Siamesas venezolanas piden ayuda para ser separadas en EEUU
La palabra lucha y sus diferentes acepciones se han vuelto parte esencial del lenguaje cotidiano de Ana María Ugarte y Emilio Parra.
Durante los últimos tres años, esta pareja de venezolanos ha vivido con un solo propósito: hacer todo lo posible para que sus pequeñas hijas puedan sobreponerse a una malformación congénita que las mantiene unidas del abdomen, tórax, y el corazón.
La familia llegó a Miami el 11 de septiembre con la esperanza de que la atención mediática logre amplificar su pedido de ayuda para recaudar la suma de $50,000 que requieren para que María Gracia y María de los Ángeles reciban una evaluación de cardiólogos expertos en la separación de siameses.
“Se desarrollaron como Dios lo quiso. Esta es una realidad, que comparten un órgano … nos dijeron que podían ser separadas. Que teníamos que luchar por ellas porque no hay mucho tiempo”, dijo Ugarte, de 30 años. “Nunca hemos dejado de luchar”.
La familia viajó el lunes hacia Houston, donde continuará buscando donaciones, ya que la suma debe ser abonada en su totalidad y por adelantado al Hospital de Niños de Texas antes de comenzar con los estudios necesarios, según Parra.
CARRERA CONTRARRELOJ
María Gracia y María de los Ángeles nacieron el 15 de enero del 2012 en Maracaibo. Inmediatamente fueron identificadas como siamesas toracópago, unidas por el tórax y que comparten un corazón para las dos.
Esta característica pone en riesgo la vida de ambas niñas. Expertos en Venezuela temen que llegue un punto en que el órgano -de tamaño normal- no sea suficiente para bombear la sangre necesaria para suplir a las dos.
“Ese corazón no nos va a avisar cuando va a fallar y las podemos perder a las dos”, explicó Ugarte.
María de los Ángeles retendría el corazón original, y María Gracia necesitaría un trasplante.
El país sudamericano no cuenta con la tecnología necesaria para llevar a cabo la operación, por lo que la opción más viable es el centro médico de Houston, que respondió al pedido de ayuda de la familia.
LA TRABA ES EL DINERO
La campaña web de recolección de fondos de las “Princesas Bendecidas”, como las llama su mamá, indicaba el lunes por la tarde que apenas habían alcanzado un 10 por ciento del objetivo en un periodo de dos meses.
Parra dijo en conversación telefónica con el Nuevo Herald que a la traba del dinero se suma la dificultad de conseguir divisas en Venezuela.
“La ayuda en cuanto al gobierno no ha sido mucha,” dijo Parra, quien trabaja para la Corporación Eléctrica Nacional, empresa estatal encargada de suministrar de energía eléctrica al país.
El Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex) es el órgano encargado de autorizar la asignación de dólares en Venezuela. Parra dijo que un mes antes de emprender su viaje a Estados Unidos hicieron una solicitud al Cencoex para poder transformar su propio dinero a dólares y todavía no han recibido respuesta.
Debido a la crisis económica y a los estrictos controles de cambio del gobierno, el dólar en el llamado “mercado negro” ha quebrado la barrera de los 600 bolívares, algo que limita las opciones de conseguir la moneda extranjera por vías extraoficiales.
Parra aclaró que los $50,000 solo les otorgan una consulta médica. Todavía desconocen la suma de una hipotética operación.
Sin embargo, tanto Parra como Ugarte dijeron que seguirán luchando para intentar mejorar la calidad de vida de sus hijas.
“Si nos dicen que aquí no puede ser, intentaremos buscar la solución de alguna manera”, dijo Parra. “Un mes, dos meses en Houston, es algo que veremos en el camino. Lo importante es la salud de ellas.”
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Esta historia fue publicada originalmente el 14 de septiembre de 2015, 6:54 p. m. with the headline "Siamesas venezolanas piden ayuda para ser separadas en EEUU."