La paz se impone en marcha por los fallecidos en protestas contra Maduro
La marcha que este sábado protagonizaron miles de venezolanos opositores en Caracas para rendir homenaje a los que han fallecido en el marco de la ola de protestas antigubernamentales culminó en paz tras superar algunos escollos y pequeños puntos de represión.
Los opositores salieron desde varios sectores de la ciudad para concentrarse frente a la sede principal de la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) lo que fue celebrado por los manifestantes que pudieron pasar desde el este al oeste de la capital venezolana donde gobierna el chavismo y que hasta este sábado había prohibido su paso.
Y aunque la mayoría de los manifestantes salieron desde el centro y desde el mismo oeste, los que partieron desde el este de Caracas tuvieron que sortear algunas barreras policiales que finalmente les permitieron pasar e incluso accedieron a acompañar la actividad.
“Nosotros los vamos a llevar por la ruta más segura y que ustedes hagan la actividad que ustedes quieren hacer allá”, indicó un funcionario de la estatal Policía Nacional Bolivariana (PNB) al grupo de manifestantes.
Sin embargo, un grupo de opositores intentó sin éxito caminar por la autopista Francisco Fajardo, la principal vía rápida de la ciudad, y fue repelido rápidamente por la Guardia Nacional (GNB, policía militarizada), que le lanzó gases lacrimógenos sin que se registraran heridos.
“No ha habido nada que lamentar por una sola razón, porque no ha habido represión de los cuerpos de seguridad”, dijo el diputado Tomás Guanipa al recordar que esta movilización es para honrar a las personas que han muerto en el marco de la ola de protestas que se inició hace unas tres semanas.
“Nadie nos va a hacer retroceder hasta que haya elecciones generales en este país y elijamos a un nuevo gobierno para todos”, declaró el parlamentario.
El dos veces candidato a la Presidencia Henrique Capriles recordó desde la entrada a la CEV que las protestas de las últimas semanas tienen como objetivo exigir que se respeten los derechos que están plasmados en la Constitución.
“Estamos en la calle pidiendo elecciones libres y democráticas, estamos pidiendo que se abra un canal humanitario para que haya alimentos y medicina, muchos venezolanos se están muriendo por hambre y por falta de medicamentos”, dijo Capriles.
Asimismo, dijo que la oposición está pidiendo respeto a la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) controlada por el antichavismo, así como la libertad de los opositores presos, y el cese de “la persecución” y las inhabilitaciones a los políticos.
“En las próximas horas les anunciaremos cuales serán las siguientes acciones”, agregó el también gobernador del céntrico estado Miranda que aseguró que los habitantes del oeste de Caracas celebraron que se hubiera podido concretar esta manifestación en la zona gobernada por el chavismo.
“En cualquier rincón de Venezuela donde usted se meta la gente quiere una sola cosa, cambiar, esta es la lucha de todos”, dijo.
En la movilización de este sábado, además de los diputados y dirigentes opositores, también participaron familiares de los políticos presos como Lilian Tintori y Antonieta Mendoza, esposa y madre del líder del partido Voluntad Popular, Leopoldo López.
También participó en la actividad Mitzy Capriles, esposa del alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma.
“Esta marcha del silencio lo logró”, dijo Tintori al referirse al hecho de que los opositores pudieran manifestar finalmente y sin represión en el oeste de la ciudad.
“Lo logramos, con perseverancia, todos unidos sin bombas, sin represión, la policía nos abrió el camino”, agregó y exclamó: “Qué viva Venezuela libre”.
La dirigente opositora y líder de la organización política Vente Venezuela, María Corina Machado, estuvo en la movilización y declaró a los presentes: “Que lo escuchen bien, la dictadura transita sus días finales, se acerca la libertad”.
Indicó que los opositores seguirán en la calle con el propósito de que “Maduro y su régimen salgan del poder”.
Se espera que mañana la oposición haga un alto en su agenda de manifestaciones que será retomada el lunes con “un plantón” en las principales vías del país.
Las protestas de las últimas semanas, en casi su totalidad, habían sido reprimidas por los cuerpos de seguridad con gases lacrimógenos y perdigones, y en muchos casos han culminado en enfrentamientos entre manifestantes y funcionarios policiales.
Bajo estos escenarios han fallecido 22 personas, 12 de las cuales murieron la noche del pasado jueves durante un saqueo en la parroquia popular El Valle, en el oeste de Caracas.
La noche del viernes se registraron pequeñas protestas y brotes de disturbios en un sector de Petare y Palo Verde, el este de Caracas, con las fuerzas de seguridad usando gases para dispersarlos y donde según testigos, hombres armados recorrieron las calles en motos causando pánico.
El gobierno y la oposición se responsabilizan mutuamente de la violencia que deja, además de los 20 fallecidos, cientos de detenidos y heridos desde que estas manifestaciones que se desataron luego de que el máximo tribunal se adjudicara temporalmente las funciones del Parlamento, único poder público controlado por la oposición.
Asimismo se han reportado cientos de heridos y más de 500 detenidos según la ONG Foro Penal Venezolano.
“El país no tiene un solo hueso sano. La gente va a seguir protestando. El reto de la oposición será hacer entender que no hay un solo método de protesta, porque probablemente las marchas se desgastarán”, explicó el sociólogo y profesor universitario, Francisco Coello.
Según encuestas, siete de cada diez venezolanos reprueban al gobierno, asfixiados por una severa escasez de alimentos y medicinas, y una inflación que el FMI estima en 720.5% este año, la más alta del mundo.
Maduro, cuyo mandato termina en 2019, asegura que la “derecha extremista venezolana” busca derrocarlo con el apoyo de Estados Unidos, pero la oposición insiste en que quiere sacarlo del poder por la vía electoral.
Las elecciones de gobernadores debieron realizarse en 2016, pero fueron suspendidas y aún no tienen fecha, las de alcaldes están pautadas para este año y las presidenciales para diciembre de 2018.
Aunque Maduro dice estar ansioso por medirse en elecciones, ha descartado un adelanto de las presidenciales y pide a sus adversarios dialogar y abandonar “la agenda golpista”.
En medio de la violencia, 11 naciones latinoamericanas, la Unión Europea y Naciones Unidas pidieron al gobierno venezolano garantizar las protestas pacíficas.
Estados Unidos ha lanzado duras advertencias al gobierno chavista, al que acusa de “represor”, en tanto que el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, lo acusa de “cobardía”.
“Cuando el liderazgo político da la orden de disparar contra el propio pueblo eso es una señal muy fuerte de cobardía y de debilidad de ese liderazgo político de este régimen venezolano”, dijo Almagro en Asunción el viernes.
La canciller venezolana Delcy Rodríguez calificó de “inmoral” la solicitud de los gobiernos latinoamericanos y les pidió condenar “la violencia opositora”.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de abril de 2017 a las 11:42 a. m. con el titular "La paz se impone en marcha por los fallecidos en protestas contra Maduro."