Sangre un poco más joven, pero leal. Castro asegura la supervivencia de su régimen
Cuando Miguel Díaz-Canel fue nombrado presidente del Consejo de Estado de Cuba la semana pasada, un grupo diverso de políticos se le unió en altos puesto del gobierno. Muchos no habían nacido o eran niños cuando la revolución cubana llegó al poder en 1959.
El nombramiento de Díaz-Canel como nuevo gobernante de Cuba fue el comienzo de un cambio generacional de poder en momentos en que Cuba comienza a abordar la inevitable marcha del tiempo y las menguantes filas de “históricos” que lucharon en la revolución.
Cuarenta y dos por ciento de los 31 miembros seleccionados para el Consejo de Estado son nuevos, y las mujeres ahora tienen el 48.4 por ciento de los escaños. La representación negra y de razas mixtas en el Consejo ha alcanzado el 45.2 por ciento.
“Por lo que veo, estas personas son leales al partido [comunista] y al enfoque del cambio gradual”, dijo Ted Piccone, investigador principal de Brookings Institution, un grupo de expertos con sede en Washington. “Veo que el razonamiento detrás de estos nuevos líderes es un plan muy deliberado para preservar la revolución y asegurar la supervivencia del partido para las generaciones futuras”.
Dos miembros de la vieja guardia revolucionaria, José Ramón Machado Ventura, de 87 años, ex vicepresidente del Consejo de Estado, y el general Álvaro López Miera, de 75 años, que luchó junto a sus colegas en las provincias orientales de Cuba cuando era un joven de 14 años, ya no ocupa un puesto en el nuevo gobierno. Machado Ventura, sin embargo, todavía conserva su lugar como el número 2 en el Partido Comunista de Cuba (PCC).
El comandante de la revolución Ramiro Valdés, de 85 años, ex ministro del Interior, retuvo su puesto como uno de los cinco vicepresidentes del Consejo de Estado. También es vicepresidente del Consejo de Ministros, pero aún está por verse si también mantendrá esa función cuando la Asamblea Nacional del Poder Popular se reúna nuevamente en julio para aprobar un nuevo Consejo de Ministros.
Durante la transición de la semana pasada, Raúl Castro dijo que Machado Ventura había “ofrecido” renunciar a su vicepresidencia “para dar paso a la nueva generación”.
Mientras que Valdés es “otro veterano de la vieja escuela”, su retención “señala la importancia de tener la continuidad de la generación anterior” en el Consejo de Estado, dijo Piccone.
Aunque Díaz-Canel, de 58 años, era relativamente desconocido fuera de Cuba antes de que la Asamblea Nacional lo ratificara como presidente del Consejo de Estado y de Ministros, el ascenso del antiguo jefe de partido provincial comenzó hace décadas.
Castro dijo que Díaz-Canel estaba entre una docena de candidatos jóvenes y prometedores que habían sido preparados para un cargo superior durante muchos años. La mayoría de los otros han llegado al nivel del Buró Político del Partido Comunista, pero Castro bromeó al decir que Díaz-Canel fue el único “sobreviviente” que llegó hasta la jefatura del gobierno.
Aunque se espera que Díaz-Canel gobierne a la sombra de Castro, cuyo mandato como jefe del poderoso Partido Comunista de Cuba no expira hasta el 2021, Castro dijo que el objetivo es tener finalmente a la misma persona como presidente del Consejo de Estado y de Ministros, y como primer secretario del partido.
“Su ascenso a la máxima responsabilidad estatal y gubernamental de la nación no ha sido fruto del azar o de apresuramientos”, dijo Castro, quien agregó que Cuba aún tiene trabajo por hacer para que la jerarquía política sea más representativa de la población cubana.
“Ahora hay que continuar, como dicen ustedes mismos, a cargos decisorios, no solamente de número “, dijo Castro a la Asamblea Nacional.
