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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Trump al fin condena a los racistas

Un grupo de personas se reúne frente a la Casa Blanca, el lunes, para protestar contra los grupos racistas.
Un grupo de personas se reúne frente a la Casa Blanca, el lunes, para protestar contra los grupos racistas. Getty Images

Finalmente el presidente Donald Trump condenó este lunes a los supremacistas blancos, los neonazis, los miembros de la organización racista Ku Klux Klan y otros grupos de odio por la violencia desatada en Charlottesville, en el estado de Virginia, durante disturbios que tuvieron lugar el viernes y el sábado de la semana pasada.

Los supremacistas se manifestaban en Charlottesville contra la decisión de las autoridades de ese municipio de retirar una estatua del general Robert E. Lee, un militar confederado durante la Guerra Civil que sacudió a Estados Unidos a mediados del siglo XIX. Aunque Lee no fue precisamente un extremista, sí aceptaba la institución de la esclavitud como un designio divino y por lo tanto está muy bien la decisión de retirar sus estatuas de los lugares públicos. Lee y otros militares que lucharon por la secesión de unos estados donde se practicaba la esclavitud, evocan un capítulo penoso de la historia nacional.

Uno de los supremacistas que se reunieron en Charlottesville, James Alex Fields, un joven blanco de 20 años de edad, lanzó su auto contra una multitud que protestaba contra los racistas. Su acción terrorista causó la muerte de Heather Heyer, de 32 años, y dejó más de 20 heridos.

El secretario de Justicia, Jeff Sessions, dijo que el ataque fue un caso de “terrorismo doméstico”.

Eso fue precisamente lo que ocurrió en Charlottesville: un ataque terrorista cometido por un individuo con ideales neonazis contra personas que alzaban su voz en defensa de los valores más nobles de la nación.

El presidente Trump se limitó a decir ese día que condenaba la violencia “de todos los lados”. Fue una declaración no solamente demasiado neutral, sino injusta, ya que repartió la culpa entre todos por igual, cuando en realidad fueron los racistas los causantes de la violencia.

La lluvia de críticas a la declaración presidencial no se hizo esperar. La presión llevó finalmente al mandatario a condenar este lunes a los grupos de odio que causaron los disturbios en Virginia. “El racismo es el mal y aquellos que causan violencia en su nombre son criminales y matones, incluyendo el KKK, los neonazis, los supremacistas blancos y otros grupos de odio que son repugnantes a todo lo que queremos en Estados Unidos”, dijo Trump el lunes desde la Casa Blanca. Tardó bastante, pero al fin lo dijo.

La evocación de la esclavitud no tiene cabida en nuestra sociedad. Ni las ideas racistas que clasifican y discriminan a las personas según su origen nacional, el color de su piel, su orientación sexual o la religión que practican.

El presidente Trump hizo bien en salir este lunes al paso de los grupos de odio que sustentan esas ideas de racismo y discriminación. Pero durante la campaña electoral, y en el tiempo que lleva en la Casa Blanca, no ha hecho gran cosa por adelantar la causa de la igualdad en Estados Unidos. En muchas ocasiones, su retórica contra los inmigrantes que cruzan la frontera con México y contra los musulmanes, por ejemplo, ha echado leña al fuego del nacionalismo pernicioso.

Esperemos que su declaración de este lunes contra los grupos de odio que llevaron la violencia a Charlottesville indique un cambio de actitud. Esperemos que por fin comprenda que su misión como presidente es luchar en todo momento por la concordia nacional y oponerse a los extremistas que buscan dividir a nuestra sociedad.

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de agosto de 2017, 6:29 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Trump al fin condena a los racistas."

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