Finanzas

Adiós al padre de la naútica moderna, Carlo Riva

Carlo Riva (der. primer bote) en su legendaria LI.PI.CAR, con su familia en Italia. Foto de archivo.
Carlo Riva (der. primer bote) en su legendaria LI.PI.CAR, con su familia en Italia. Foto de archivo. AFP/Getty Images

El padre de la naútica moderna, el italiano Carlo Riva, diseñador de las lujosas lanchas de caoba símbolo de la jet-set en los años 1950 y 1960, murió el lunes a los 95 años.

Conocido por ser uno de los protagonistas de la “dolce vita” a la italiana, por sus botes y embarcaciones bellísimas, fue un pionero de la naútica gracias a la fábrica fundada por su familia en el siglo XIX.

El “mago” de la naútica, como solía ser llamado, transformó el concepto de lancha en obras de arte destinadas a reyes, princesas, jeques, celebridades y multimillonarios.

Propietario y diseñador del monomotor “Ariston”, famoso por su cabina con dos bancos y el bimotor “Aquarama”, aún más potente, Riva representaba la genialidad italiana, como Enzo Ferrari, creador de la legendaria marca automotriz, su amigo ya fallecido.

La prensa italiana ha rendido homenaje al ingeniero de la sonrisa brillante, al emblema del “diseño made in Italia”, quien falleció en su residencia de Sarnico, en el lago de Iseo (norte de Italia), donde la firma Riva llegó a fabricar embarcaciones de lujo en fibra de vidrio.

“Adiós a Riva, sinónimo de la Dolce Vita”, “Adiós al rey del mar que construyó el mito de estrellas y actores”, tituló este martes la prensa.

Sus lanchas fueron un símbolo de estatus social y fueron escogidas por celebridades como Brigitte Bardot, Sophia Loren, Liz Taylor, Sean Connery y Richard Burton, entre otros.

En el 2005, el príncipe de Mónaco, Alberto II, le otorgó el título de “Personalidad del Mar”.

El astillero de la familia en Sarnico y la famosa marca fueron vendidos en los años 1970 en Estados Unidos al banco de inversión Whittaker, que a su vez los vendió a Rolls Royce en 1990, y ésta diez años más tarde a la firma Ferretti italiana.

El patriarca italiano se concentró luego en la comercialización y oferta de servicios, desde el puerto deportivo de Rapallo (cerca de Génova) con su hija Maria Pia, mientras que su otra hija Leah se ha convertido en la principal distribuidora de embarcaciones de lujo en la Riviera francesa con base en Mónaco, Cannes y Saint-Tropez.

La familia Riva se ocupa también de la recuperación y restauración de algunos de los 3,000 viejos barcos de madera que existen aún en el mundo.

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de abril de 2017 a las 3:17 p. m. con el titular "Adiós al padre de la naútica moderna, Carlo Riva."

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