Rápidas reacciones de condena internacional al asalto a la democracia en Venezuela
Los venezolanos salieron el viernes en pequeños grupos a protestar en Caracas y otros estados del país en rechazo a la sentencia que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) publicó el miércoles en la noche, en la que asume las competencias de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) por persistir en un “desacato”.
En la principal arteria vial de la capital venezolana, la autopista Francisco Fajardo, un grupo de estudiantes manifestó su rechazo a las decisiones del Supremo impidiendo parcialmente el paso de vehículos, y una actividad similar se repitió en horas de la tarde.
Una protesta frente al TSJ fue repelida por la Guardia Nacional Bolivariana y culminó con dos jóvenes y un periodista detenidos.
En contraste, la comunidad internacional reaccionó con rapidez y más energía a la crisis, con el anuncio de reuniones de urgencia del Mercosur y la OEA y la condena a lo sucedido por varios países miembros de Unasur.
Siete de los países que integran la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) condenaron la decisión del TSJ y reclamaron que se respete el estado de derecho y la separación de poderes.
Los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú, Paraguay y Uruguay manifestaron su “alarma” por el fallo del máximo tribunal venezolano “así como la decisión de limitar las facultades de la Asamblea Nacional y restringir la inmunidad parlamentaria de sus miembros, hechos que atentan contra los principios y valores esenciales de la democracia representativa”, según un comunicado conjunto divulgado por la presidencia uruguaya.
Los países firmantes advirtieron que “seguiremos pendiente de lo que sucede en Venezuela para adoptar otras decisiones político-institucionales colectivas que correspondan”.
Por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó la “grave injerencia” del TSJ en la Asamblea Nacional por asumir facultades del Parlamento.
La CIDH, subraya la nota, “condena categóricamente esta grave injerencia del Poder Judicial en la Asamblea Nacional y urge al Estado venezolano a restablecer la independencia y separación de poderes del Estado”.
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, dijo su país “no puede permanecer indiferente” al ataque frontal a la democracia en Venezuela y por ello ha ordenado que la voz del país se escuche nuevamente en la OEA y en otros foros en defensa del orden constitucional en la nación suramericana.
Ante ello, “México no puede permanecer indiferente”, como no lo hizo en el 2002 cuando “se intentó de manera ilegal derrocar al gobierno constituido”, indicó Peña Nieto.
El mandatario giró instrucciones a la Cancillería para que “la voz de México se escuche nuevamente en la OEA y en todos los foros pertinentes con claridad y firmeza”, fiel a sus principios.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, calificó de “inaceptable” la decisión del TSJ y la consideró una vulneración a la democracia.
“Anular con una decisión arbitraria el Poder Legislativo es inaceptable. Esto claramente destruye el pilar más importante de cualquier democracia, que es la representación popular”, dijo Santos, durante un acto público en Cartagena.
El mandatario sostuvo que la ofensiva contra la Asamblea Nacional obliga a “elevar nuestra voz de protesta y nuestra voz de solidaridad con la democracia venezolana, que se ve claramente vulnerada”.
“Nos preocupa Venezuela, nos duele Venezuela, es imperativo encontrar una salida pacífica a su crisis”, agregó el mandatario durante la clausura del Congreso Nacional de Municipios.
por su parte, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, advirtió ante la decisión del TSJ que “si se rompe la división de poderes, se rompe la democracia”.
“Si se rompe la división de poderes, se rompe la democracia. Por la libertad, la democracia y el Estado de Derecho en Venezuela”, escribió Rajoy.
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de marzo de 2017, 6:50 p. m. with the headline "Rápidas reacciones de condena internacional al asalto a la democracia en Venezuela."