¿Qué planea el gobierno de Trump para nuestras playas?
En la Florida podemos tener naranjas en las placas de nuestros autos, pero son las aguas a nuestro alrededor las que modelan la manera en que vivimos. Desde nuestras playas famosas en el mundo, hasta los mariscos locales en nuestros platos, el mar de la Florida es la base de nuestra economía y una parte importante de nuestra identidad. Por eso es que cada floridano debería estar consciente de cómo la Administración Trump está planeando abandonar nuestras costas y a las agencias que las cuidan, como la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA por sus siglas en inglés).
La administración Trump espera vender casi todas las aguas abiertas de la Florida a empresas petroleras y de gas, a pesar de que esto podría destruir nuestras playas y la industria del turismo. El Secretario del Interior, Ryan Zinke, dijo que “eximiría” a la Florida de este borrador del plan de explotación debido a la fuerte oposición, pero todavía es poco claro si las aguas abiertas de nuestro estado estarán a la venta en el plan final, incluso si la Florida recibe una exención del nuevo plan de extracción de petróleo y gas. Aprendimos del desastre de Deepwater Horizon que el petróleo de otras aguas de nuestros estados se traslada a las nuestras. No podemos ceder el control de nuestras costas a la industria del petróleo y el gas de nuevo.
El petróleo no es la única contaminación de la que la Florida tendrá que preocuparse: el gobierno de Trump ha propuesto recortar $1 billón a la NOAA y cerca de $2 billones a la Agencia de Protección Ambiental (EPA), incluyendo los fondos que mantienen nuestras playas y nuestros mares limpios. Esto incluye recortes al Programa de Manejo Costero de la NOAA, que da fondos a Florida para proteger las costas y el acceso a las playas; los Subsidios para el Rescate de Mamíferos Marinos, que aseguran la salud a largo plazo de ballenas y delfines; los $10 millones del programa de la EPA que ayuda a la Florida a monitorear la calidad del agua de las playas y notificar al público de condiciones riesgosas, y la Iniciativa Geográfica del Sur de la Florida, que monitorea la contaminación proveniente de las granjas, ranchos y desarrollos que abarcan desde los Cayos de la Florida hasta la Laguna de Indian River.
El gobierno de Trump también tiene en la mira a nuestras pesquerías y vida silvestre. En su primer año, ha realizado grandes cambios en las políticas que ponen en riesgo la industria pesquera floridana que depende del pargo colorado y del merlo, y que amenazan con la remoción de protecciones cruciales para especies en peligro de extinción como tortugas marinas, tiburón sierra, manatíes y corales. Al restar importancia a la gestión pesquera que se fundamenta en la ciencia, que ha reconstruido eficientemente sus reservas de peces y continúa manteniéndolas sanas, el gobierno de Trump está afectando directamente la economía y la cultura de Florida.
El año pasado, los floridanos enviaron un fuerte mensaje al Congreso al oponerse a la propuesta de recortes de subsidios del presidente Trump a los programas de la NOAA y la EPA. El Congreso rechazó muchos de estos recortes y garantizó que esos programas seguirán funcionando en la Florida este año. Ahora es tiempo de apoyarnos en este logro y decirles a nuestros representantes que estamos poniendo atención: la Florida se merece el apoyo total de Washington a nuestras playas, para que nosotros y la siguiente generación de floridanos podamos seguir prosperando en este lugar que amamos.
Asesor de políticas de Ocean Conservancy.
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Esta historia fue publicada originalmente el 20 de abril de 2018, 8:26 a. m. with the headline "¿Qué planea el gobierno de Trump para nuestras playas?."