Cuba limita la libertad de movimiento de sus médicos
El gobierno cubano anunció nuevas restricciones a la libertad de movimiento de sus médicos como respuesta a la negativa del gobierno estadounidense de modificar su política migratoria hacia Cuba, expresada en los diálogos bilaterales que tuvieron lugar en Washington este lunes.
“Ante la necesidad de garantizar a nuestro pueblo un servicio de salud eficiente y de calidad, así como mitigar las afectaciones que hoy se producen como consecuencia de la política migratoria selectiva y politizada de los Estados Unidos hacia Cuba y la creciente contratación no planificada de médicos cubanos en otros países, se ha decidido aplicar las regulaciones establecidas en el Decreto 306, del 11 de octubre de 2012, para las salidas al exterior por asuntos particulares de profesionales médicos de diferentes especialidades que realizan actividades vitales en los servicios de salud a la población y en la actividad científico-técnica”, informa una declaración del “Gobierno Revolucionario de Cuba”, publicada el lunes en la noche en el sitio web de Granma y en la edición impresa del periódico este martes.
El citado decreto establece que dirigentes, funcionarios, atletas y profesionales que realicen “actividades vitales” de la economía deberán esperar cinco años para que su solicitud de residir en el exterior sea aprobada y deben obtener autorización para viajar al exterior de manera temporal por “asuntos particulares”. Los médicos especializados estarían incluidos ahora en esta categoría.
La medida se hará efectiva a partir del próximo lunes 7 de diciembre. No es una política nueva sino un remanente de la política migratoria anterior que permaneció en la nueva ley, para ser utilizada a discreción por las autoridadades.
“Esto no significa”, continúa la proclama, “que los médicos especialistas no puedan viajar o residir en el exterior, sino que se analizarán las fechas de salida del país, teniendo en cuenta el relevo de cada profesional, para propiciar un ordenamiento laboral que garantice la accesibilidad, calidad, continuidad y estabilidad del funcionamiento de los servicios de salud”.
Este martes, el Departamento de Estado de EEUU emitió un comunicado donde indica que hubo “algunos desacuerdos” en la reunión bilateral del lunes, la que, no obstante transcurrió en un clima “respetuoso”. Asimismo, reitera que “la Administración no tiene planes de alterar la política migratoria vigente con respecto a Cuba”.
Cuba, por su parte, adoptó una medida que representa un retroceso respecto a la reforma migratoria que el gobierno promulgó a fines del 2012 y que EEUU había valorado positivamente.
También contrasta con otras medidas que había considerado el gobierno solo meses atrás, cuando había anunciado que se permitiría el regreso a los médicos que hubieran salido legalmente o incluso aquellos que hubieran abandonado sus “misiones” de colaboración. También se anunciaban una serie de pasos a tomar para estimular la labor de los profesionales de la salud en la isla y evitar que continuaran emigrando, entre ellos la entrega de computadoras y permisos para participar en conferencias científicas en el extranjero.
Todo ello había sido anunciado justo cuando un centenar de médicos y estomatólogos en Colombia habían acaparado titulares al denunciar que llevaban meses varados en un limbo en ese país, por demoras del programa Cuban Medical Professional Parole (CMPP), que les permite emigrar a EEUU al abandonar las “misiones” oficiales de cooperación del gobierno en países como Venezuela.
Sin embargo, estas medidas no detuvieron el éxodo de profesionales de la salud, no solo desde las “misiones” sino también desde la isla, pues muchos se estaban estableciendo en países como Ecuador, donde recibían salarios mucho mayores. Tras un incremento salarial aprobado en el 2014, el salario de un médico especialista de primer grado se elevó de 573 pesos cubanos ($22) a 1,460 pesos ($55).
En mayo, Ecuador anunció que ya no seguiría homologando los títulos de los médicos y profesionales cubanos que no formen parte de proyectos de cooperación gubernamentales entre ambos países.
El CMPP “sabotea un sistema de enriquecimiento, de trata de personas, por lo que el régimen de Castro siempre ha estado haciendo presión para eliminar el programa”, comentó al Nuevo Herald Julio César Alfonso, presidente de Solidaridad Sin Fronteras (SSF), una organización sin fines de lucro que ayuda a los profesionales de la salud cubanos recién llegados.
Según Alfonso, la nueva medida sería una “maniobra migratoria y política” para presionar a Washington y una vuelta a atrás a la política anterior.
El gobierno cubano ha criticado sin cesar el CMPP, al que culpa de “dañar los programas de cooperación médica internacional de nuestro país y a privar de estos recursos humanos vitales a Cuba y a las naciones receptoras que tanto los necesitan”, según insistió la declaración publicada en Granma.
El argumento ha encontrado eco en sectores estadounidenses interesados en la cooperación médica con Cuba y la ayuda que el país puede dar a terceros países para combatir enfermedades como el ébola. También publicaciones como The New York Times, han pedido el fin del programa, al que considera promueve la “fuga de cerebros”.
Sin embargo, la declaración gubernamental obvia información esencial en este rompecabezas. Según cifras oficiales, unos 25,000 médicos se encuentran actualmente en programas de colaboración en el extranjero, casi el 30% de todos los médicos del país (85,563, según cifras del 2014 de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información). El impacto de la ausencia de estos médicos en la atención de salud ha provocado el malestar de los cubanos durante años. En comparación, unos 5,250 habían entrado a EEUU a través del CMPP desde el inicio del programa en 2006 y hasta el 2014.
Aún más relevante es el hecho de que estos médicos son esenciales para la economía del país. Según reportó Granma, Cuba esperaba ingresar en el 2014 más de $8,000 millones por concepto de exportación de servicios médicos.
Al mismo tiempo, las denuncias han aumentado sobre las condiciones de pago a los médicos que viajan a “cumplir misión” pues el gobierno cubano se queda con la mayor parte de los salarios. Por ejemplo, a los médicos que laboraban en el programa brasileño “Más Médicos” se les pagaba $1000, de los cuales $600 eran depositados en Cuba y no podían retirarse del banco hasta que regresara el “colaborador”. Médicos de otros países en el mismo programa recibían $3,200 como compensación, lo que levantó sospechas de que el gobierno cubano se quedaba con más de la mitad de lo que ganaban los galenos cubanos.
De igual modo, se supo que el gobierno cubano solo pagó la mitad del sueldo que la OMS habría pagado por los médicos cubanos que fueron a combatir el ébola en África.
Nada de esto se menciona en el texto, en el que sin embargo, se intenta vincular las restricciones referidas a los médicos con la crisis de cubanos varados en la frontera, pese a que no se aclara cómo ambos temas estarían relacionados directamente entre sí.¿Está de acuerdo con que Cuba haya limitado la salida de los médicos al extranjero?
Nora Gámez Torres: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de diciembre de 2015, 7:18 p. m. with the headline "Cuba limita la libertad de movimiento de sus médicos."