EN NUESTRA OPINIÓN: ¿No más Castro?
El gobernante cubano Raúl Castro dejó este jueves 19 de abril su puesto al frente del gobierno, que ahora lo ocupa el sucesor designado, el vicepresidente Miguel Díaz-Canel, como se esperaba.
Este ingeniero electrónico, que este viernes cumple 58 años, fue escalando posiciones en el gobierno de la isla hasta convertirse en el lugarteniente de Raúl, quien estaba en el alto cargo desde el 2006, cuando su hermano, el hoy difunto Fidel Castro, se enfermó.
Aunque también se consideró a otros candidatos a la presidencia, Díaz-Canel era el más mencionado como posible sucesor y al final fue presentado como el único candidato oficial. La Asamblea Nacional del Poder Popular –el Parlamento cubano, cuyos integrantes siempre han votado de conformidad con las decisiones del gobernante– eligió a Díaz-Canel con 603 votos a favor de un total de 604.
Su nombre ocupará ahora los titulares de las noticias sobre Cuba. Las invitaciones oficiales a eventos internacionales estarán dirigidas a él. Recibirá a los altos dignatarios extranjeros. Será la cara visible del gobierno, el blanco de las críticas de una población cansada de largas décadas de angustia, miseria y opresión.
La dinastía Castro ha llegado a su fin, con otro nombre presidiendo el devenir en la isla por primera vez desde 1959. ¿Pero es en realidad el fin del clan más poderoso en la historia de Cuba?
La realidad es que Raúl Castro, a los 86 años, pasa a ser el verdadero poder detrás del trono. El propio Díaz-Canel lo confirmó, al decir que su antecesor “encabezará las decisiones de mayor trascendencia para el presente y el futuro de la nación”. Castro se mantiene en el cargo de primer secretario del comité central del Partido Comunista, la entidad que rige la política, la economía y la vida cotidiana en Cuba con mano de hierro, desde que a principios de la década de 1960 Fidel Castro anunció el rumbo de su revolución hacia el comunismo. Díaz-Canel es el nuevo presidente, pero Raúl Castro es quien manda.
Lo que pasará cuando Raúl muera y los viejos comandantes como él también salgan de la escena, todavía es un enigma. Algunos han cifrado sus esperanzas de que las cosas mejoren en la isla con el cambio generacional y con la llegada al poder de un político que no pertenece al grupo de los que impusieron el gobierno revolucionario en 1959, un civil que debería tener ideas nuevas.
Sin embargo, Díaz-Canel ha manifestado su ortodoxia en distintas ocasiones. En su primer discurso como mandatario, dijo que “la revolución sigue y seguirá viva” y que no habrá una “restauración del capitalismo”. Esa es la respuesta del nuevo gobernante a los que abrigan la esperanza de que las tímidas e insuficientes reformas que Raúl Castro puso en marcha den lugar a un gran cambio. Al parecer, según sus palabras, mantendrá el monopolio estatal sobre la economía –concediendo un espacio limitado a los empresarios privados conocidos como cuentapropistas– y continuará ejerciendo la represión política con el objetivo de que la revolución siga “viva”.
El nombre Castro apenas estará en los titulares noticiosos, pero su influencia seguirá marcando el presente de Cuba y flotando como una nube negra sobre su futuro.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de abril de 2018, 3:20 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: ¿No más Castro?."