EEUU promueve las repatriaciones masivas para contener el éxodo de cubanos
Cerca de 2,000 cubanos varados en la localidad costera de Turbo, en Colombia, han visto cómo su sueño de llegar a los Estados Unidos se esfuma, tras el anuncio de las autoridades migratorias de ese país, y su presidente Juan Manuel Santos, de que serán deportados en una fecha aún sin precisar.
El aumento de la emigración cubana (en lo que va de año fiscal han arribado sin visa a EEUU unos 44,353) ha probado ser una complicación para la Administración de Barack Obama, enfrascada en normalizar sus relaciones con el gobierno de la isla y cortar el flujo migratorio en Centroamérica. En la búsqueda de una solución permanente al éxodo masivo de cubanos a través de la ruta terrestre, EEUU parece promover en la región lo que ha sido una característica central de su política: las deportaciones masivas de inmigrantes indocumentados.
Los gobiernos de Cuba y otros países centroamericanos han culpado a la actual política migratoria estadounidense del aumento de la migración de cubanos y las crisis humanitarias que esto ha suscitado. En el Congreso, la Administración también ha recibido críticas de representantes republicanos como Ileana Ros-Lehtinen y Carlos Curbelo que apuntan al “deshielo” y a la ausencia de cambios reales en la isla como causas del éxodo masivo.
Tras bambalinas, el gobierno de EEUU ha estado mediando para buscar una solución que contenga el éxodo sin modificar la política migratoria. La Ley de Ajuste Cubano permite a los cubanos obtener una residencia permanente de manera expedita si llegan a territorio (dry land) estadounidense y algunos intentos de reforma en el Congreso, promovidos por Curbelo y el senador Marco Rubio han fracasado.
En enero del 2015, el gobierno de Estados Unidos donó $1 millón a la Organización Internacional para las Migraciones para proveer de alimentos, agua y medicamentos a los 8,000 cubanos que se encontraban en Costa Rica, lo que no se supo hasta marzo. La crisis se resolvió a través de un puente aéreo hacia México coordinado por esa organización. La experiencia se repitió luego con cerca de 3,000 cubanos en Panamá. Pero otros miles quedaron luego atrapados en Ecuador y Colombia, tras la conclusión de los puentes aéreos y el cierre de las fronteras centroamericanas.
Además de los gastos de una operación de esa envergadura, el aumento de la emigración ha puesto bajo presión la infraestructura y los sistemas asistenciales en localidades que no están preparadas para recibir a grupos de personas tan numerosos. En Turbo, el alcalde declaró el estado de “calamidad pública” por el hacinamiento y las condiciones sanitarias en la que se encuentran los cubanos.
Desde el comienzo, el gobierno de EEUU se expresó en términos de “inmigrantes indocumentados” para referirse a los cubanos e instó a los gobiernos del área a ejercer controles migratorios más estrictos, en el marco de la lucha contra el tráfico humano.
En noviembre del año pasado, cuando comenzaron a aglomerarse cubanos en Costa Rica, tras la negativa del gobierno nicaragüense de dejarlos atravesar su territorio, un vocero del Departamento de Estado declaró al Nuevo Herald que “todos los países tienen la responsabilidad de poner en práctica los requisitos de documentación necesarios y los mecanismos de control de fronteras. Esto asegura que no se produzca el tránsito de viajeros sin documentos y que los inmigrantes indocumentados sean devueltos apropiadamente a su punto de origen, de conformidad con la legislación y la práctica internacional”.
A propósito del primer aniversario del restablecimiento de las relaciones entre EEUU y Cuba, un funcionario de alto rango del Departamento de Estado dijo que se habían sostenido conversaciones con los países centroaamericanos y latinoamericanos implicados, incluidos Cuba, sobre el tema de la emigración.
El funcionario dijo que Estados Unidos consideró el puente áereo hacia México como una medida “útil para aliviar los problemas humanitarios temporales en el momento, pero no lo vemos como un medio viable y un enfoque a largo plazo. Es posible que tengamos que involucrarnos con los [gobiernos] centroamericanos y mexicano para promover la idea de una migración segura, ordenada, legal, y restringir o repatriar a los inmigrantes irregulares”.
Según se desprende de las declaraciones, la imposición de visados para los cubanos que deseen viajar a Ecuador, que hasta ese momento tenía una política de libre movimiento, parece haber sido el resultado de negociaciones entre las distintas partes afectadas.
“Creo que un impacto de algunas de las discusiones que se han celebrado fue que muchos de los inmigrantes cubanos se movían a través de Ecuador, donde no existe la obligación de visado para los cubanos. Un requisito de visado ha sido impuesto por el gobierno ecuatoriano, que ha reducido el flujo en cierta medida allí. De hecho, el gobierno ecuatoriano ha deportado creo que a más de 200 cubanos a Cuba, que eran claramente migrantes”, indicó el funcionario, aunque en realidad la cifra oficial de deportados es de 122.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA disputa esta última alegación. Según este organismo, “varias fuentes indican que se habrían ordenado deportaciones de solicitantes de asilo y refugiados”.
En cualquier caso, los países de la región han asumido las políticas promovidas por EEUU. A mediados de julio, la canciller colombiana María Ángela Holguín informó que, en lo que va de año, las autoridades habían deportado a 2,841 cubanos a Ecuador. Santos declaró el miércoles que su país debía cambiar su legislación para “ser más efectivos en el control de ese tipo de inmigrantes que generan problemas a los alcaldes en las ciudades donde se ubican”. Las autoridades de ese país aún no han aclarado si los cubanos serán regresados a la isla o al país desde donde ingresaron a Colombia.
El Departamento de Estado no respondió directamente si el gobierno ve en las deportaciones una solución a largo plazo para frenar el éxodo de cubanos, como sugirió el funcionario de alto rango en la teleconferencia, pero comentó al Nuevo Herald que se encuentra monitoreando la situación de los “migrantes cubanos irregulares en Turbo” y que continúa “preocupado por la seguridad de todos los migrantes en toda la región. La migración irregular a menudo implica peligrosos viajes que ilustran los riesgos e incertidumbres inherentes al involucramiento con contrabandistas y el crimen organizado en el intento de llegar a los Estados Unidos”.
“Seguimos alentando a todos los países a respetar los derechos humanos de los migrantes y solicitantes de asilo y a asegurarse de que reciben un trato humano”, agrega el comunicado.
Nora Gámez Torres: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de julio de 2016, 9:28 a. m. with the headline "EEUU promueve las repatriaciones masivas para contener el éxodo de cubanos."