Estados Unidos

El aeropuerto de San Juan, un infierno después del huracán María

El Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, en Puerto Rico está abierto, pero a duras penas. Solo una docena de vuelos comerciales lograron salir el lunes. Los oficiales del aeropuerto dicen que para este martes no habrá mucha diferencia.

Cientos de pasajeros esperan dentro de las instalaciones, con un calor sofocante, poca agua y pocas áreas con luz. Muy pocos vuelos pudieron salir durante el día, ya que es el único momento en que pueden funcionar las aerolíneas.

Muchos de esos vuelos que lograron salir iban con asientos vacíos ya que las computadoras que manejan el equipaje y los boletos de abordar no funcionan cinco días después del paso del huracán María.

Con tan pocos recursos funcionando, las reservaciones para cada pasajero tienen que ser confirmadas por una llamada telefónica a las oficinas de Miami.

“Las personas que están viajando deben saber que no pueden contar con las mismas condiciones que había antes del huracán”, dijo un portavoz de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés).

La mayor parte del radar y del equipo de navegación que fue dañado por el huracán ya está funcionando, dijo el portavoz.

Pero uno de los radares de largo alcance que está ubicado en el tope de una montaña en un parque nacional sigue sin funcionar —y permanecerá así hasta que los técnicos, utilizando sierras, puedan atravesar las dos millas de árboles caídos y escombros para poder llegar a él.

Tampoco el equipo que ha sido restaurado está funcionando a su capacidad máxima. Según se acercaba el huracán la semana pasada, la FAA movió un contingente de sus controladores aéreos que trabajan en vuelos de larga distancia a Miami para protegerlos del huracán.

Pero precisamente porque esos controladores están trabajando desde Miami y no en San Juan, la FAA ha impuesto nuevas restricciones de seguridad, permitiendo la salida de aviones solo cada 15 minutos.

“Diariamente estamos trayendo equipo adicional, y nuestro personal está trabajando a tope”, dijo el portavoz de la FAA. “Pero aún tenemos el sistema de radar sin funcionar, y necesitamos poder comunicarnos mejor. Todo está impactado por la falta de electricidad, estamos trabajando con la electricidad que proveen los generadores de emergencia y no las líneas comerciales de energía”.

Aun, con una infraestructura mejorada, las líneas aéreas comerciales van tener que operar una programación muy limitada. La agencia federal para ayuda en caso de desastres, FEMA, ha reservado el limitado servicio que tiene el aeropuerto a militares y a vuelos civiles de ayuda.

Casi unos 100 aviones estaban sobrevolando San Juan el lunes, pero solo una docena de ellos eran vuelos comerciales. Los pocos vuelos comerciales que están saliendo de San Juan están parados en la pista por lo menos tres horas antes de que se les permita salir.

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de septiembre de 2017, 10:52 a. m. with the headline "El aeropuerto de San Juan, un infierno después del huracán María."

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