Marco Rubio: El compromiso de EEUU con Colombia
Mientras el presidente Trump se reúne con el presidente colombiano Juan Manuel Santos en Washington esta semana, el gobierno de Estados Unidos debe usar esta oportunidad para fortalecer nuestros vínculos bilaterales y reafirmar nuestro compromiso con el pueblo colombiano.
La relación con Colombia se ha convertido en una de las más importantes para Estados Unidos en el Hemisferio Occidental.
A fines de la década de 1990, Colombia era casi un estado fallido, devastado por conflictos con los carteles de la droga y con grupos terroristas como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Pero la cooperación entre Estados Unidos y Colombia en los últimos 16 años permitió a la nación disminuir la amenaza del narcoterrorismo y la violencia de las drogas, restaurar el imperio de la ley, y revivir su economía.
Hoy, Colombia es uno de los principales socios económicos de Estados Unidos en el Hemisferio Occidental, y el 19º mayor mercado para las exportaciones norteamericanas gracias a nuestro acuerdo bilateral de libre comercio. Las fuerzas armadas de Colombia han apoyado a sus vecinos en la región en sus batallas contra los carteles del narcotráfico y los grupos terroristas. Aunque Colombia todavía afronta retos, su historial de resistencia y de éxito da esperanzas a otros países que también cambiar el desarrollo de los sucesos en su lucha contra el narcoterrorismo.
Debemos seguir apoyando el éxito logrado con la estructura bilateral del “Plan Colombia” de Estados Unidos. Como miembro del comité del Senado que asigna la ayuda exterior, creo que Estados Unidos debe seguir apoyando los esfuerzos de Colombia contra el terrorismo y los narcóticos, y para que el país sea seguro y estable. En particular, debemos exhortar a los funcionarios antinarcóticos colombianos para que reanuden las operaciones aéreas de erradicación, con el fin de combatir la producción de coca y reducir el tráfico de cocaína.
El año pasado, el gobierno colombiano y las guerrillas de las FARC concluyeron las negociaciones sobre un acuerdo de paz para poner fin a su conflicto de 52 años de duración. Sin embargo, me preocupan los defectos del acuerdo, que permitirían a los guerrilleros de las FARC escapar a la justicia, y conceder amnistía a los responsables de crímenes de guerra.
Después que los votantes rechazaron el acuerdo de paz en un referendo, el presidente Santos hizo que el Congreso colombiano lo aprobara. A fin de cuentas, la visión del acuerdo de paz depende de la opinión del pueblo colombiano, que puede pedir cuentas a sus líderes electos democráticamente en las elecciones del año próximo. Entretanto, se debe responsabilizar a las FARC por su historia de violencia y opresión.
Por eso es que creo que la ayuda exterior norteamericana relacionada con la estructura bilateral de “Peace Colombia” que sucedió al “Plan Colombia” debe depender de ciertas condiciones. Los dólares de los contribuyentes norteamericanos nunca se deben usar para compensar a las FARC. Las FARC deben seguir siendo designadas como una Organización Terrorista Extranjera (FTO por sus siglas en inglés) y también debe indemnizar a las víctimas de sus crímenes. Además, del mismo modo que el comandante de las FARC Simón Trinidad debe cumplir su sentencia completa en una prisión federal, los miembros de las FARC convictos también deben afrontar la plena responsabilidad por sus crímenes.
Para que cualquier acuerdo de paz sea duradero, debe contar con el apoyo de la mayoría del pueblo colombiano e impartir una justicia genuina a las víctimas de las incontables atrocidades cometidas por las FARC. El mundo espera que el pueblo colombiano participe en debates libres e imparciales sobre una cuidadosa implementación del acuerdo de paz. En última instancia, esta es la única manera en que Colombia tendrá una paz duradera.
Aunque la asociación entre Estados Unidos y Colombia ha progresado mucho, todavía queda mucho trabajo por hacer. Espero ver una reunión positiva entre el presidente Trump y el presidente Santos. Del mismo modo que los ciudadanos de Colombia siguen unidos con orgullo en la protección la democracia nacional, ganada con mucho esfuerzo, y en el mejoramiento de la estabilidad, Estados Unidos debe dejar bien claro nuestro compromiso constante con Colombia y nuestro respeto por su proceso democrático en medio de estos tiempos trascendentales.
Senador por la Florida.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de mayo de 2017, 9:44 p. m. with the headline "Marco Rubio: El compromiso de EEUU con Colombia."