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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: El verdadero disturbio que Maduro no quiere combatir

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, da inicio a un desfile militar en el fuerte Tiuna, en Caracas, el miércoles pasado.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, da inicio a un desfile militar en el fuerte Tiuna, en Caracas, el miércoles pasado. AP

Nueva amenaza en Venezuela: el presidente Nicolás Maduro anunció el miércoles pasado que milicias integradas por civiles se desplegarán en todo el país para hacer frente a disturbios internos.

El mandatario dijo que las milicias bolivarianas se harían presentes en barrios, fábricas, campos y universidades de toda la nación sudamericana.

Las milicias están formadas por más de 130,000 integrantes. El gobierno dice que son “el pueblo en armas”, pero los opositores aseguran que se trata de una “guardia pretoriana” al servicio del gobierno, que además de su labor represiva tratan de adoctrinar a la ciudadanía en los principios del chavismo.

“Van a multiplicarse por todo el territorio, fuerzas especiales de acción rápida, tropas especiales de las milicias (…) para hacer a nuestra patria inexpugnable”, dijo Maduro en un desfile militar que rindió homenaje a Ezequiel Zamora, un general venezolano del siglo XIX.

El término de “fuerzas especiales de acción rápida” no puede menos que recordar a las tristemente célebres “brigadas de respuesta rápida” en Cuba, milicias que el gobierno cubano ha utilizado y utiliza en distintas ocasiones para reprimir a opositores, para acosar y agredir a personas que no se someten a los dictados del régimen castrista.

La composición y el despliegue de estas fuerzas de acción rápida en toda Venezuela constituyen otra indicación de la influencia cubana en el régimen de Maduro. Son una copia al carbón de las brigadas castristas.

En lugar de movilizar a estos grupos de choque contra “disturbios internos” cuya naturaleza no ha aclarado, Maduro debería fortalecer la batalla contra el crimen, que no da tregua a la sociedad venezolana.

Según el Observatorio Venezolano de la Violencia, la nación sudamericana es el segundo país con la tasa de homicidios más alta del mundo, solo superado por Honduras, y por encima de países con un elevado índice de crímenes, como Jamaica, Colombia, México e Irak.

Según la organización no gubernamental, en el 2014 se produjeron en Venezuela 82 muertes violentas por cada 100,000 habitantes.

Esa es la verdadera amenaza, el verdadero “disturbio interno” que un gobierno responsable debería estar combatiendo sin descanso en Venezuela.

En vez de eso, Maduro prefiere movilizar a miles de milicianos leales para reprimir a la población, atemorizar a la oposición y afianzarse en el poder.

Ese es el objetivo del anunciado despliegue de sus milicias, sus “fuerzas especiales de acción rápida”, mientras la sociedad venezolana sufre una de las peores tasas de crimen del mundo.

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de febrero de 2017, 7:23 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: El verdadero disturbio que Maduro no quiere combatir."

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