Pareja de Miami lanza el “Uber de la cosmetología”
Cuando Maria Kamboykos, asistente ejecutiva de un banco privado en Brickell, trató de arreglarse las uñas en su horario de almuerzo, muy pronto se dio cuenta de que era casi imposible.
“Se pierde mucho tiempo en el proceso, desde el momento en que caminas a tu auto y manejas hasta el salón de belleza, incluso si es a pocas cuadras de distancia, hasta el momento en que estacionas tu auto y entras. Se pierde mucho tiempo, y a veces tu manicura no ha terminado con la cita anterior, y puede que tengas que esperar unos minutos, si no más”, dijo Kamboykos, quien junto con su esposo y socio de negocios, Guillermo Aguilar, abrió un salón móvil de belleza de manicuras en el área de Miami, Pretty Nails 2 Go (Uñas Lindas Para Llevar).
“Yo no soy madre, pero tengo muchas amigas y compañeras de trabajo que lo son, y me han contado cómo algo que debería ser un disfrute, como ir al salón de manicura, puede convertirse en una especie de misión militar”, dijo Kamboykos, de 26 años. “Conozco a mujeres que han pasado meses sin hacerse las uñas porque simplemente no tienen tiempo, ya sea porque están cargadas de trabajo o cuidando a sus hijos, de modo que mi idea fue hacerle la vida más fácil a las personas que quieren hacerse las uñas pero que no tienen tiempo de ir al salón. La idea fue ¿por qué no les llevamos el salón a ellas?”
Cuando Kamboyko llegó esa tarde a su casa procedente del trabajo le explicó su idea a Aguilar, a quien le gustó al instante.
“Empecé a hacer investigaciones en internet y a sacar las cuentas”, dijo Aguilar, quien trabaja en finanzas y es un contador público certificado. “Cuando se tiene una buena idea y se mezcla con un buen rendimiento de inversión, entonces se sabe que se tiene un negocio viable, y fue ahí que le dije: ‘¡pongamos manos a la obra!’”
El matrimonio compró un Ford E-350 de 12 pasajeros, lo vaciaron por dentro y lo convirtieron en un salón de manicura completamente funcional y con aire acondicionado, que incluye dos estaciones para manicura y pedicura, un lavabo, un baño, asientos amplios y cómodos, un televisor con una Apple TV, enchufes eléctricos y Wi-Fi.
Entre la conversión, las inspecciones del Condado y los permisos, el proceso tomó alrededor de ocho meses y acumuló una factura de unos $90,000, una inversión que Aguilar tiene confianza tendrá resultado.
“Yo no soy experto en uñas, ni en arreglarlas ni en que me las arreglen”, dijo riéndose. “Pero sé que los salones de manicura tienen un lugar clave en la economía de servicios de Estados Unidos. Yo lo veo así: hay innumerables salones de manicura que tienen éxito, con muchos más gastos generales que nosotros, y entonces ¿por qué no vamos a tener éxito nosotros? Además, nuestra arma secreta es Lorena”.
Lorena Sorondo, quien ha trabaja como técnica de uñas durante los últimos 15 años, es la cosmetóloga con licencia a cargo del bus Pretty Nails 2 Go. Desde que viniera a vivir a Miami procedente de su nativa Maracaibo, en Venezuela, hace más de una década, Sorondo ha trabajado en varios salones de belleza de la ciudad.
“Pretty Nails 2 Go representa para mí la oportunidad de ser mi propia jefa, algo que perdí cuando trabajaba en los salones de manicura tradicionales”, dijo Sorondo, quien es responsable de hacer las citas, prestar servicios de manicura, pedicura y cera a sus clientas y manejar el bus de un lugar a otro. “Aquí, yo soy la que se ocupa de todo. Yo hablo con las clientas para hacer las citas, yo limpio y preparo todo, yo me ocupo de ellas cuando entran. Es una experiencia muy personal, siempre de uno en uno. No es más que yo y ellas”.
Mariela Antezana, de 42 años, agente de servicio al cliente de HSBC, dijo que se entusiasmó mucho por probar Pretty Nails 2 Go cuando se enteró.
“Tengo dos niños pequeños, uno tiene cuatro años y el otro 18 meses de nacido, de modo que siempre acabo teniendo que ir a hacerme las uñas después del trabajo o los fines de semana”, dijo. “Lo que suele pasar es que me quedo trabada en el tráfico, o el salón tiene exceso de clientes, y tengo que esperar mucho rato, y mientras tanto en lo único que pienso es en volver a casa con los niños”.
El futuro, afirman Kamboykos y Aguilar, es “propicio a las franquicias”, y tiene que ver con los sueños de muchas otras “Lorenas”.
“Yo veo Pretty Nails 2 Go como el Uber de la cosmetología”, dijo Aguilar, quien se inspiró en las franquicias de salones de belleza al estilo europeo, y quien ya compró un segundo Ford E-350, que el matrimonio ya está modificando.
“Queremos que los técnicos de uñas que lleven muchos años trabajando en salones y soñando con tener su propio negocio que vengan a vernos”, dijo. “Podemos llegar a un trato con ellos, en forma de un alquiler mensual, o un arrendamiento anual. Si quieren algún día ser dueños de su salón móvil, también podemos hablar de eso. Pero la idea es servir de puente entre los sueños de ellos de tener su propio negocio y la realidad”.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de agosto de 2016, 2:55 p. m. with the headline "Pareja de Miami lanza el “Uber de la cosmetología”."