaTour para promover el gran evento.
El brasileño Helio Castroneves, quien sueña con conquistar su cuarta victoria en las 500 Millas de Indianápolis, estuvo en Chicago; el colombiano que creció en Weston, Gabby Chaves, participó en Dallas; Danika Patrick, quien se despedirá de las pistas el domingo, y el japonés Takuma Sato, ganador de la edición pasada, tuvieron una cita en Times Square, en Nueva York; y a Muñoz y al español Oriol Servia les tocó viajar a Miami.
Muñoz se quedó con la miel en los labios en dos oportunidades en la Indy500, la primera en el 2013, en su año de novato; y luego en el 2016, en las que vio las puertas del cielo pero se quedó solo con el sabor del segundo lugar.
"El resultado en el 2016 me dolió más porque yo estaba en la punta y decidimos parar para echar gasolina", recordó Muñoz.
"El equipo del entonces novato Alexander Rossi, en cambio, se la jugó, cuidó combustible y no paró en pits. Al final le alcanzó y nos arrancó el triunfo, pero si nosotros no hubiésemos parado en pits también podría haber ocurrido que nos quedaramos sin combustible y perdieramos el segundo lugar".
"La sensación de liderar la carrera en la Indy500 es incomparable'', afirmó el bogotano. Asegura que es como sentirse más fuerte mentalmente, se disfruta más el momento, pero confiesa que lo que vale es ser el líder en la última vuelta y cruzar primero la meta. "Quiero ganar el domingo, ese es mi objetivo", aseguró Muñoz. "Ahora en mi sexta participación saldré con una actitud diferente, a disfrutar la jornada, a pasarlo bien, porque uno no sabe si esta será la última vez que podré correrla".
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de mayo de 2018 a las 8:58 p. m. con el titular "Piloto colombiano de Miami busca dar el gran salto y ganar la carrera más famosa del mundo."