Cuba

Buscan solución a los problemas bancarios entre EEUU y Cuba


Varias personas hacen cola a la entrada de una surcursal del Banco Metropolitano, en La Habana. Aunque las regulaciones financieras, delimitadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) en enero, permitirán a los bancos norteamericanos abrir cuentas en bancos cubanos, aún hay más preguntas que respuestas con respecto a las nuevas reglas.
Varias personas hacen cola a la entrada de una surcursal del Banco Metropolitano, en La Habana. Aunque las regulaciones financieras, delimitadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) en enero, permitirán a los bancos norteamericanos abrir cuentas en bancos cubanos, aún hay más preguntas que respuestas con respecto a las nuevas reglas. EFE / Archivo

Durante casi un año, las dos misiones diplomáticas cubanas en Estados Unidos no tuvieron ningún banco. Eso quería decir que carecían de una cuenta de cheques, necesitaban utilizar dinero en efectivo para pagar cuentas, y a veces para viajar a Cuba hacía falta maletines llenos de billetes con que pagar las visas.

El mes pasado en La Habana, durante las conversaciones para la normalización de relaciones, Josefina Vidal, principal negociadora de Cuba, dijo que sería difícil abrir las respectivas embajadas si las misiones diplomáticas cubanas todavía seguían sin un banco y Cuba permanecía en la lista de EEUU de los países patrocinadores de terrorismo.

Esos son sólo algunos de los complicados problemas que deben resolverse en tanto Cuba y EEUU tratan de arreglar sus relaciones.

Aunque las regulaciones financieras delimitadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro en enero le permitirá a los viajeros estadounidenses usar tarjetas de crédito y débito en la isla y a los bancos norteamericanos abrir cuentas en bancos cubanos, aún hay más preguntas que respuestas con respecto a las nuevas reglas.

“Hay una gran curiosidad en este punto”, dijo David Schwartz, presidente y jefe ejecutivo de la Asociación Internacional de Banqueros de la Florida, “pero todavía hay un largo camino que recorrer para entender bien el significado de estos cambios”.

Sin embargo, con el cambio de la política norteamericana hacia Cuba, hay más urgencia por encontrar una solución al problema, dijo Roberta Jacobson, asistente del secretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental.

“Es muy importante para el funcionamiento de las embajadas. Hemos estado tratando de ayudarlos en el asunto y continuaremos trabajando en ello”, le dijo Jacobson al Miami Herald.

El 12 de julio del 2013, M&T Bank, de Buffalo, N.Y., le informó a la Sección de Intereses de Cuba en Washington que dejaría de encargarse de las cuentas de las misiones extranjeras y planeaba cerrar las cuentas tanto de la Sección de Intereses como de la misión cubana en Naciones Unidas en Nueva York.

M&T le dio a Cuba una extensión mientras buscaba un nuevo banco, pero las cuentas se cerraron finalmente el 1ro. de marzo del 2014 y el banco dejó de aceptar cualquier depósito de Cuba el pasado 14 de febrero. Desde entonces, Cuba no ha podido hallar un banco norteamericano ni internacional con sucursales en EEUU que se encargue de las cuentas.

Han habido trastornos ocasionales en los servicios consulares mientras se soluciona el problema y hasta ahora las misiones diplomáticas sólo pueden aceptar dinero en efectivo para el trámite de pasaportes, gastos de visa y otros asuntos consulares.

Una de las grandes razones por las que a Cuba le cuesta tanto trabajo encontrar un banco es su continua presencia en la lista de EEUU de países que respaldan el terrorismo, estados que se considera han brindado una y otra vez apoyo a diversos actos de terrorismo internacional.

“Por eso ningún banco quiere correr el riesgo, dijo Fernando Capablanca, director del grupo Whitecap Consulting Group en Coral Gables.

Cuba ha estado en la lista desde 1982, pero como parte de la política de Barack Obama para normalizar las relaciones, el Presidente ordenó una revisión para determinar si Cuba apoya el terrorismo internacional. La revisión comenzó el pasado 17 de diciembre, el mismo día que se anunció el cambio de política, y deberá concluir en seis meses.