La Asamblea Nacional se reúne dos veces al año para debatir y aprobar nuevas leyes, pero el Consejo de Estado permanece mientras tanto en sesión durante todo el año y aprueba decretos.
El hombre que ahora ocupa el primer puesto de vicepresidente es Salvador Valdés Mesa, de 72 años, un ex líder laboral que se formó como ingeniero agrícola. Valdés Mesa y dos de los otros vicepresidentes nombrados recientemente son negros.
Era un adolescente que trabajaba en el campo con el arribo de la Revolución cubana y se incorporó a ella rápidamente, se unió a las milicias para protegerse de las amenazas de los Estados Unidos, participó en la campaña de alfabetización de la década de 1960 y se convirtió en secretario general regional de la Asociación de de Jóvenes Rebeldes. Fue elegido secretario general de la Unión de Jóvenes Comunistas poco después.
Al igual que Díaz-Canel, Valdés Mesa ha subido constantemente a través de la burocracia comunista, sirviendo en el partido provincial y en otros puestos. Fue ministro del Trabajo y Seguridad Social y es miembro del Comité Central y del Buró Político del partido. Se desempeñó como secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba desde el 2006 hasta el 2013, cuando fue elegido como uno de los cinco vicepresidentes del Consejo de Estado.
“Valdés Mesa es ideal [para el puesto de primer vicepresidente] por su pragmatismo”, dijo Carlos Alzugaray, académico cubano y diplomático retirado. “Raúl parece haberle dado a [Díaz-Canel] mucho margen para elegir a su equipo”.
Pero Domingo Amuchastegui, un ex analista cubano de inteligencia que ahora vive en Miami, dijo que aunque Valdés Mesa es un “buen tipo, un hombre competente de la clase trabajadora, está envejeciendo”. Dijo que estaba sorprendido de que Díaz-Canel no hubiese elegido a alguien más joven para que lo respaldara y, presumiblemente, estuviera listo para asumir el cargo si él no pudiera ejercer sus funciones.
Además de Ramiro Valdés, que retuvo su puesto de vicepresidente en el Consejo de Estado, los otros cuatro vicepresidentes son:
▪ Roberto Tomás Morales Ojeda: Médico, ha sido ministro de Salud Pública desde el 2013. Morales, un miembro del Buró Político, es vicepresidente por primera vez.
▪ Gladys María Bejerano Portela: La economista de 71 años es la Contralora General de Cuba. Es miembro del Comité Central del PCC y este es su segundo mandato como vicepresidenta del Consejo de Estado.
▪ Beatriz Johnson Urrutia: Este es el primer mandato de la ingeniera química como vicepresidenta del Consejo de Estado. Ha ocupado diversos cargos en la industria del cemento y fue presidenta de la Asamblea provincial del Poder Popular en Santiago de Cuba. También es miembro del Comité Central del PCC.
▪ Inés María Chapman: Ingeniera hidráulica, presidenta del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y nueva vicepresidenta.
Aunque los nuevos vicepresidentes forman un grupo diverso, todos están bien adentrados en la mediana edad. “Hay generaciones más jóvenes en Cuba que están completamente preparadas, capacitadas y calificadas”, indicó Amuchastegui. Dijo que Cuba debería moverlos a posiciones de influencia.
También hubo otras dos partidas interesantes del Consejo de Estado: Mercedes López Acea, vicepresidenta del Consejo anterior, y Marino Murillo, conocido como el zar de las ahora estancadas reformas económicas de Castro.
Castro dijo en su discurso la semana pasada que el ingeniero López Acea pasaría a un nuevo trabajo en el Comité Central del partido, pero no mencionó a Murillo, quien actualmente encabeza la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo de las pautas económicas del gobierno.
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Esta historia fue publicada originalmente el 27 de abril de 2018, 6:30 p. m. with the headline "Sangre un poco más joven, pero leal. Castro asegura la supervivencia de su régimen."