Obama: legado o espejismo
El presidente Trump anunció el martes pasado que Estados Unidos se separaba del Acuerdo Nuclear con Irán. Este acuerdo, anunciado a bombo y platillo en julio del 2015, no llegó a cumplir su tercer año. Y, por eso, todos debemos estar agradecidos.
¿Por qué? Porque el Presidente dijo más que eso. El Presidente dijo que el período de influencia iraní en el Medio Oriente había terminado. El acuerdo financió varios años de expansión iraní entre sus correligionarios chiitas en Irak, Siria, Líbano y Yemen. Al reimponer sanciones económicas, Trump debilita una economía iraní en condición crítica. La moneda nacional iraní, el rial, se ha desplomado en las últimas semanas, la inflación es incontenible, el sistema financiero es corrupto e incontrolable. Las huelgas van en aumento y se vuelven protestas contra el gobierno. Esta es una situación que Estados Unidos no debe mitigar sino exacerbar.
Salirnos del Acuerdo pone a Irán a la defensiva. El pueblo y su gobierno están divididos e inseguros de cómo responder. Su influencia es mínima. Los ciudadanos han visto a sus líderes usar el dinero obtenido en el Acuerdo para financiar las fuerzas armadas, las fuerzas de inteligencia y otros instrumentos de aventurerismo internacional en lugar de usarlo para mejorar la vida de los ciudadanos. Implícito en el Acuerdo estaba el reconocimiento del régimen islámico como un miembro legítimo de la comunidad internacional. El presidente Trump ha rescindido ese reconocimiento y el prestigio que traía consigo. La cuestión no es ahora si Irán respetó el Acuerdo –que no lo ha hecho. La cuestión es si Irán ha decidido convertirse en un país responsable o no, si se olvida de sus ambiciones imperiales, elimina sus milicias, abandona el terrorismo, abre su plaza pública y cesa sus amenazas a Estados Unidos y sus aliados. La decisión no es de Trump. Es del régimen iraní.
Trump ha hecho su decisión. Como lo hizo con la Corte Suprema, el Acuerdo Ecológico de París y el traslado de la embajada a Jerusalén, estas son promesas hechas en campaña. Todo el que ha oído en los últimos años no debe sorprenderse por esta decisión. La visión global a la que Trump se opone favorece terapia y diálogo sobre realismo y decisiones duras. Imagina que la teocracia iraní es confiable y será una barrera para el poder sunita que se liberalizará gradualmente. Estas son las ideas que motivaron a la presidencia de Barack Obama. El Acuerdo Nuclear con Irán fue el logro principal del segundo período de Obama. Ese logro ha dejado de existir. Aunque debe estar claro para cualquier ciudadano bien informado que el “legado” de Obama estaba desapareciendo desde mucho antes del anuncio de Trump. El “legado” de Obama como su presentación, fue un espejismo, una imagen placentera y atractiva que, una vez inspeccionada, pierde toda coherencia.
Porque Obama gobernó, extensamente, por órdenes ejecutivas y edictos administrativos por su desdeño a la crítica y su estilo de “my way or the highway” con los republicanos, la duración de su agenda dependía, principalmente, de que su partido ganara un tercer término consecutivo en la Casa Blanca. Como varios senadores republicanos advirtieron entonces: “Un acuerdo aceptado por un presidente y no remitido al Senado para su aprobación como tratado puede ser eliminado por el próximo presidente”. Hillary falló y hundió el acuerdo con Irán.
Trump ha empleado una buena parte de su presidencia eliminando “logros” de Obama que fueron hechos fuera de o en oposición a, el marco constitucional de Estados Unidos. Ha tenido su mayor dificultad eliminando Obamacare porque fue aprobado por el Senado y sancionado por la Corte Suprema.
Esto debe ser una lección para cualquier presidente: para tener influencia duradera en la vida de Estados Unidos, trabaje dentro del sistema que nos legaron los Padres Fundadores.
Donald Trump está demostrando que el legado de política exterior de Obama es un espejismo superficial y peligroso.
AGonzalez03@live.com
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de mayo de 2018, 3:45 p. m. with the headline "Obama: legado o espejismo."