Sobrinos de Maduro condenados a 18 años de prisión por narcotráfico
Un tribunal federal estadounidense sentenció el jueves a Efraín Campo Flores y a Franqui Francisco Flores de Freitas a 18 años de prisión, al término de un largo proceso judicial en que los sobrinos del gobernante venezolano Nicolás Maduro fueron declarados culpables de confabularse para importar 800 kilos de cocaína a Estados Unidos.
El juez Paul Crotty anunció las sentencias en el tribunal federal de Manhattan después que los hombres pidieran disculpas por sus delitos.
Además de los 218 meses de prisión —a los que se les descontarán los dos años que llevaban detenidos— los sobrinos de la pareja presidencial deberán pagar cada uno una multa de $50,000.
El fallo del juez parece severo en comparación con las sentencias que normalmente se imponen por este tipo de delitos, pero fue menos de lo que pidió la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York: cadena perpetua o al menos a 30 años de prisión.
La fiscalía había enfatizado en que el delito fue particularmente pernicioso porque los acusados querían recaudar dinero para mantener a su familia a la cabeza de un régimen autoritario que está afectando gravemente a la sociedad venezolana.
Pero el juez parece haber escogido un punto intermedio, entre la recomendación severa de la fiscalía y la propuesta, de menos de 10 años de prisión, de la defensa.
Durante la audiencia, el juez confesó que quedó impresionado por la naturaleza torpe de los dos primos, señalando: “No fueron los traficantes de droga más astutos que ha habido”.
Los abogados de la defensa le habían dicho al juez Crotty que los hombres eran novatos en el negocio del narcotráfico y que nunca habían llegado a transportar drogas.
Los sobrinos fueron declarados culpables en noviembre del año pasado pese a los esfuerzos de sus abogados de presentarlos como jóvenes ingenuos que cayeron víctimas de una operación encubierta montada por la agencia antidrogas DEA con fines políticos.
Pero los argumentos no pudieron contrarrestar el poder incriminatorio de las palabras de los propios acusados, quienes en confesiones brindadas a la DEA, así como en conversaciones grabadas con testigos de la agencia antidrogas y en mensajes de textos entre ellos mismos, mostraban que planeaban enviar a Estados Unidos varios cargamentos de cocaína de alta pureza suministrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
En las declaraciones tomadas por la DEA durante la operación encubierta, por ejemplo, los jóvenes habían declarado que estaban muy interesados en iniciar rápidamente los envíos de drogas porque necesitaban conseguir fondos para financiar la campaña al Parlamento de su tía, la primera dama Cilia Flores.
El envío de 800 kilogramos acordado con quienes terminaron siendo informantes de la DEA pretendía ser sólo el primero de lo que los acusados aspiraban sería una larga y fluida operación de narcotráfico, indicó la fiscalía federal en documentos presentados al tribunal.
“Franqui Francisco Flores De Freitas (“Flores”) y otros trabajaron juntos para tratar de enviar cientos de kilos de cocaína de Venezuela a Honduras, de manera que las drogas fueran importadas a Estados Unidos presuntamente por narcotraficantes mexicanos, que en realidad eran fuentes confidenciales que operaban bajo la dirección de la DEA”, expresa uno de los documentos de la fiscalía.
“A finales de octubre del 2015, Campo le dijo a dos Fuentes durante una reunión grabada: ‘Estamos en guerra con Estados Unidos’. Y durante reuniones grabadas en Venezuela, Honduras y Haití, los acusados discutieron transportar varios cargamentos de cocaína en aviones privados, con el entendimiento inequívoco de que los narcóticos terminarían en este país, transacciones que ellos esperaban que le generaran millones de dólares”, agrega el mismo documento.
La posibilidad de que a los sobrinos se le impusiera una pena severa aumentaron este año tras la presentación de un Informe de Investigación Precondenatoria (PSR) que describió a los acusados como delincuentes violentos involucrados en más de un asesinato.
El informe, emitido por la Oficina de Libertad Condicional, recomendó al juez aumentar “en dos niveles” la condena normalmente prevista para el tipo de delito cometido, acusando a los sobrinos de encabezar una operación de narcotráfico, que sobornaban funcionarios, usaban la violencia y que participaron personalmente en por lo menos un asesinato.
Las evidencias presentadas para respaldar esas mociones incluyen fotografías de cuerpos mutilados que los acusados se trasmitieron entre ellos, acompañados por mensajes de texto.
Según las autoridades, los cuerpos mutilados pertenecen a personas ejecutadas por incumplimiento del pago de deudas.
Pero la defensa argumenta que las fotos estaban disponibles en las redes sociales y que los mensajes de texto enviados eran “crípticos” y no demuestran que los acusados habían participado en los asesinatos.
Este artículo se complementó con los servicios cablegráficos de el Nuevo Herald.
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Esta historia fue publicada originalmente el 14 de diciembre de 2017, 4:35 p. m. with the headline "Sobrinos de Maduro condenados a 18 años de prisión por narcotráfico."