En su reporte del 2013, el Departamento de Estado dijo que “no había ninguna indicación de que el gobierno cubano suministrara armas ni entrenamiento paramilitar a grupos terroristas”, pero concluyó que, sin embargo, el país “sigue dándole refugio a fugitivos buscados en Estados Unidos”.

Capablanca señala que las cuentas personales de los empleados de las misiones en Washington y Nueva York también han resultado afectadas.

“A un banco podría hacerle falta todo un departamento sólo para manejar las cuentas cubanas”, dijo por su parte Andy Fernández, director de Cuba Action Team/Financial Services de Holland & Knight. Ello se debe a que un banco debe monitorear si la actividad subyacente que genera el dinero que fluye a través de las cuentas se permite bajo el embargo y las nuevas regulaciones, agregó.

Bajo las nuevas reglas, una aprobación previa por parte de la OFAC ya no hace falta antes de realizar transacciones financieras con las misiones cubanas o sus empleados, pero los bancos siguen siendo precavidos.

Muchas de las políticas de cumplimiento, por ejemplo, les prohíben hacer negocios con ningún país que esté en la lista de terrorismo, donde se encuentran también Irán, Sudán y Siria, señaló Fernández.

Los bancos que han pasado por alto las prohibiciones de EEUU de hacer negocios con países sancionados han debido enfrentarse a serias penalidades. Los bancos extranjeros, como ING, Credit Suisse, Lloyds, Barclays, y HSBC han tenido que pagar cientos de millones de dólares en multas a EEUU debido a transacciones con países que aparecen en la funesta lista.

Entretanto, tanto American Express como MasterCard han dicho que planean hacer negocios en Cuba bajo las nuevas regulaciones. MasterCard dijo que dejará de bloquear sus tarjetas emitidas por bancos americanos el 1ro. de marzo y American Express todavía está trabajando para ultimar los detalles.

Las MasterCards emitidas por bancos extranjeros ya se aceptan en Cuba, pero American Express tendrá que crear las condiciones ideales para poder hacerlo.

Los bancos norteamericanos también deberán decidir si quieren apoyar transacciones de tarjetas en Cuba. “Debido a la demanda y la presión de los reguladores federales, no sabemos si los bancos de EEUU se sentirán cómodos a la hora de procesar transacciones en Cuba”, dijo Fernández.

No sólo a los bancos les preocupa las regulaciones federales, sino también algún tipo de crisis con las regulaciones estatales, que no tienen nada que ver con Cuba, y que tal vez los hace titubear sobre hacer o no negocios en Cuba, dijo Augusto Maxwell, director de la práctica de Cuba del bufete Akerman en Miami.

Después de la crisis financiera, dijo Maxwell, los bancos tienen la tendencia a concentrarse en los segmentos de negocios que sean más lucrativos y resulten más familiares.

Aventurarse a ir Cuba podría ser una “pesadilla de los cumplimientos para un banco, todo ello sin obtener grandes recompensas”, dijo Schwartz.

En la actualidad, Schwartz y Fernández dijeron que los bancos están estudiando las nuevas regulaciones. “Todo el mundo tiene que observar cuidadosamente cómo evolucionan las regulaciones”, dijo Schwartz.

Se espera que la OFAC dé a conocer mayores instrucciones de cómo las nuevas regulaciones deberían interpretarse, dijo Fernández.

“Me parece que los bancos tomarán una actitud de alerta durante meses antes de lanzarse al agua”, dijo Fernández. Sin embargo, lo que a fin de cuentas podría impulsarlos a decidirse es si sus usuarios comienzan a realizar negocios en Cuba bajo las nuevas reglas comerciales.

“Si sus clientes empiezan a hacer negocios en Cuba”, dijo, “entonces ellos serían el conductor”.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de febrero de 2015, 8:26 p. m. with the headline "Buscan solución a los problemas bancarios entre EEUU y Cuba."

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