Casa Blanca: No estamos “encubriendo” el legado de Fidel Castro
La Casa Blanca pasó trabajo para justificar ante los reporteros las declaraciones del presidente Barack Obama tras la muerte de Fidel Castro.
En su declaración oficial, Obama se refirió a las “poderosas emociones” que sentían los cubanos al recordar “las innumerables formas en que Fidel Castro alteró el curso de las vidas individuales, las familias y de la nación cubana. La historia registrará y juzgará el enorme impacto de esta singular figura”.
“Hoy, le ofrecemos condolencias a la familia de Fidel Castro y nuestros pensamientos y plegarias están con el pueblo cubano”, agregó.
Presionado por reporteros sobre por qué Obama no mencionó directamente los abusos a los derechos humanos cometidos por Castro, como señalaron algunos congresistas, el vocero de la Casa Blanca Blanca, Josh Earnest, dijo el lunes que las declaraciones de Obama “hablaban por sí mismas y dejan claro que el deseo del Presidente es mirar al futuro”.
Inicialmente el vocero desestimó las críticas a las condolencias ofrecidas por Obama porque provenían de los mismos que criticaban la política de acercamiento a Cuba. Pero ante la insistencia de los periodistas, Earnest ofreció una larga explicación sobre el tema en la que insistió en que la Casa Blanca “no negaba el tipo de violencia que ocurrió en Cuba bajo las órdenes del régimen de Castro. No ha habido ningún esfuerzo de encubrir la historia”, pero optó por una cuidadosa declaración para evitar una confrontación diplomática.
“Creo que lo que hemos tratado de evitar—lo que sé que hemos intentado evitar—es la espiral descendente de recriminaciones mutuas entre Estados Unidos y Cuba”, dijo. “En lo que se centra el presidente Obama no es en encubrir el pasado, sino en reconocerlo, pero también en mirar hacia el futuro y centrarse en lo que podemos hacer para promover los intereses compartidos de nuestros dos países”, agregó.
No obstante, Estados Unidos no envió una delegación de alto nivel al homenaje a Fidel Castro en la Plaza de la Revolución, donde participan dignatarios de otros países. El vocero había descartado la presencia de Obama o del presidente Joe Biden, pero había dejado abierta la posibilidad de que el secretario de Estado John Kerry asistiera.
Sin embargo, el martes se supo que en representación de EEUU solo participarán el encargado de negocios al frente de la embajada en La Habana, Jeffrey DeLaurentis, y el asesor del presidente Ben Rhodes, que ha sido una figura central en las negociaciones secretas con el gobierno cubano y en el diseño de la política hacia Cuba.
Earnest también pasó buen tiempo durante la conferencia de prensa defendiendo la los resultados de la política de Obama hacia Cuba, tras ser cuestionado sobre su impacto económico en la población y en la oposición.
“Puedo decirle una manera en que [los opositores cubanos] se beneficiaron [con el cambio de política]. Algunos de ellos tuvieron una reunión con el Presidente de los Estados Unidos cuando viajó a Cuba en marzo”, contestó el vocero a un periodista.
El vocero también dijo que Obama no temía que su política fuera desmontada por el presidente electo Donald Trump—quien prometió hacerlo si el gobierno cubano no ofrecía mejores condiciones—porque “no es tan simple como deshacerlo de un plumazo” debido al impacto económico que ello tendría para EEUU y Cuba.
Nora Gámez Torres:@ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de noviembre de 2016, 3:31 p. m. with the headline "Casa Blanca: No estamos “encubriendo” el legado de Fidel Castro."